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¡Nunca es tarde para dejar de fumar! Un estudio reciente demuestra que los pacientes de cáncer del pulmón en etapa inicial que dejan el cigarrillo, pueden vivir el doble que aquellos que deciden seguir fumando. Entérate.

Así es, un estudio publicado recientemente por el British Medical Journal cuenta los resultados de una investigación según la cual las personas que han sido diagnosticadas con cáncer de los pulmones en etapa inicial y dejan de fumar, viven más tiempo (varios años) que los pacientes que no son capaces de dejar el cigarrillo.

Tal vez podría parecerte obvio el resultado de este estudio, pero realmente es un descubrimiento importante. Hasta el momento lo único que se sabía era que entre más temprano dejara de fumar una persona sana, más fácil sería para el cuerpo reparar el daño que se había hecho a los pulmones y con ello evitar el cáncer pulmonar. Sin embargo, aún no había ninguna evidencia médica que demostrara qué efectos tenía el cigarrillo en alguien que ya había desarrollado el cáncer.

Por eso los investigadores de la Universidad de Birmingham en Inglaterra se pusieron a la tarea de evaluar la información recogida por 10 estudios anteriores y así poder observar qué sucedía cuando un paciente con cáncer pulmonar dejaba de fumar.

La información estudiaba un grupo de pacientes que había sido diagnosticado con cáncer del pulmón en estado inicial y habían sido sometidos ya a algún tratamiento: cirugía, quimioterapia o radiación. Y los resultados fueron contundentes.

Los pacientes que continuaban fumando después del diagnóstico tenían un mayor riesgo de morir, comparado con los que dejaban el cigarrillo. Cinco años después del diagnóstico, sólo una tercera parte de los fumadores continuaban vivos (entre el 29% y el 33%). En cambio, más de la mitad de los ex fumadores (entre el 64% y 70%) seguían vivos.

¿Por qué? Los investigadores no pudieron encontrar las razones exactas que explicaran sus hallazgos, pero al parecer tenía que ver con que el dejar de fumar evitaba que el cáncer recurriera después del tratamiento, es decir, que no aparecían nuevos tumores en los pulmones.

Después de este estudio, nunca había tenido más sentido la frase “nunca es tarde para dejar de fumar”. Aquellos que pensaban que el tener cáncer en los pulmones era un diagnóstico fatal, tienen ahora otras razones para pensar que la vida les puede dar una segunda oportunidad si hacen un pequeño esfuerzo. ¡Vale la pena!

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