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© iStockphoto.com / Yiannos Ioannou

¿Estás preocupada por tu figura pero no puedes o no quieres someterte a la cirugía que implica la liposucción? ¿Qué alternativas tienes para reemplazarla? ¿Son realmente efectivas? ¿Qué hay de mito y qué de verdad en los métodos alternativos a esta práctica tan popular que ayuda a eliminar esos kilos o libras de más en las zonas del cuerpo más difíciles de mantener en línea?

Si te preocupan esos kilos o libras de más y sobre todo esa grasa que tienes acumulada en la cintura, el abdomen, los glúteos, tú sabes… y si estás cansada de probar diferentes dietas y de realizar exigentes ejercicios, puede que también estés pensando en buscar un método que te ayude a eliminarlos rápidamente y sin tanto esfuerzo.

Una alternativa muy utilizada, que comenzó a practicarse en la década de los 70s, es la denominada liposucción: un tipo de cirugía estética con la cual se eliminan los depósitos de grasa no deseado para mejorar la apariencia corporal y pulir los contornos corporales irregulares o deformes. Algunas veces, este procedimiento se denomina contorneado corporal.

Este método puede servir para moldear las áreas por debajo del mentón, el cuello, los pómulos, la parte superior de los brazos, los senos, el abdomen, los glúteos, las caderas, los muslos, las rodillas, las pantorrillas y los tobillos. Sin embargo, no difiere de otros procedimientos quirúrgicos y, por lo tanto, tiene los mismos riesgos que una cirugía habitual, algunos menores pero otros pueden ser más importantes, sobre todo cuando se trata de la anestesia. Además, requiere un tiempo de recuperación que puede ser más o menos prolongado e incluso doloroso.

Llegados a este punto, es probable que ya estés pensando en elegir otra alternativa. Para tu tranquilidad, esto le pasa a mucha gente que desea mejorar su figura pero sin someterse a una intervención quirúrgica. Ante esta situación, los especialistas también han trabajado y, con el tiempo, fueron surgiendo otros métodos alternativos que pueden ayudar en esta tarea.

Por ejemplo, los procedimientos son los denominados CoolSculpting y Zerona son los únicos que han sido aprobados por la Administración de Medicamentos y Alimentos en Estados Unidos, conocida como FDA por sus iniciales en inglés (Food and Drug Administration), aunque en los exámenes de eficiencia realizados se han obtenido resultados variados.

El denominado CoolSculpting es un mecanismo que congela y destruye las células grasas del organismo mediante un proceso llamado “cryolipolysis”. Los fabricantes afirman que el cuerpo elimina las células grasas destruidas de manera inofensiva.

En cuanto al Zerona, se trata de un aparato que a veces se denomina láser médico y se comercializa como un modo de reducir la circunferencia de la cintura, la cadera y los muslos.

Para ello, el láser utiliza energía fría y, esencialmente, lo que hace es que fuerza a las células grasas a salir hacia afuera. Al igual que en el caso anterior, los fabricantes afirman que el cuerpo elimina la grasa naturalmente, con este método.

Se dice que las alternativas a la liposucción tienen menos efectos colaterales que la cirugía. Sin embargo, éstos existen: en el caso de CoolSculpting puede aparecer enrojecimiento temporal, pequeños moretones, hormigueos y entumecimiento alrededor de las zonas tratadas. En cuanto al Zerona, pueden ocurrir daños en la vista y descargas eléctricas. A diferencia de la cirugía, en ninguno de estos casos se necesita tomar tiempo de recuperación y el paciente puede retomar sus actividades normales inmediatamente.

Lo mejor antes de iniciar cualquiera de estos tratamiento, que son meramente estéticos y no se recomiendan como terapias para bajar de peso, es asesorarse bien y buscar un lugar seguro y profesional donde te lo realice un médico con experiencia y calificado para hacerlo.

Por sobre toda las cosas, recuerda que no hay soluciones mágicas, si bien esto puede ayudar, no reemplaza el estilo de vida sano que tu cuerpo y todo organismo necesita y que requieres una alimentación sana y apropiada paralela a cualquier otro tratamiento.

En este sentido, entonces, quizás una dieta balanceada acompañada de ejercicios sea la mejor alternativa a la liposucción.  ¿No crees? Si bien, toma tiempo y constancia, es de seguro un método que no implica ningún riesgo.

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