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A la hora de comprar los alimentos, no creas a ciegas lo que promete el fabricante, pues aunque en la envoltura se resalte sus características de “saludable”, si prestas más atención, o aprendes a leer mejor las etiquetas, ¡podrías llevarte una sorpresa!

Si hasta ahora te habías dejado guiar solamente por la promesa impresa de “saludable”, no te sientas culpable. Es mejor que te informes correctamente. Para ayudarte, aquí te propongo seis reglas de oro para que puedas comprar alimentos saludables que en realidad sí lo sean.

1. Presta atención al tamaño y a las porciones.  No te dejes llevar por la emoción al ver que esa bebida o alimento que quieres comprar sólo tiene 100 calorías. Busca en la etiqueta o en el recuadro de información nutricional a qué volumen o porción del producto corresponde ese conteo. ¿Son 100 calorías por ración? ¿A cuánto equivale esa ración? De esa manera sabes exactamente cuántas calorías estás ingiriendo. Pero bajo en calorías no es necesariamente bueno para tu salud si el producto no te proporciona los elementos nutritivos que necesitas o te deja con hambre y sed hasta la próxima comida. El objetivo es lograr el equilibrio y la variedad en la dieta.

2. No todo lo que brilla es oro. Algunas etiquetas le atribuyen como “saludable” alguna característica que simplemente no existe, o le adjudican un valor pero ocultan otro. Por ejemplo: algunos embutidos que afirman que está “libres de nitratos”, por lo general contienen zumo o jugo de apio, que es una fuente natural de nitratos. Otros aseguran que “no contienen azúcar”, pero tienen algún jarabe rico en azúcares. Y hay aquellos cuyas etiquetas indican que no contienen “grasas trans”, pero no aclaran por cuál otra grasa las sustituyeron. ¡Ten cuidado!

3. Bajo en grasa y rico en calorías. Un estudio realizado en 2006 demostró que las personas, especialmente aquellas con sobrepeso, tienden a consumir hasta un 50% más de calorías cuando comen las versiones de alimentos cuyas etiquetas aseguran estar “bajos en grasa”.  Y es que aunque la etiqueta indique que un producto es bajo en grasa no significa necesariamente que también sea bajo en calorías. De hecho, muchos alimentos etiquetados como bajos en grasa tienen sólo 30% menos calorías que sus contrapartes. Para tomar una decisión correcta, compara el alimento que quieres comprar que dice “bajo en grasa” con uno similar pero sin esa etiqueta.

4. Ojo con el sodio. ¿Sabías que la mayor parte del sodio en nuestra dieta proviene de los alimentos envasados ​​y procesados? Incluso los productos más saludables tienen que añadir conservantes como el sodio, para que duren. Recuerda esta cifra mágica: la Organización Mundial de la Salud recomienda que no excedamos un consumo diario de 2000 mg de sodio. Si un producto tiene 500 mg de sodio ¡estás consumiendo una cuarta parte de la cantidad diaria en un solo alimento!

5. ¡Cuidado con el azúcar!  Muchos productos que resaltan sus cualidades de “saludables” en sus etiquetas, usan el agave, el jugo de caña evaporado y el jarabe de arroz (entre otros elementos ricos en azúcares) como edulcorantes en lugar del jarabe de maíz de alta fructosa.  Son igual de nocivos. Ten cuidado con todos los ingredientes que substituyen el azúcar, o que quieren “disfrazarla”. Algunos productos en los que el azúcar llega disfrazada son: los yogures de sabores, la salsa de tomate (Ketchup), los refrescos, la leche ¡y ni qué decir de los jugos –tanto naturales como envasados!

6. Orgánico no es sinónimo de saludable. Que un alimento sea descrito en una etiqueta como “orgánico” no implica automáticamente que sea más saludable, pues aún no hay estudios científicos que avalen esta aseveración. Además, muchos alimentos orgánicos a veces son fritos, o contienen aderezos que aumentan su valor calórico. En Vida y Salud dedicamos una nota a la lectura correcta de las etiquetas de los productos orgánicos. Si deseas revisar la información, sigue este enlace.

Ahora ya lo sabes: las etiquetas de los alimentos a veces pueden confundirnos y hasta  engañarnos. Toma unos segundos más para analizar con detenimiento su contenido para asegurarte de llevar a tu casa y a tu mesa alimentos realmente saludables.

Imagen © iStockphoto.com / Andrew Helwich

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