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La Academia Americana de Pediatría ha vuelto a repetir sus advertencias sobre el uso de trampolines en la casa o en los parques, ya que éstos siguen siendo responsables de muchas lesiones en los niños, a veces graves. Descubre más detalle sobre este informe y cómo cuidar que los más pequeños no se lastimen mientras se divierten.

Los trampolines pueden ser divertidos tanto para los niños como para los jóvenes, pero ten cuidado que la alegría no se convierta en llanto. La Academia Americana de Pediatría ha vuelto a repetir sus advertencias sobre el uso de estos aparatos en la casa y/o en los parques, en un nuevo informe que aparece publicado en la edición en línea del 24 de septiembre de la revista Pediatrics.

Según dicho informe, si bien las tasas de lesiones relacionadas con trampolines han disminuido desde 2004 (de un máximo de 38 a 32 niños por cada 100 mil, en 2009), aun siguen sucediendo accidentes, en muchos casos, con consecuencias graves.

Por ejemplo, según el Sistema Nacional de Vigilancia Electrónica de Lesiones, en el año 2009 en  Estados Unidos, hubo casi 98 mil lesiones relacionadas con trampolines, que resultaron en más de 3,000 hospitalizaciones.

Por su parte, la Academia Americana de Pediatría señala que las principales lesiones que se registran son fracturas y dislocaciones, que suman casi la mitad de las heridas tratadas en niños de cinco años o menos. Y en todos los grupos de edad, las lesiones más comunes incluyen torceduras, distensiones o esguinces musculares y moretones (morados) o hematomas.

Entre las formas en que los niños pueden golpearse, el caerse de un trampolín explica hasta el 39 por ciento de todas las lesiones y, por lo general, tiene consecuencias graves. Del mismo modo, hacer volteretas puede hacer que caigan mal sobre el trampolín, lo que pude causar lesiones permanentes en la cabeza y en la espina dorsal o la columna.

Los más perjudicados son los niños, que tienden a lastimarse con más frecuencia que quienes tienen más edad, sobre todo cuando usan el trampolín entre varios amigos o con sus mascotas. De hecho, se estima que el 75 por ciento de los accidentes ocurre cuando hay varios niños jugando sobre el mismo trampolín.

Además, se destaca que en muchos casos los golpes y las caídas ocurren mientras hay un adulto vigilando a los niños. Por eso, no te fíes, pues muchas veces sentimos que sólo porque estamos viendo lo que hacen nuestros niños ya están cuidados. Sin embargo, si se caen del trampolín o hacen un mal movimiento, difícilmente puedes hacer algo para ayudarlos, más que llamar rápidamente a emergencias si ocurre lo que nadie quiere que suceda.

Por eso, las recomendaciones indican que sólo se usen estos aparatos bajo la supervisión de entrenadores profesionales.

Si aun así, y a pesar de estas advertencias, permites que los niños jueguen en trampolines, entonces puedes aumentar la seguridad si tienes estos cuidados:

  • controla que sólo use el trampolín una persona por vez.
  • no permitas que hagan piruetas o saltos al aire como los que se ven en las películas o los que practican los acróbatas y las personas especialmente entrenadas para eso.
  • asegúrate de que el trampolín se encuentre en un lugar plano y despejado, con las almohadillas protectoras en buen estado.
  • chequea que tu seguro de salud cubra accidentes relacionados con trampolines, para evitar sorpresas en caso de que lo necesites.

Según los Centros de Control y Prevención (CDC) de los Estados Unidos, las lesiones son la principal causa de muerte en los niños. Los choques automovilísticos, la asfixia, los ahogamientos, los envenenamientos, los incendios y las caídas son algunos de los motivos más comunes de accidentes infantiles.

Por eso, evita las caídas y las complicaciones, no sólo en los trampolines. Ten en cuenta todas estas advertencias a la hora del entretenimiento de tus niños y sigue informándote sobre cómo reforzar la seguridad en tu hogar. Prevenir es mejor que lamentar.

Imágen © iStockphoto.com / btrenkel

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