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Hoy en día es muy común escuchar en las conversaciones cotidianas que fulano “es bipolar” o que mengana cambia tanto de ánimo que “parece bipolar”. ¡Mucho cuidado! El trastorno bipolar es una enfermedad mental grave y no es correcto decir que alguien la sufre sólo porque nos parece.

Desde que se empezó a hablar del trastorno bipolar, muchos asumieron esta enfermedad como la explicación ideal para los cambios de ánimo que no se podían explicar. Así, empezaron a diagnosticar erróneamente y a la ligera a amigos y a parientes que a veces pasaban de la alegría a la tristeza o al mal genio con facilidad.

En Vida y Salud te ayudamos a entender de qué se trata el trastorno bipolar, para que no lo sigas confundiendo ni lo adjudiques a los demás de forma injustificada.

Para comenzar es importante saber que, aunque el nombre parezca nuevo, el trastorno bipolar no lo es. También se le conoce desde hace tiempo como enfermedad maníaco depresiva o depresión maníaca. Sólo que el término Trastorno Bipolar expresa mas claramente de qué se trata esta enfermedad.

“Bipolar” quiere decir que pasa de un polo a otro, es decir, se cambia de ánimo de forma drástica, de extremo a extremo. Por ejemplo, una persona puede pasar de sentirse eufórica, con mucha energía, a sentirse muy desanimada, triste y deprimida. Esto se conoce como pasar de la manía a la depresión.

También es importante aclarar que el trastorno bipolar es una enfermedad mental seria y no debe confundirse con un simple cambio de estado de ánimo. Todas las personas podemos pasar de la alegría a la tristeza en el mismo día con facilidad, especialmente cuando estamos estresados por mucho trabajo, angustiados por un problema o pasando por una etapa de cambios hormonales (mayormente las mujeres). Y es normal.

¿Cómo se puede saber entonces si alguien tiene un trastorno bipolar? Cuando esos altibajos anímicos son extremos, repetitivos (cíclicos), duran más tiempo que un mal genio o que el síndrome pre-menstrual de las mujeres, y algunas veces llegan a afectar la vida diaria. Además, estos cambios no se dan en el mismo día, sino que suceden después de varios meses.

Pero ahí no para el asunto. Para poder diagnosticar a alguien con trastorno bipolar, hay que saber de qué tipo y qué síntomas desarrolla.  Además cabe decir que el diagnóstico debe establecerse por un profesional.

El trastorno bipolar se divide en tres tipos:

  • Ciclotimia: Es la forma más ligera del trastorno bipolar. Los cambios en el estado de ánimo todavía son manejables, pero ya empiezan a ser cíclicos y no simplemente ocasionales.
  • Trastorno Bipolar II: Cuando los síntomas aumentan en intensidad pero la vida diaria sigue con normalidad.
  • Trastorno Bipolar I: Los cambios de ánimo son tan fuertes que afectan seriamente la vida diaria, y los síntomas pueden ser peligrosos.

Los síntomas del trastorno bipolar varían de persona a persona, y mientras algunos sufren más por el lado de las manías, otros sufren más por la depresión. Sin embargo, a continuación puedes encontrar los más comunes.

Cuando la persona se encuentra en el episodio maníaco, puede presentar los siguientes síntomas…

  • Euforia: tiene exceso de alegría y optimismo, pensamientos de grandeza y autoestima desbordada
  • Agitación: habla rápido, está hiperactivo, hace demasiado ejercicio o necesita mucha actividad física, no se puede quedar quieto, tiene poca necesidad de dormir, no se puede concentrar, su excitación sexual aumenta
  • Irritabilidad: se molesta fácilmente, actúa de forma agresiva
  • Arriesgado: actúa de forma impulsiva y extraña, tiene una necesidad de cumplir con metas de forma rápida y por cualquier medio, toma decisiones arriesgadas, invierte dinero sin cautela, y abusa del alcohol y las drogas
  • Psicosis: tiene algunas alucinaciones que lo hacen olvidarse de la realidad por un momento

En cambio, cuando la persona se encuentra en el episodio depresivo, los síntomas son los siguientes…

  • Físicos: se siente fatigado y agotado frecuentemente, tiene problemas para dormir, siente dolor crónico sin explicación, y su apetito aumenta o disminuye de una forma inusual
  • Emocionales: se siente ansioso, triste, solo, desesperanzado, culpable, impotente, no puede concentrarse, pierde el interés en su vida diaria y puede llegar a pensar en suicidarse

En fin… el tener un trastorno bipolar no es un asunto sencillo. Hasta podría llegar a causar la muerte prematura. Por eso cuando se dice que alguien es “bipolar” hay que tomarlo muy en serio y brindarle apoyo. Pues aunque es una enfermedad que requiere tratamiento de un profesional (un psiquiatra, que es el médico especialista en enfermedades mentales), su bienestar depende de la ayuda de los demás.

 

Imagen © iStock / wildpixel

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