Limpiar el polvo y controlar el CO₂ no es solo cuestión de limpieza; de hecho, es clave para mejorar la salud respiratoria, el sueño y la concentración. En casa se acumulan contaminantes invisibles como ácaros, moho y dióxido de carbono, que afectan el bienestar diario.
El polvo doméstico afecta tus pulmones
El polvo contiene ácaros, polen, fibras y microplásticos, los cuales pueden desencadenar alergias y asma. Para reducirlos:
- Lava sábanas con agua caliente cada semana
- Aspira con filtro HEPA
- Usa paño húmedo, no plumero seco
- Reduce textiles que acumulen polvo
Estas medidas ayudan a mejorar la calidad del aire interior.
El CO₂ alto afecta el sueño y la concentración
En espacios cerrados, el CO₂ aumenta rápidamente. Por encima de 1000 ppm puede provocar:
- Fatiga
- Dolor de cabeza
- Menor rendimiento mental
- Peor calidad del sueño
Ventilar la casa entre 5 y 10 minutos varias veces al día reduce estos efectos.
Ventilar y limpiar mejora tu bienestar diario
Además, controlar la humedad entre 30% y 50% previene moho y alergias. Limpiar y ventilar regularmente mejora el descanso, la concentración y por lo tanto la salud respiratoria.
Pequeños cambios en casa pueden marcar una gran diferencia en tu calidad de vida.
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Por Carlos Diego Ibáñez
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