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La amígdalas y las adenoides son un tema común en la salud de los niños. Ambos son tejidos cuya función es retener a los virus y las bacterias que entran a la garganta y las vías respiratorias. Pero, irónicamente, ellas mismas se pueden inflamar o infectar.

La inflamación de las amígdalas o amigdalitis podría solucionarse por sí misma o puede tratarse con antibióticos. Sin embargo, no todos los niños tienen igual suerte y algunos padecen de síntomas e infecciones recurrentes, que requieren antibióticos y que hacen que la única solución sea la cirugía para extraer las amígdalas, las adenoides o ambas.

La cirugía para extraer las amígdalas (amigdalectomía) y/o las adenoides (adenoidectomía) es corta, por lo general dura alrededor de 30 minutos a 1 hora, pero requiere anestesia general. La recuperación tardará una semana o más y estará acompañada de algunas molestias para comer y beber. Pero muy pronto tu hijo(a) se recuperará y podrá regresar a sus actividades.

Si tu hijo tiene infecciones recurrentes de la garganta o de los oídos, tiene dificultad para tragar, ronca, o tiene inflamados los ganglios debajo de la mandíbula, habla con tu médico. Te dirá si se trata de un problema de las amígdalas o las adenoides y cual es el tratamiento a seguir.

 

Imagen © iStock / lovleah

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