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Si bien el ejercicio físico es bueno para la salud, como todo, en exceso puede ser contraproducente. En especial para las mujeres jóvenes que quieren embarazarse. Unos  estudios recientes detectaron que el ejercicio físico intenso podría evitar que lo logren. Aquí te contamos los últimos descubrimientos al respecto.

Probablemente todos conocemos a alguien que se embarazó durante la tranquilidad de sus vacaciones ¿No es cierto? Si nunca lo has escuchado, ya tienes una nueva tarea: comienza a preguntar entre tus conocidos cuándo concibieron a sus bebés.

Esto puede ser porque el estrés actúa como un factor en contra de la concepción y, en general, cuando nos vamos de vacaciones solemos relajarnos y dejar atrás los problemas cotidianos.

Pero este es sólo uno de los posibles motivos de las dificultades para quedar embarazadas. Las mujeres también podemos tener dificultades para concebir por cuestiones emocionales o físicas.  Las causas de la infertilidad son variadas, e incluso es difícil determinar los factores específicos que evitan o inhiben un embarazo.

A la lista de posibilidades, descubrimientos recientes asocian el exceso de ejercicio físico con la dificultad de quedar embarazadas.

Ya se sabía que las deportistas pueden tener más problemas de fertilidad que quienes se dedican a otras actividades. Pero ahora, unos científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega analizaron si algo similar puede ocurrirles a quienes no son profesionales del deporte pero que de igual modo hacen ejercicios físicos fuertes.

Así, detectaron que la fertilidad disminuyó en dos grupos de mujeres: las que entrenaban casi todos los días y las que lo hacían hasta que estaban casi completamente extenuadas. Las mujeres que hacían ambas cosas al mismo tiempo presentaban el mayor riesgo de infertilidad.

De acuerdo a estos hallazgos, si estás buscando un embarazo, una buena opción es tratar de permanecer tranquila y evitar los ejercicios agotadores, sin abandonarlos por completo. Recuerda que mantener una rutina de ejercicios siempre es saludable y con sólo 30 minutos diarios es suficiente para mantenerte en línea.

Además, es importante que ambos padres estén sanos a la hora de concebir. Por eso, otras cosas que puedes hacer con tu pareja para prepararte para el embarazo son:

  • Realizarte estudios para descartar enfermedades infecciosas, para saber si estarás protegida durante el embarazo, si tendrás que aplicarte alguna vacuna y qué cuidados deberás tomar. Las más importantes son la rubéola, la toxoplasmosis y la varicela, porque si se contraen durante el embarazo pueden producir malformaciones del bebé e incluso pueden ser causa de aborto.
  • Otras infecciones que hay que descartar antes de iniciar un embarazo, también a través de un análisis de sangre, son la sífilis y el VIH.
  • Tomar ácido fólico antes y durante los primeros meses de embarazo, una vitamina que puede prevenir cierto tipo de malformaciones relacionadas con el sistema nerviosos y la columna vertebral del bebé.
  • Si estás excedida o baja de peso, es el momento para lograr un peso adecuado de acuerdo a tu estatura y la estructura de tu cuerpo.
  • También es el momento de abandonar hábitos nocivos, como el consumo del tabaco, de las drogas y del alcohol, que pueden ser causas de infertilidad, del aborto y de las alteraciones en el bebé.
  • Los hombres, por su parte, también deberían tomar algunas medidas para mantener sus espermatozoides fuertes y sanos. Por ejemplo: dejar de fumar y no exponer sus testículos a temperaturas elevadas.

Recuerda que las posibilidades de quedar embarazada son de alrededor del 20 al 25 % por cada mes de búsqueda. Por eso, no debes desesperarte si no logras el embarazo durante los primeros meses. De hecho, el 80% de los embarazos se produce durante los primeros 12 meses de búsqueda.

Se considera que una pareja tiene problemas de fertilidad cuando no logra un embarazo tras un año de mantener relaciones sexuales regulares sin usar ningún método anticonceptivo. Entre el 8 y 10% de las parejas tiene este tipo de problema, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Si has estado buscando un embarazo por más de un año y no has tenido éxito, entonces sí es el momento de consultar con un especialista para que te diga qué puede estar pasando y qué alternativas tienes. Pero no te desanimes, actualmente existen muchos métodos de fertilidad que te pueden ayudar tanto a ti como a tu pareja a que logren la familia que anhelan.

Evalúa  tu estilo de vida y considera si es que la obsesión por el ejercicio físico podría contribuir a que no te hayas embarazado.

Imágen © iStockphoto.com / pafe

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