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El estrés puede pasar de los padres a los hijos

El estrés es uno de los males de la vida moderna que puede afectar a hombres y mujeres de varias maneras. Ahora, un nuevo estudio ha encontrado que el estrés no sólo puede perjudicar la producción del esperma del padre, sino también la capacidad de reacción ante el estrés de sus propios hijos. Sigue leyendo y descubre más detalles sobre este tema.

El estrés es una de las principales afecciones de la vida actual. Si bien no es una enfermedad en sí misma, puede provocar múltiples trastornos de salud cuando se prolonga a través del tiempo y no se hace nada para contrarrestarlo o eliminar sus causas.

Por ejemplo, puede debilitar el sistema de defensas, lo que aumenta las posibilidades de desarrollar infecciones, y colaborar en el desarrollo de enfermedades cardíacas, problemas digestivos, dificultad para dormir, depresión o ansiedad y obesidad. Asimismo, el estrés puede empeorar otros síntomas y enfermedades, como el cáncer y la diabetes.

Del mismo modo, varios estudios han relacionado al estrés con problemas de fertilidad, tanto en las mujeres como en los hombres. Tal fue el caso que te contamos previamente en www.vidaysalud.com, sobre un estudio desarrollado por unos investigadores italianos, según el cual el estrés estaría asociado a la calidad del esperma, pues la habilidad de los hombres de producirlo podría depender de su habilidad para enfrentar al estrés.

Ahora, unos investigadores de la Universidad de Pensilvania, en los Estados Unidos, van más allá, pues han descubierto que las secuelas del estrés pueden pasar de los padres a los hijos. ¿Cómo? El estrés crearía una “marca epigenética” (es decir, una variación en la manifestación del gen) en el esperma de los hombres, que en el futuro podría afectar a su descendencia.  

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en el medio oficial de la Sociedad de Neurociencias, denominado The Journal of Neuroscience, los científicos hicieron pruebas con animales en el laboratorio: estresaron a un grupo de ratones, moviéndolos entre las jaulas y exponiéndolos a orina de zorro (que es un depredador natural de los ratones), entre otras técnicas.

Así detectaron que los ratones jóvenes y adultos que experimentaban estrés dejaban marcas genéticas en el esperma que pueden resultar en una disminución de la reacción al estrés de sus descendientes.

Esta respuesta más leve al estrés puede parecer algo bueno, pero no siempre es así. Por el contrario, puede terminar en una serie de respuestas irregulares y en desórdenes relacionados con el estrés. Al respecto, los investigadores consideran que esa reacción será positiva o negativa de acuerdo a otros factores, como el entorno en el que nacen los niños y otras características genéticas.

Por todo esto, es muy importante controlar el estrés, que además puede hacer que adoptes comportamientos compulsivos dañinos, como el uso de drogas, el exceso de alcohol o el cigarrillo, ninguno de los cuales te alivian el estrés, sino que además te conducen a un círculo vicioso que cuesta mucho trabajo romper.

Por eso, toma nota de las siguientes recomendaciones para disminuir el estrés:

  • Planea tu día con anticipación y aprende a decir que no. Así evitas comprometerte con tantas actividades que después no puedas cumplir con todas.
  • Decide qué cosas tienes que hacer primero y cuáles puedes aplazar.
  • Toma tiempo para relajarte y hacer actividades que disfrutes.
  • Practica más actividad física y come alimentos saludables.
  • Habla de tus emociones con tu familia y amigos.
  • Prueba algunas técnicas de relajación, como yoga, meditación o técnicas de respiración.

Y en todo momento, trata de darles a las cosas el valor que en verdad tienen, sin preocuparte por cuestiones menores o que no puedes controlar, como el clima o un embotellamiento en el tráfico. Si te sientes muy estresado, preocupado o ansioso, al punto de que interfiere con tu trabajo o tu vida familiar, busca ayuda profesional calificada.  Es importante que cuides la salud de tu mente para evitar repercusiones negativas en la salud de tu cuerpo… y ahora sabemos que tal vez al cuidar tu estrés, también estés cuidando la salud de tus hijos en el futuro.

Imagen © iStockphoto.com / pidjoe

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