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El embarazo no es excusa para comer de más. Es cierto que el bebé necesita nutrientes y se alimenta de ti, pero la obesidad es un riesgo para ambos.  Por eso mismo tu dieta debe ser sana, variada y nutritiva, así que ten cuidado con los antojos. Aquí te contamos cuáles son los riesgos de estar pasada de peso durante el embarazo, tanto para ti como para tu bebé.

Muchas veces, quienes no están embarazadas les dicen a sus amigas que están esperando un bebé que aprovechen a comer todo lo que quieran y a darse los gustos durante esa etapa en la cual -suponen- el aumento de peso estaría justificado. Si a esto le sumas los tradicionales “antojos”, te encontrarás con una combinación peligrosa que puede llevar a la obesidad y complicar cualquier embarazo.

La idea de “aprovechar” los meses de embarazo para comer de todo y hacerle caso a todos tus “antojos” ha pasado de moda. Es un error creer que, como naturalmente aumentarás algunas libras o kilos durante esta etapa, entonces tienes vía libra para dejar que tu peso suba y suba, sin que te cuides.

¿Por qué? Porque al igual que cualquier persona con obesidad, una embarazada puede tener problemas de salud relacionados con el aumento de peso, con la complicación que también puede afectar a tú bebé. Actualmente se conocen cada vez más los riesgos de ser una embarazada obesa. Sin embargo, la cantidad de embarazadas que están excedidas de peso o que sufren de obesidad se ha incrementado durante los últimos años. Por eso es importante prestarle atención a este hecho y, en lo posible, tratar de eliminar esas libras o kilos de más y llevar una alimentación sana, incluso antes de quedar embarazada.

Al respecto, un artículo publicado en Nursing for Women’s Health relaciona la obesidad durante el embarazo con complicaciones durante este periodo, con defectos o malformaciones al nacimiento y con mayor riesgo de que el bebé sea un niño y/o adulto obeso. Del mismo modo, otro estudio desarrollado por unos investigadores en Escocia encontró que las embarazadas obesas tienen mayores posibilidades de sufrir dolores de cabeza, acidez e infecciones en el pecho (infecciones en los senos o mastitis), entre otras complicaciones.

Específicamente, entre los inconvenientes que puede sufrir una embarazada por estar en sobrepeso o padecer obesidad, se encuentran:

  • Diabetes gestacional (es decir, nivel de azúcar alta en la sangre durante el embarazo, que puede afectar al bebé y aumenta las posibilidades de desarrollar diabetes en el futuro).
  • Hipertensión (presión arterial alta).
  • Preeclampsia (que consiste en un aumento de la tensión arterial con retención de líquidos y exceso de proteínas en la orina; puede adelantar el parto).
  • Inducción del parto o necesidad de hacer una cesárea.
  • Hemorragia (sangrado) luego del parto.
  • Síndrome del túnel carpiano (que es un problema en las muñecas que causa dolor y dificultad para coordinar el movimiento de las manos).
  • Disfunción de la Sínfisis en el pubis (que afecta las articulaciones de la pelvis y puede provocar dificultades para caminar).

Cuando una embarazada está pasada de peso u obesa, también existen riesgos para el bebé, como los siguientes:

  • Nacer obeso.
  • Sufrir defectos en el tubo neural (que luego formará el sistema nervioso central del niño).
  • Nacer con defectos en el corazón.

Esto no significa que debas ponerte a dieta estricta si ya estas embarazada y excedida de peso u obesa. De hecho, es muy importante que lleves una dieta balanceada durante todo el embarazo para que tanto tú como tu bebé puedan obtener los nutrientes necesarios. De hecho, hay estudios acerca de los riesgos y los beneficios de adelgazar durante el embarazo o de no engordar por arriba de las libras o kilos sugeridos durante esta etapa.

Por todo esto, lo ideal es que empieces por tratar de llegar a tu peso saludable antes de quedar embarazada, así como a adoptar una dieta sana acompañada por actividad física regular. Si ya no hay tiempo para eso porque tu bebé está en camino, entonces lo mejor es que te asesores con el o la obstetra que está siguiendo tu embarazo, para que te indique qué te recomienda para que controles la obesidad y logres mantener tu peso lo más cercano posible a un peso saludable, durante este periodo tan especial de tu vida. Eso reducirá los riesgos tanto para ti como para tu futuro bebé.

 

Imagen © iStock / RapidEye

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