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Han pasado ya tres meses desde tu parto y estás impresionada de ver cómo se cae tu cabello. Nunca en tu vida habías visto tanto pelo en el suelo de tu ducha y temes que, si sigues así, te vas a quedar calva. ¡No hay nada que temer! Sigue leyendo para que comprendas por qué se te cae el cabello en el postparto.

Si estás pensando que pronto quedarás con la cabeza igual de pelada a la de tu bebé recién nacido, no te preocupes. Es normal que las mujeres perdamos mucho cabello durante el postparto, especialmente en los siguientes tres a seis meses después de dar a luz, o un poco después.

¿Sabes por qué? ¡Las hormonas! Probablemente notaste que durante el embarazo tu cabello estaba más saludable que nunca. O por lo menos debiste notar que se te caía menos y que te crecía más rápido. Cuando estás embarazada el aumento de ciertas hormonas en tu cuerpo hace que tu circulación y tu metabolismo también aumenten, nutriendo así las células del cabello. Incluso, puedes haber notado que otros vellos de tu cuerpo también empezaron a crecer más que antes o en partes donde antes no crecían.

Después del parto, la situación cambia obviamente. Las hormonas disminuyen, así como los niveles de algunos minerales en tu cuerpo. Todo eso incide para que el cabello que retuviste durante los meses de embarazo empiece a caerse con más facilidad, y para que pierda ese vigor y brillo que tuvo en los pasados 9 meses. Es normal y casi inevitable.

Pero la buena noticia es que no tienes que salir a comprar una peluca o un gorro para cubrir tu cabeza, pues el cabello pronto volverá a crecer. Cuando tu ciclo menstrual se regularice, y especialmente cuando termines el período de lactancia, tu cabello volverá a poblar tu cabeza igual que antes del embarazo. Algunas mujeres incluso no sufren la caída del cabello hasta que dejan de darle pecho a su bebé, pero tampoco tardan mucho tiempo en volver a la normalidad.

Y te decía antes que es casi inevitable, pues sí puedes poner en práctica algunas técnicas que te ayuden a evitar que tu cabello se caiga más de lo necesario.

Comienza por pedirle a tu médico que te indique una dieta balanceada para compensar las bajas que está sintiendo tu cuerpo en este momento. También es recomendable que sigas tomando un suplemento vitamínico. Y, por supuesto, es importante que sigas cuidando tu cabello usando tu champú y acondicionador de confianza (sólo cuando es necesario, no te lo laves muy seguido), usando una peinilla de dientes anchos para evitar quebrar las puntas o arrancarte más cabellos cuando lo estés desenredando, y usando lo menos posible el secador o la “plancha” para alisarlo.

Así lograrás conservar en tu cabeza los cabellos que aún no se han caído, mientras todo vuelve a la normalidad. De todos modos, estarás tan ocupada con tu nuevo rol de madre en estos meses, que probablemente ni tengas tiempo de fijarte en cómo está tu cabello tan seguido como antes. Y cuando menos te des cuenta, tu hijo estará cumpliendo el primer año y tú posarás para las fotografías con tu cabello espléndido, como siempre.

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