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La anemia es una condición en la cual la sangre tiene menos glóbulos rojos que lo normal. Los glóbulos rojos distribuyen el oxígeno por todo el cuerpo. La anemia afecta a un 20 por ciento de los niños en algún momento de sus vidas. Un nuevo estudio realizado en el Centro para Niños de John Hopkins sugiere una relación entre la deficiencia de vitamina D y la anemia infantil. Entérate en este artículo.

Cuando un niño(a) tiene anemia significa que tiene una disminución de la hemoglobina en la sangre. La hemoglobina es una proteína, rica en hierro, encargada de transportar el oxígeno en la sangre. Cuando no hay suficiente hemoglobina, puede causar problemas de salud y, dependiendo de la severidad, se desarrollan complicaciones que pueden afectar la respiración, por ejemplo y, si es muy severa, puede causar la muerte.

La anemia se manifiesta a través de fatiga, debilidad, palidez, sensación de frío permanente y somnolencia, entre otros. La anemia puede ser leve o grave, y el tratamiento puede incluir desde simples ajustes en la dieta para incluir alimentos ricos en hierro o suplementos, hasta trasfusiones de sangre en el caso de ser severa.

Las causas conocidas de la anemia infantil son las siguientes:

  • Deficiencia de hierro en la sangre
  • Pérdida de sangre
  • Por destrucción de los glóbulos rojos (por ejemplo debido a una infección)
  • Por falta de producción de glóbulos rojos por problemas en la médula ósea
  • Deficiencia de ácido fólico
  • Deficiencia de vitamina B12
  • Consumo de leche de vaca en lugar de leche materna en el caso de los lactantes
  • Por condiciones genéticas como anemia falciforme, talasemia
  • Por leucemia
  • Intoxicación por plomo
  • Exposición prolongada a ciertos antibióticos

Un nuevo estudio respecto a las causas de la anemia, puede ser vital a la hora de prevenirla. Según especialistas del Centro para Niños de John Hopkins en Estados Unidos, los niños que tienen deficiencia de vitamina D tienen un riesgo muy alto de desarrollar anemia.

Esta conclusión se produjo luego de que los investigadores analizaron la relación entre la hemoglobina y la vitamina D en pruebas de sangre de más de 10,400 niños y adolescentes de entre 1 y 21 años de edad, a lo largo de 6 años. Encontraron que aquellos niños o adolescentes que tenían niveles bajos de hemoglobina, tuvieron de forma consistente niveles bajos de vitamina D en comparación con los niños que tenían niveles de hemoglobina normales.

Aquellos niños cuyos niveles de vitamina D estaban por debajo de 30 nanogramos por mililitro (ng/ml) duplicaron su riesgo de desarrollar anemia comparado con los que tenían niveles de vitamina D normales.

Estos resultados llamaron la atención de los investigadores pues traen a la luz una relación compleja entre la hemoglobina y la vitamina D. Según ellos, es probable que la vitamina D afecte la producción de los glóbulos rojos en la médula espinal o que la vitamina D tenga un papel en la regulación de la inflamación inmunológica, ya que ésta última es un factor que desencadena la anemia.

De cualquier modo, mientras se establece a ciencia cierta si hay o no una relación causal entre la falta de vitamina D y la anemia, es importante que se trate a los niños tan pronto se identifique que la tiene. No te olvides que la combinación de anemia y deficiencia de vitamina D (si llega a ser crónica y no se trata) puede causar problemas graves como daño en órganos vitales, deformidad en los huesos, fracturas frecuentes y desarrollo temprano de osteoporosis.

Si tu niño está desganado, somnoliento y pálido, no consulta con el pediatra lo antes posible.

Imagen © iStockphoto.com / oksun70

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