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La ictericia es el exceso de bilirrubina en la sangre y se refiere al color amarillo en la piel y la esclerótica (parte blanca de los ojos) en los bebés. La bilirrubina es lo que queda de la descomposición normal de los glóbulos rojos. Es frecuente que se presente en los recién nacidos y sus causas pueden variar. Aquí te cuento más sobre la ictericia y lo que debes hacer si notas que tu bebé se está poniendo amarillo.

Adela llevó a su bebé de 5 días al pediatra para una revisión. Cuál sería su sorpresa cuando el médico le dijo que debían sacarle sangre a su bebé para verificar sus niveles de bilirrubina porque estaba demasiado amarillo. Su piel y el fondo de sus ojos tenían un color amarillento. Adela, como buena madre primeriza, se quedó con muchas preguntas y no sabía cómo reaccionar ante la noticia de que su bebé tenía ictericia. Pero como lo importante era que su bebé se mejorara cuanto antes, siguió las recomendaciones del médico al pie de la letra.

La ictericia se produce cuando hay un exceso de bilirrubina en la sangre. La bilirrubina es el producto que resulta de la descomposición natural de los glóbulos rojos. Por lo general, el hígado es el que la procesa y la elimina en forma de bilis a través de los intestinos. Pero en el caso de los recién nacidos, se puede acumular en la sangre ya que sus pequeños hígados aún no son capaces de descomponerla y eliminarla rápidamente.

La ictericia del recién nacido puede presentarse por cualquiera de las siguientes tres razones:

  • Los recién nacidos renuevan más frecuentemente los glóbulos rojos y por eso, segregan más bilirrubina
  • Su hígado está inmaduro todavía y no puede eliminar la bilirrubina
  • Los intestinos del recién nacido absorben una cantidad elevada de bilirrubina antes de eliminarla a través de las heces fecales.

Hay diferentes tipos de ictericia neonatal o del recién nacido. Algunas de ellas incluyen:

  • Ictericia fisiológica. Se considera normal ya que la mayoría de los bebés recién nacidos tienen un ligera coloración amarillenta en la piel. Este tipo de ictericia se presenta entre el segundo y el cuarto día de vida, es inofensiva y desaparece al cabo de 2 semanas sin problema cuando se alimenta correctamente al bebé, el bebé la elimina a través de las heces.
  • Ictericia asociada a la lactancia materna. Se produce cuando el bebé recién nacido es amamantado pero no recibe suficiente leche debido a dificultades para mamar correctamente o si la leche materna se ha demorado en salir. Esto hace que no pueda eliminar el exceso de bilirrubina a través de las heces. Se presenta durante la primera semana de vida.
  • Ictericia asociada a la leche materna. No tiene nada que ver con la anterior, pues en este caso, se sospecha que es provocada por ciertas sustancias presentes en la leche materna. Sucede con poca frecuencia, sólo se presenta en 1 a 2 por ciento de los bebés recién nacidos amamantados.
  • Ictericia del grupo sanguíneo o Rh. Ocurre cuando el bebé tiene un tipo de sangre distinto al de la madre, lo que puede provocar que la madre produzca anticuerpos que destruyan los glóbulos rojos del bebé, lo que provoca acumulación de la bilirrubina en la sangre del recién nacido. Este tipo de ictericia aparece pronto, por lo general durante el primer día de vida y era muy común en el pasado, y responsable de ictericia grave. Sin embargo, hoy en día se puede prevenir inyectándole a la mamá inmunoglobulina Rh durante las primeras 72 horas luego de dar a luz para impedir que fabrique anticuerpos que perjudiquen al bebé.
  • Ictericia del bebé prematuro. Como es lógico, el hígado de un bebé prematuro tardará mucho más en procesar la bilirrubina.
  • Otras causas de ictericia incluyen: hemorragias, sepsis (una infección en la sangre), otras infecciones virales o bacterianas, una deficiencia de una enzima, un problema en el funcionamiento del hígado. Estas ictericias pueden ocurrir antes o después que la ictericia fisiológica.

Cuando se sospecha que un bebé recién nacido tiene ictericia, se le toma una muestra de sangre para determinar la concentración de bilirrubina. Se considera que tiene ictericia si la concentración de bilirrubina total aumenta más de 5mg/dl al día y si es superior a 12.9 mg/dl en bebés nacidos a término o 15 mg/dl en bebés prematuros. Si la concentración es peligrosamente alta (25 mg/dl) puede causar daño cerebral.

Si la ictericia es leve (en el caso de la ictericia fisiológica), no es necesario que reciba tratamiento especial, ya que el hígado empezará a regular la bilirrubina por sí solo a la semana o dos de vida. Lo importante es que el bebé esté comiendo bien y que esté orinando y defecando normalmente.  En caso de que la ictericia aumente o sea más grave de acuerdo al nivel de concentración en la sangre, se recomienda fototerapia, un tratamiento con una lámpara especial que ayuda a eliminar la bilirrubina.

En ese caso, también te recomendarán amamantar al bebé lo más frecuentemente posible para ayudarle a eliminarla a través de las heces. Si la ictericia es por causa de la leche materna, es posible que te pidan que dejes de amamantarlo mientras supera la ictericia, pero mientras tanto puedes extraerte leche para mantener tu producción de leche y que vuelvas a darle pecho una vez que tu bebé esté bien.

En los casos graves de ictericia (que cada vez son menos frecuentes) se podría recomendar limpiar la sangre del bebé con una técnica especial de reemplazo denominada exanguinotransfusión.

Observa a tu bebé cuidadosamente y si notas que la coloración amarillenta aumenta o que está muy somnoliento y adormilado, es muy importante que lo lleves al pediatra de inmediato para que reciba la atención necesaria. Típicamente la ictericia (el color amarillo en la piel) se inicia en la cara, luego en la parte superior del cuerpo (el pecho), luego el abdomen y por último en las piernas. El hecho de que esté somnoliento significa un grado más avanzado (que la bilirrubina está más alta). También es importante que lo lleves al médico de inmediato si tiene fiebre. La ictericia del recién nacido se puede tratar pero no se debe descuidar ya que cuando es severa y no se trata puede causar daño cerebral (que se conoce como kernicterus).

La mejor  forma de prevenir la ictericia del recién nacido es con la alimentación adecuada. El comer frecuentemente les proporcionará más leche y la habilidad de poder tener más evacuaciones, lo que permitirá que eliminen más bilirrubina a través de la materia fecal (las heces). Eso equivale a 8 a 12 comidas, si das pecho, y a 1 a 2 oz (30 a 60 ml.) cada 2 a 3 horas si le das fórmula la primera semana. Pero desde luego, si notas los cambios en la coloración de la piel y/o cualquiera de las otras señales, ya sabes qué debes hacer.

 

Imagen © iStock / Dean Mitchell

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