Las manchas oscuras y los cambios en el tono de la piel son muy comunes. Pueden aparecer por la exposición al sol, después del acné u otra inflamación, debido a cambios hormonales o por condiciones como el melasma.
Por eso, antes de elegir un tratamiento para la piel, es importante saber qué está causando la alteración del color. No todas las manchas son iguales ni responden a los mismos productos.
Primero: identificar la causa
El exceso de pigmentación puede presentarse de diferentes formas.
Entre las más frecuentes se encuentran:
- Melasma: produce áreas de color marrón o grisáceo, principalmente en la cara, y puede estar relacionado con el sol y factores hormonales.
- Hiperpigmentación postinflamatoria: aparece después de una inflamación o lesión de la piel, por ejemplo, tras un brote de acné.
- Lentigos solares: son manchas relacionadas principalmente con la exposición acumulada al sol.
- Hiperpigmentación causada por medicamentos o productos: algunos fármacos y otras sustancias pueden modificar la pigmentación.
Determinar la causa es especialmente importante cuando una mancha aparece de forma inesperada, cambia de aspecto o no responde a las medidas habituales.
1. Tratar la pigmentación
Existen diferentes ingredientes que pueden ayudar a reducir el exceso de pigmentación. La elección depende del diagnóstico, el tono de piel y la profundidad de las manchas.
Hidroquinona
La hidroquinona continúa siendo uno de los tratamientos utilizados por los dermatólogos para determinadas formas de hiperpigmentación, especialmente el melasma.
Actúa disminuyendo la producción de melanina, pero no es un producto que deba utilizarse indiscriminadamente sobre cualquier tipo de mancha.
Su disponibilidad y concentración varían según el país y, especialmente cuando se utilizan concentraciones altas o durante períodos prolongados, conviene hacerlo bajo supervisión médica.
Ácido azelaico
El ácido azelaico puede ayudar a mejorar determinadas alteraciones de la pigmentación y se utiliza también en personas con acné.
Puede ser una alternativa para algunos pacientes que no toleran otros tratamientos.
Retinoides
Algunos retinoides tópicos, como la tretinoína, pueden favorecer la renovación de la piel y se utilizan en determinados tratamientos para el melasma, la hiperpigmentación y el daño causado por el sol.
Sin embargo, pueden producir sequedad, descamación e irritación, especialmente al comenzar a utilizarlos.
Otros ingredientes
Dependiendo del problema, un dermatólogo también puede recomendar productos que contengan ácido kójico, vitamina C u otros agentes que actúan sobre la pigmentación.
No necesariamente es mejor combinar muchos ingredientes a la vez. Una rutina demasiado agresiva puede irritar la piel y, en algunas personas, hacer que las manchas se oscurezcan todavía más.
2. ¿Es necesario exfoliar?
La exfoliación puede mejorar la textura y apariencia de la superficie de la piel, y algunos ácidos exfoliantes también forman parte de tratamientos dermatológicos para determinadas alteraciones de la pigmentación.
Sin embargo, exfoliar más no significa eliminar las manchas más rápido.
Los exfoliantes físicos agresivos, el uso excesivo de ácidos o la combinación de demasiados productos activos pueden dañar la barrera de la piel y provocar inflamación.
Esto es especialmente importante en las personas propensas a desarrollar hiperpigmentación postinflamatoria, ya que la propia irritación puede generar nuevas manchas.
Por eso, la exfoliación debe adaptarse al tipo y sensibilidad de la piel.
3. Peelings y otros procedimientos dermatológicos
Cuando los productos tópicos no son suficientes, existen procedimientos que pueden utilizarse en casos seleccionados.
Entre ellos se encuentran:
- Peelings químicos.
- Microneedling.
- Algunos tratamientos con láser o luz.
Estos procedimientos no son adecuados para todas las manchas ni para todos los tonos de piel.
En particular, los peelings y algunos tratamientos con láser pueden provocar inflamación y empeorar la pigmentación en determinadas personas. Por eso deben ser indicados y realizados por profesionales con experiencia en el tratamiento de trastornos pigmentarios.
4. La protección solar es fundamental
Ningún tratamiento para la piel dirigido a las manchas estará completo sin una buena protección frente al sol.
La radiación ultravioleta puede estimular la producción de pigmento, oscurecer manchas existentes y favorecer la aparición de otras nuevas.
Se recomienda utilizar diariamente un protector solar de:
- Amplio espectro.
- FPS 30 o superior.
- Adecuado para el tipo de piel.
También es conveniente buscar sombra, utilizar sombrero y recurrir a ropa protectora cuando la exposición al sol sea intensa.
¿Y la luz visible?
En personas con melasma y determinados tipos de hiperpigmentación, la luz visible también puede contribuir al oscurecimiento de las manchas, especialmente en tonos de piel más oscuros.
En estos casos, los dermatólogos pueden recomendar protectores solares con color que contengan óxidos de hierro, ya que proporcionan protección adicional frente a la luz visible.
¿Cuánto tarda en desaparecer una mancha?
No existe un plazo único.
Algunas manchas superficiales pueden aclararse gradualmente durante varios meses. Cuando el pigmento se encuentra en capas más profundas de la piel, puede tardar mucho más tiempo.
El melasma, además, puede ser persistente y reaparecer incluso después de haber mejorado.
Por eso, desconfía de tratamientos que prometen eliminar rápidamente cualquier tipo de mancha.
Una rutina sencilla puede ser mejor
Para muchas personas, cuidar una piel con tendencia a la hiperpigmentación no significa utilizar numerosos productos.
Una rutina puede comenzar con tres elementos básicos:
- Limpieza suave, evitando productos que irriten la piel.
- Tratamiento específico, seleccionado según la causa de las manchas.
- Protección solar diaria, con un producto de amplio espectro y FPS 30 o superior.
Si existe melasma, manchas persistentes o una pigmentación cuya causa no está clara, un dermatólogo puede determinar qué tipo de tratamiento para la piel es el más apropiado y si es necesario combinar medicamentos o procedimientos.
La constancia es importante, pero también lo es la paciencia: tratar la hiperpigmentación suele ser un proceso gradual y proteger la piel ayuda tanto a mejorar los resultados como a reducir la aparición de nuevas manchas.
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