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Al igual que ocurre con otras partes del cuerpo, los huesos también van envejeciendo y pueden debilitarse. Como ya hemos mencionado antes en Vida y Salud, una de las enfermedades más comunes en los huesos es la osteoporosis y se presenta con más frecuencia en las mujeres. Aquí te contamos los medicamentos que tienden a recetar los médicos y otras medidas que puedes tomar para cuidar la salud de tus huesos.

Recordemos de qué se trata la osteoporosis para luego hablar de los medicamentos que la tratan: es una enfermedad silenciosa que afecta a los huesos y se produce porque los huesos tienen menos depósito de calcio del que necesitan, entonces se debilitan y se vuelven porosos (para que puedas imaginarlos, tendrían un aspecto similar a una esponja vegetal).

Se dice que la osteoporosis es silenciosa porque en general no tiene síntomas, a menos de que esté muy avanzada. Es decir que no te das cuenta que la tienes y suele detectarse cuando el problema ya existe y se produce una fractura (una quebradura) de huesos, típicamente en la cadera, la muñeca o una o varias vértebras de la columna.

Actualmente, existen distintos tipos de medicamentos que pueden ayudarte a prevenir y a tratar la osteoporosis. Tu médico puede indicarte que tomes alguno si te realiza una prueba de densidad ósea (que le indica cómo están tus huesos) y encuentra que tus huesos están débiles y tienes probabilidades de fracturarte.

Por cierto, antes de recomendarte estas medicinas, va a determinar que no haya otros problemas como hiperparatiroidismo, etc. Y también se debe cerciorar que tu nivel de vitamina D en la sangre es adecuado y que estás consumiendo suficiente calcio (idealmente en tus alimentos diariamente). Cuando esto no es posible, es cuando se recomiendan suplementos de calcio. Es más difícil obtener la vitamina D de los alimentos y no se recomienda la exposición prolongada al sol, por eso es que con frecuencia se recomiendan los suplementos de vitamina D (bajo supervisión médica) cuando el nivel se encuentra por debajo de lo normal en la sangre.

Además, no hay que olvidarse de la importancia del ejercicio, especialmente el que incluye pesas. No tienen que ser muy pesadas. De hecho nunca deben de ser de más de 15 libras o 6.8 kg. por arriba de tu cabeza si ya tienes osteoporosis. Pero el peso también fortalece tus huesos. Incluso actividades como caminar que pone el peso de tu cuerpo, la jardinería son estupendas.

Entre las medicinas más utilizadas para el tratamiento de la osteoporosis se encuentran:

  • Bisfosfonatos: se adhieren a la superficie de los huesos y retrasan su deterioro. De ese modo pueden evitar las fracturas (que se rompa en hueso) preservar la masa del hueso e incluso aumentar su densidad. Incluye el alendronato (Fosamax®), el ibandronato (Boniva®), el risedronato (Actonel®) y el ácido zoledrónico (Reclast®). Estas medicinas pueden tener efectos no deseados como vómitos y dolor de estómago, consulta con tu médico si sientes que no te caen bien. Por otro lado, si debes someterte a una cirugía dental, es importante que le menciones a tu dentista que estás tomando esta medicina. Idealmente se recomienda suspender la medicina un par de semanas antes del tratamiento dental ya que hay algo conocido como osteonecrosis de la mandíbula que sucede muy rara vez, pero cuyo riesgo disminuye si se suspende antes de procedimientos dentales invasivos. Hay estudios que sugieren que es conveniente suspender los Bifosfonatos después de tomarlos por 5 años consecutivos ya que su beneficio podría continuar después de ese tiempo.
  • Moduladores selectivos del receptor de estrógeno (SERM, por su sigla en inglés), como el raloxifeno (Evista®): retrasa  el deterioro del hueso viejo y, aunque no son hormonas, tienen un efecto en el hueso parecido al del estrógeno pero sin los riesgos que se asocian a esa hormona, como el aumento de posibilidades de tener cáncer de mama o del útero. Debes evitar tomar estos medicamentos si has tenido trombosis venosa profunda, o sea un coágulo en una vena, ya que esta medicina aumenta este riesgo.
  • Hormonas: existen distintas alternativas como las pastillas de estrógeno (Premarin®) y de estrógeno con progestina (Prempro®, Premphase®) refuerzan las hormonas naturales del cuerpo y retrasan el deterioro del hueso viejo. La teriparatida (Forteo®) ayuda al cuerpo a formar hueso nuevo con mayor rapidez de lo que se deteriora el viejo. La calcitonina (Miacalcin®, Fortical®) también retrasa el deterioro del hueso viejo.
  • Inhibidor del RANK ligand: Este es el medicamento más novedoso que acaba de aprobarse para su uso. Se aplica de forma subcutánea dos veces al año. Como los anteriores, retrasa el deterioro del hueso viejo pero su mecanismo de acción es diferente. En los estudios clínicos hasta el momento tiende a ser bastante bien tolerado, en pocos casos se ha visto dolor leve en la espalda, en las extremidades o en los músculos transitorios, infección urinaria y elevación del colesterol. En muy pocos casos se ha visto una reacción en la piel, como erupción o eczema y la osteonecrosis de la mandíbula, como con los bifosfonatos. Su nombre comercial es Prolia® (Denosumab).

Como en la mayoría de los casos la osteoporosis se detecta por sorpresa y cuando ya se ha producido una fractura de uno o varios huesos, las personas afectadas sugieren que se aumenten los programas para que se prevenga y se detecte la enfermedad a tiempo.

Habla con tu médico sobre tu salud ósea (de tus huesos), repasa tus factores de riesgo con él o ella y pregúntale si debes hacerte una prueba de la densidad ósea. Si es necesario, puede ordenarte medicamentos para ayudar a prevenir problemas en los huesos y para reducir tus probabilidades de tener fracturas a causa de la osteoporosis. Tú puedes hacer muchas cosas para mantener tus huesos sanos y fuertes, no importa la edad que tengas. Anímate, nunca es tarde para cuidar tus huesos.

Imágen © iStockphoto.com / Gorg Hanf

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