Comparte este artículo:

Sea cual sea: por receta, de venta libre, vitamina o suplemento…

El éxito de tu tratamiento con quimioterapia puede verse comprometido si tomas algún medicamento que interfiera con su efectividad, ya sea por receta o de venta libre.  Consulta con tu oncólogo respecto a cuáles medicinas puedes tomar sin problemas.

En el tratamiento de la quimioterapia se utilizan cientos de medicamentos.  Muchas personas no saben que su funcionamiento, así como su efectividad,  podrían disminuir si se utilizan en combinación con otros fármacos para tratar otras condiciones de salud, incluyendo los que se obtienen sin receta (vitaminas, suplementos alimenticios, analgésicos, medicamentos para la alergia e incluso, laxantes).

Por eso, antes de comenzar el tratamiento, tu oncólogo(a) verificará tu historia clínica y te preguntará cuáles medicamentos tomas. No dejes nada a tu memoria. Haz una lista de todas las medicinas que necesitas tomar regularmente ya sea recetadas o que uses solamente de cuando en cuando.  Incluso, si quieres ser más preciso(a), lleva a la consulta todos los frascos de los medicamentos. De esta forma tu oncólogo(a) podrá confirmar lo siguiente:

  • El nombre exacto del medicamento y la razón por la que lo necesitas
  • La dosis y la frecuencia del medicamento

Después que el oncólogo evalúe las posibles interacciones, te dirá cuáles puedes seguir tomando sin problemas y cuáles debes evitar. Algunas veces necesitará consultar con otro especialista que te atienda, o con tu médico de cabecera para ponerse de acuerdo entre ambos si hay que sustituir un medicamento, su dosis o la frecuencia.

Dependiendo de los efectos que produzca tu quimioterapia, también recibirás una lista de medicamentos que debes tener en casa de antemano para combatirlos. Entre ellos se incluyen:

  • Medicamentos contra la náusea
  • Medicamentos para aliviar el dolor
  • Medicamentos para combatir la diarreas o el estreñimiento
  • Antibióticos, si tu cuenta de glóbulos blancos baja demasiado y estás en mayor riesgo de desarrollar una infección

Si se presentan otros síntomas o efectos secundarios, como dificultad para dormir, falta de apetito, depresión, o dolor y/hormigueo por daño a los nervios, tu oncólogo(a) podría indicarte cuáles medicamentos tomar para ayudarte a mejorar tu calidad de vida.

Posiblemente muchas personas bien intencionadas te recomienden remedios, tratamientos o medicamentos que les dieron resultado ya sea a ellas directamente o a sus familiares o conocidos. Por muy inofensivo o “natural” que te parezca, siempre consulta con tu oncólogo(a) antes de tomar nada que él o ella no hayan aprobado. Está en juego la eficacia del tratamiento que recibes. Recuerda que, en tu lucha contra el cáncer, no puedes darte el lujo de que nada lo perjudique.

Imagen © Thinkstock / Win Nondakowit

Comentarios