Reducir la sal no significa comer sin sabor. Aprender a cocinar con menos sal puede mejorar tu salud cardiovascular y ayudarte a descubrir nuevos sabores.

¿Por qué reducir la sal?

El exceso de sodio está relacionado con la presión arterial alta. La OMS recomienda consumir menos de 2 gramos de sodio al día. Sin embargo, gran parte del sodio proviene de alimentos procesados, no del salero.

Productos como embutidos, sopas enlatadas o salsas pueden contener altas cantidades de sodio, incluso si parecen saludables o “naturales”.

Cómo cocinar con menos sal sin perder sabor

Existen formas simples de reducir la sal sin sacrificar el gusto:

  • Usa hierbas y especias como ajo, orégano o pimienta
  • Añade limón, vinagre o lima para potenciar sabores
  • Prefiere técnicas como hornear o saltear
  • Prueba la comida antes de agregar sal
  • Reduce la sal poco a poco para adaptar el paladar

También puedes optar por alimentos frescos y evitar los ultraprocesados.

Disminuir la sal de forma gradual ayuda a que tu paladar se acostumbre. Con el tiempo, incluso notarás mejor el sabor natural de los alimentos.

Reducir el consumo de sodio no solo mejora la presión arterial, también contribuye a una alimentación más saludable a largo plazo.

Para un análisis más profundo del tema haz click aquí.

Por Carlos Diego Ibáñez
© 2026 Hispanic Information and Telecommunications Network, Inc (HITN). All rights reserved.
Imagen: ©Shutterstock / Rawpixel.com

Vida y Salud
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.