Comparte este artículo:

¿Lechón asado, hayacas, pavo relleno o pernil al horno? Las fiestas se acercan y tú quieres sorprender a tus invitados con una deliciosa cena de Nochebuena o de Fin de Año. Antes de pensar en qué receta vas a preparar o dónde vas a comprar un plato tradicional, ¡asegúrate de que la cena no vaya a enfermar a nadie! Lee estos consejos para que tu sorpresa no provoque una intoxicación familiar.

Para los latinos, las cenas de Nochebuena y de Fin de año son la mejor oportunidad para recordar los sabores de nuestros países. ¿Cuántos no esperamos que lleguen las fiestas para probar un lechón asado a fuego lento o un tamal como los hacía la abuela?

El problema es que en busca de satisfacer esos antojos, algunas veces nos olvidamos de las reglas de seguridad que debemos llevar con la comida para evitar las intoxicaciones. Por eso en Vida y Salud te ayudamos a recordarlas para que estas fiestas tu familia disfrute los manjares tradicionales sin que tengan que empezar el año con dolor de panza.

A la hora de cocinar

Muchos se lanzan a cocinar por primera vez para sorprender a sus familias y amigos. Si esa es tu intención y no tienes mucha experiencia con los platos tradicionales, infórmate antes acerca de los cuidados que debes tener con algunos alimentos que pueden contaminarse o dañarse fácilmente.

  • Si vas a comprar ingredientes con mucha anterioridad, revisa las fechas de vencimiento, y si son carnes, asegúrate de tener suficiente espacio para mantenerlas congeladas por varios días. Además revisa que el congelador esté en 0ºF (-17.7ºC).
  • Recuerda dejar el tiempo necesario para descongelar los alimentos, especialmente las carnes. Es más recomendable descongelar la carne en el refrigerador desde el día anterior, que dejarlo sobre el mostrador de la cocina.
  • Si decides comprar carnes frescas para tu receta, hazlo máximo 1 o 2 días antes.
  • Recuerda siempre que las carnes crudas no deben tocar otros alimentos frescos o ya cocidos pues pueden contaminarlos con sus jugos. Congélalos y cocínalos aparte del resto.
  • Asegúrate de tener un termómetro a la mano para revisar la temperatura de cocción, especialmente de las carnes (pavo, cerdo, res, cordero) pues necesitan cocinarse a altas temperaturas para eliminar las bacterias que posiblemente tengan. Es recomendable que cocines las carnes por arriba de 325ºF (162.77ºC).
  • Revisa muy bien los tiempos de cocción para que nada quede muy crudo pues puede ser peligroso, especialmente la carne de cerdo. Esto también es importante cuando la receta tiene huevos.
  • No dejes ningún platillo fuera del refrigerador más de 2 horas. Si preparaste la comida antes de la hora de la cena, guárdala en el refrigerador y vuelve a calentarla a la hora de servir. No es conveniente poner la comida sobre la mesa mucho antes de que sea la hora de la cena.

A la hora de comprar comida

Hay muchos platillos tradicionales que no son fáciles de preparar en casa, o simplemente no tienes el tiempo ni el conocimiento para hacerlos. Para no quedarse con las ganas, muchas personas los compran ya preparados en restaurantes o supermercados latinos, o hasta en casas de familias que venden comida para aumentar sus ingresos en esta época.

Aunque puede ser una buena opción, ten cuidado y asegúrate de lo siguiente:

  • Que los ingredientes sean de calidad y que las condiciones de preparación sean higiénicas.
  • Que sea un lugar conocido o que alguien te haya recomendado previamente.
  • Si han sido preparados con anterioridad, pregunta si los refrigeraron debidamente, especialmente cuando son carnes o incluyen lácteos o huevos.

Cuidado con las “sobras”

¿Quién no ha comido al día siguiente lo que sobró de la cena de Nochebuena? Hay quienes dicen que es la comida más sabrosa de las fiestas. Pero también algunos han terminado en el hospital por “sobras” que no fueron refrigeradas debidamente o que se guardaron durante mucho tiempo. Ten cuidado:

  • Cuando refrigeres la comida, asegúrate que el refrigerador esté en 40ºF (4.44ºC) o menos.
  • Si lleva varios días en el refrigerador, huele la comida antes de probarla. No es recomendable guardar comida por más de cuatro días sólo en el refrigerador, sin congelar.
  • Si piensas que no podrás comer las “sobras” antes de cuatro días, congélalas inmediatamente y descongélalas cuando tengas tiempo de disfrutarlas .
  • Si la comida huele mal o tiene un color diferente, tírala de inmediato.
  • Cuando vayas a repetir algún platillo, asegúrate de calentarlo adecuadamente y de medir con un termómetro la temperatura, especialmente si son carnes. La recomendación es que debes calentarlos para que queden en una temperatura interna mínima de 165ºF (73ºC) y asegúrate que las salsas y las sopas vuelvan a hervir cuando las recalientas.

Así, teniendo los cuidados necesarios, todos podrán saborear la cena y terminar el año disfrutando sanamente los ricos sabores latinos que nos llegan al corazón.

¡Les deseo a todos unas felices fiestas y un 2010 con mucha vida y salud!

Comentarios