Sentir que tu vientre crece más rápido de lo esperado es una sensación frecuente, pero a veces no se debe al tamaño del bebé, sino a que este tiene más líquido de lo normal a su alrededor: a esto los médicos lo llaman polihidramnios. Aunque ver que el abdomen aumenta «demasiado» suele hacernos pensar en un embarazo múltiple, en muchos casos es simplemente una acumulación extra de líquido amniótico.
Esta condición ocurre solo en 1 o 2 de cada 100 embarazos. En este artículo te explicamos de forma clara por qué sucede, qué señales observar y cómo se controla.
Qué es el polihidramnios en el embarazo
El líquido amniótico rodea y protege (amortigua) al bebé dentro del saco amniótico. Al final del embarazo suele alcanzar casi un litro y su volumen se mantiene en equilibrio. Gracias a la orina que produce el feto, la producción del líquido y la cantidad que el bebé traga (lo que es normal y esperable).
Cuando este equilibrio se altera, el líquido se acumula en exceso. Para diagnosticar polihidramnios en el embarazo, en la ecografía de rutina se evalúan dos parámetros:
- Índice de líquido amniótico (AFI). Se miden cuatro secciones con líquido amniótico y se suman. Es considerado polihidramnios cuando supera los 24–25 cm.
- Columna máxima vertical (DVP). En este caso se mide el segmento más grande con líquido amniótico. En valores mayores a 8 cm indican exceso.
“Usualmente, casi 3 de cada 4 casos, son leves y pueden resolverse solos. Es una pequeña minoría la que llega a grave. Es decir, que puede causar reales daños a la madre o el bebé. Si es un caso leve, simplemente vamos controlando y damos indicaciones para el hogar. La madre sí que puede sentir molestias por el tamaño de su barriga”, señala Mónica García, matrona.
Por qué ocurre el polihidramnios en el embarazo
En más de la mitad de los casos no se identifica una causa clara. A esto se le llama polihidramnios idiopático. Cuando sí se detecta un origen, las causas más frecuentes son:
- Exceso de producción de orina fetal. Porque la madre tiene diabetes gestacional (la causa más común). O si el feto tiene anemia, cardiopatías o tumores vasculares.
- Disminución de la absorción del líquido. Trastornos neurológicos (o genéticos) del feto pueden impedirlo. Así como malformaciones u obstrucciones. Especialmente digestivas.
La diabetes gestacional debe ser detectada tempranamente. Como lo explicamos en estos artículos.
Síntomas del polihidramnios en el embarazo
En el caso de la madre “depende de la cantidad de líquido. La más común es tener el abdomen y útero muy distendido. Como una sensación de ‘pesadez’ o que crece de golpe. Generando dificultad para respirar, reflujo, molestias al caminar o sentarse”, comenta la experta.
Sin contar las contracciones uterinas por el peso adicional o el dolor abdominal en casos agudos. El líquido puede llevar a que se dificulte palpar o sentir al bebé. Si te sucede, visita tu médico.
Riesgos asociados al polihidramnios en el embarazo
El riesgo aumenta con la severidad del cuadro. Entre las complicaciones posibles están:
- Parto o ruptura prematura de membranas. De igual forma a que se rompa el cordón umbilical tras la ruptura de membranas.
- Malposición fetal, que aumenta la probabilidad de cesárea. Además, es mayor el riesgo de un desprendimiento de placenta.
Lo que en conjunto supone un alto riesgo de hemorragia posparto. La buena noticia es que muchos casos leves evolucionan favorablemente con vigilancia adecuada.
En el recién nacido puede aumentar el ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). Especialmente si hay baja azúcar o malformaciones subyacentes.
Cómo se diagnostica y maneja el polihidramnios en el embarazo
Ante la sospecha de exceso de líquido amniótico, el equipo médico suele indicar:
- Aumentar la cantidad de ecografías (y los tipos). Así se controla el líquido y el crecimiento fetal (incluso los órganos internos). Si hay algún problema, se puede realizar una cirugía fetal.
- Pruebas de diabetes gestacional, estudios genéticos e infecciosos si hay sospecha clínica.
En casos severos y sintomáticos, puede realizarse amniodrenaje. Lo que alivia los síntomas maternos y reduce riegos. Esta técnica es efectiva, al quitar líquido, pero no está exenta de complicaciones. Por lo que se evalúa cuidadosamente.
Preguntas y respuestas
¿Qué es el polihidramnios en el embarazo? Es una acumulación excesiva de líquido amniótico alrededor del bebé.
¿Siempre es peligroso? No. La mayoría de los casos son leves y se resuelven con control.
¿Puede afectar al parto? Sí. Especialmente en casos moderados o severos. Ya que hay un aumento en el riesgo de parto prematuro o cesárea.
¿Se puede tratar? Sí. El manejo depende de la causa y la gravedad. Incluye control, tratamiento de la causa y, en casos seleccionados, drenaje.
Por Carlos Diego Ibáñez
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