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iStock_000011965128XSmall_SergiyNLa mayoría de las personas saben que las niñas empiezan a hablar antes que los varones. La razón para que los varones sean más lentos en el desarrollo del lenguaje podría deberse a la cantidad de testosterona a la cual están expuestos en el útero. Desde luego que el ambiente al que están expuestos va a ayudar más adelante en sus habilidades para hablar y en su vocabulario a medida que se desarrollan.

Diana tiene una hija de dos añitos que no para de hablar. Ya dice todas las palabras que le piden que repita, sabe los números, los colores y recientemente armó su primera frase de 6 palabras. Sin embargo, su mejor amigo, que tiene su misma edad, aún no “ha soltado tanto la lengua”. A la mamá del varón, esto le preocupa. Pero todo el mundo le dice que las niñas siempre empiezan a hablar más temprano que los niños y que muy pronto Javier (su hijo) va a empezar y no va a parar.

Al parecer, este hecho le ha interesado a los científicos que se han empeñado en averiguar la causa ¿A qué se debe que el desarrollo del lenguaje sea más lento en los niños que en las niñas? La explicación parece tener su origen en los niveles de la hormona testosterona a la que están expuestos los bebés antes de nacer.

Unos científicos del Centro de Investigación para la Salud del Niño de la Universidad de Western Australia recolectaron muestras de sangre del cordón umbilical de cerca de 900 bebés recién cuando nacieron para identificar cuánta testosterona estaba presente en su sangre. Encontraron que los varones estuvieron expuestos 10 veces más a la testosterona antes de nacer, en comparación con las bebitas. Este dato es relevante porque se sabe que las hormonas sexuales juegan un papel importante en la manera como se desarrolla el cerebro.

Esta parece ser la respuesta al misterio que por años ha desvelado a los especialistas. Según datos revelados por la universidad australiana el 12% de los niños, la mayoría varones, sufren de retrasos en el lenguaje.  

Los investigadores encontraron en este estudio que los niños varones de 3 años que habían tenido una concentración elevada de testosterona en la prueba de sangre del cordón umbilical tenían dos veces más de probabilidades de sufrir algún retraso en el lenguaje comparado con los bebés con niveles bajos de testosterona en la sangre.

Pero surgió algo curioso durante la investigación, ya que se comprobó lo opuesto en el caso de las niñas. Es decir, que mientras más alta estaba la testosterona en la sangre del cordón umbilical en ellas, el riesgo de desarrollar retrasos en el lenguaje era más bajo.

Este hallazgo ha causado revuelo entre los especialistas que no logran comprender por qué la testosterona tiene efectos opuestos en los bebés de ambos sexos. Para resolver este enigma, sin duda, se requieren más estudios detallados. Mientras tanto, han concluido que la testosterona elevada en la sangre del cordón umbilical de los recién nacidos del sexo masculino podría estar asociada a los retrasos en el habla, pero no es su causa principal.

Los retrasos del lenguaje se detectan por lo general entre los 18 meses y los 3 años de edad, que es cuando más se desarrolla el habla.

De los 19 a los 24 meses se espera que, aunque los niños digan menos de 50 palabras, entiendan mucho de lo que les hablas (por supuesto ya dirán mamá y papá). A esa edad, además, aprenden y repiten muy rápido y pueden formar frases de dos o tres palabras. Es a los dos años cuando ya las frases pueden tomar más forma y llegar a incluir entre 4 y 6 palabras. También es en esta etapa que los niños pequeños empiezan a cantar canciones simples. Como es la etapa en la que se dan cuenta de que son una personita independiente, también empiezan a hablar más sobre lo que les gusta y no les agrada, lo que piensan y sienten. Por ejemplo, “quiero agua”, “no gusta”, “todos los colores arcoíris”, etc.

De los 2 a los 3 años, el vocabulario de los bebés sigue aumentando y para cuando ya tienen tres años, pueden mantener conversaciones y entender frases más largas y complicadas.

No te olvides que desde que están en el útero y con pocos meses de vida, los bebés ya están aprendiendo el lenguaje que luego van a articular. Y entre más lo estimules en casa y más le hables, más aprenderá y más ampliará su vocabulario.

Si consideras que tu bebé, independientemente de su sexo, tiene algún problema con el desarrollo del lenguaje, o si tienes dudas, consulta con tu pediatra para que te recomiende un especialista. Mientras más pronto se detecte el problema, es mejor.

Imagen © iStockphoto.com / SergiyN

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