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No es que estén en clase de ballet, simplemente algunos niños pequeños, cuando empiezan a caminar, desarrollan el hábito de caminar en la punta de los pies. Si tu bebé hace lo mismo y te preocupa, ¡no es para tanto! Sigue leyendo y verás que es algo que pronto pasará.

Clara, la mamá de Ana, una pequeñita de 2 años, me contó preocupada que la niña sólo camina en la punta de los pie. Al intentar obligarla a que apoyara sus pies en el piso, Ana siempre se resiste, grita y hace berrinche. Se calma cuando la dejan seguir caminando de puntas. Al principio, Clara pensó que se trataba de un mecanismo para llamar la atención, pues siempre que ella se quejaba delante del padre de Ana, inmediatamente la nena empezaba a  caminar apoyando los pies completamente.

“Llegué a pensar que me lo hacía a propósito” cuenta Clara. Sin embargo, para tranquilidad de los padres de Ana y de otros padres preocupados, el caminar en la punta de los pies es algo bastante común en los niños que empiezan a dar sus primeros pasos. La mayoría de los pequeños que lo hacen, dejan de hacerlo cuando cumplen los 2 años.

Aunque que tu hijo o hija camine apoyando la puntas de los pies no es una razón para preocuparse, sí debes prestar atención a otras señales y síntomas: si notas que no hay coordinación muscular, puede ser una señal de un problema cerebral. El caminar en la punta de los pies también puede ser un síntoma de autismo y de otros problemas de desarrollo.

¿Hay que decirle al pediatra? ¡Claro que sí! En tu próxima visita, cuéntale acerca de este fenómeno. El médico estará atento a chequear que luego de que tu hijo o hija cumpla los dos años, no se presenten trastornos de movimiento—como por ejemplo al ponerse una camisa o abotonarse– o que los músculos estén rígidos o entumecidos.

Recuerda que el caminar en la punta de los pies es algo que hacen comúnmente los niños que empiezan a dar sus primeros pasos. Que sólo debes preocuparte si este hábito no desaparece cuando cumpla los dos años, ya que entonces podría ser un síntoma de algún desorden motor, un problema ortopédico o un problema cerebral.

Ante cualquier duda, consulta con el pediatra.

 

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Imagen © iStock / IS_ImageSource

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