La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual muy antigua. Parece ser que la sífilis es originaria de las Américas y que los conquistadores la llevaron a Europa. Hasta hace muy poco, era una enfermedad que se consideraba bajo control y en algunos países, había sido eliminada. Pero, lejos de desaparecer, las tasas de infección por sífilis van de nuevo en incremento.

La sífilis es causada por una bacteria que infecta los genitales, los labios y el ano. Afecta de igual manera a los hombres y a las mujeres. Se transmite por contacto sexual con la persona infectada y en el caso de las mujeres embarazadas con sífilis, de la madre al bebé.

Puede ser que al principio la sífilis no dé síntomas, y puedes o no darte cuenta de los que aparecen semanas, meses o años después. Estos incluyen un llaga (chancro) única que no da dolor y una erupción en el cuerpo, en las palmas y en las plantas de los pies que puede desaparecer intermitentemente. Si no se trata, puede evolucionar y afectar el cerebro, la sangre, el corazón, los ojos, el hígado, los huesos y las articulaciones.

Afortunadamente, si es detectada a tiempo, la sífilis puede ser fácilmente curada con antibióticos. Pero es mejor prevenirla, siempre practicando el sexo seguro. Ya lo sabes…

 

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