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Hoy en día, muchos niños tienen sus propios teléfonos inteligentes o smartphones y tabletas como el iPad que pueden, al estar ubicados en su habitación, afectarles el sueño y la salud.

Escapar de la tecnología parece una tarea imposible en estos tiempos. Para los padres, regular las horas que pasan sus hijos con estos dispositivos, que incluyen teléfonos inteligentes y tabletas (como el iPad), es un reto y una responsabilidad.

A muchos les parece que la tecnología no les hará mal y les han regalado a sus hijos estos aparatos. Otros padres consideran que se deben usar con precaución. No sólo porque le quitan tiempo de actividad física y de juego a sus hijos al aire libre, como en el parque, por ejemplo, sino porque puede afectar su salud y desarrollo cognitivo.

Todavía el debate está abierto, pero la mayoría de los padres está de acuerdo en que estos dispositivos electrónicos deben usarse con medida y mucho más cuando se trata de tenerlos en la habitación de los niños.

Varios estudios anteriores han demostrado que tener un televisor en la habitación y verla antes de dormir, reduce el tiempo de sueño y hace que los pequeños se duerman más tarde. Además, se sabe que la luz de la pantalla afecta el ritmo circadiano. Y se cree que los dispositivos o aparatos electrónicos con pantallas pequeñas como los teléfonos y los iPads, son más perjudiciales. Los investigadores han sugerido que tienen un efecto más nocivo en el sueño porque se ubican muy cerca de la cara.  O sea, la luz de estas pequeñas pantallas podría afectar la liberación de la melatonina, que es la encargada de regular los ciclos de sueño y vigilia, mucho más que la luz del televisor, la cual se debilita con la distancia.

Al respecto, un estudio publicado en la revista Pediatrics encontró que los niños que duermen cerca de una pantalla pequeña, duermen menos. Los problemas del sueño, podrían causar problemas de salud serios como obesidad, hipertensión y enfermedad cardíaca.

En los niños, el descanso adecuado es indispensable no sólo para la buena salud física, sino psicológica y también tiene un impacto positivo en su rendimiento académico en la escuela. Sin embargo, en este siglo, se ha visto cómo distintos estudios muestran que la cantidad de horas que duermen los niños ha disminuido cada vez más.

Si tus hijos tienen teléfonos inteligentes y otros dispositivos con pantalla pequeña, no permitas que los tengan en su habitación. El fácil acceso al Internet hace que el tiempo preciado del sueño lo dediquen a ver videos, a revisar su email, a pasar tiempo en las redes sociales y a enviar y recibir mensajes de texto.

Pon límites y explícales que es por su salud, y que el sueño es indispensable para que crezcan fuertes y sanos.

 

Imagen © iStock / ljubaphoto

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