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La bacteria Clamidia Trachomatis causa una de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más comunes en el mundo: la clamidia. A pesar de que se puede tratar  con antibióticos, esta enfermedad parece que con frecuencia no se erradica por completo. La razón: posiblemente se esconde en el tracto intestinal. Es importante tratarla, aquí te explico por qué.

Las personas sexualmente activas y que tienen varios compañeros sexuales son las más propensas a contraer infección por clamidia. Esta enfermedad de transmisión sexual (ETS) es la más común en los Estados Unidos y afecta tanto a los hombres como a las mujeres.

Si bien la clamidia en ocasiones no da síntomas, en la mayoría de los casos pueden aparecer signos de alerta que a los que debes de prestar atención.

En los hombres:

  • Ardor al orinar
  • Secreciones provenientes del pene o el recto
  • Dolor o sensibilidad en los testículos
  • Dolor rectal.

En las mujeres, por su parte, la clamidia puede manifestarse con:

El tratamiento de la clamidia es efectivo a través de antibióticos que incluyen tetraciclinas, azitromicina o eritromicina. Sin embargo, en muchas ocasiones la infección vuelve a aparecer. ¿La razón? Todo parece indicar, de acuerdo a un estudio reciente, que este tratamiento falla en erradicar completamente la enfermedad y la clave, según los hallazgos, podría estar en el intestino.

La Clamidia Trachomatis no sólo afecta a los órganos reproductivos, sino que se queda en el tracto intestinal aunque de manera benigna. La clamidia permanece ahí aún después de que se haya recibido tratamiento con antibióticos para erradicarla de los genitales y es probable que esa reserva que permanece persistentemente en los intestinos sea la responsable de las reinfecciones que pueden aparecer una vez terminado el tratamiento.

Por mucho tiempo, la razón de esta recurrencia era un enigma para la comunidad médica. Se pensaba que podría deberse a las relaciones sexuales continuas con personas infectadas, lo cual es posible, pero nunca se había llegado a una conclusión definitiva sobre la causa de la reaparición de las infecciones.

Pero esta estudio realizado por unos investigadores de Little Rock, Arkansas, Estados Unidos, mostró que el antibiótico azitromicina, al ser probado en ratones, erradicó la infección en los genitales, pero no la infección en el tracto intestinal.

Los resultados de este estudio también demostraron que la presencia de clamidia en el intestino no produce inflamación y nunca se resuelve, a diferencia de la infección en el tracto genital.  Sin embargo, encontraron que la presencia de clamidia en los intestinos produce una respuesta inmunológica considerable que podría ser efectiva para tratar la infección en los genitales aunque paradójicamente no cure la infección en el tracto intestinal.

Este estudio, sin duda, da claves acerca de la cura para infecciones recurrentes por clamidia. Recuerda que si esta infección no se trata, puede dar complicaciones que incluyen inflamación del cuello uterino y complicaciones como infertilidad en las mujeres, y en los hombres, inflamación de la uretra o uretritis.

A la primera sospecha de que tengas una enfermedad de transmisión sexual como la clamidia, debes acudir a tu médico de inmediato. Es común que esta infección se presente junto con otras como gonorrea o sífilis. No la descuides. Busca ayuda profesional para que evites secuelas serias.

Imagen © Thinkstock / Sebastian Kaulitzki

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