La vitamina D en el embarazo podría tener efectos que van más allá de la salud de los huesos. Un nuevo estudio sugiere que los hijos de mujeres que recibieron dosis altas de esta vitamina durante la gestación obtuvieron mejores resultados en algunas pruebas de memoria cuando fueron evaluados a los 10 años.
La investigación, publicada en JAMA Network Open, aporta nuevas evidencias sobre cómo la alimentación de la madre durante el embarazo puede influir en el desarrollo cerebral del hijo incluso una década después del nacimiento.
Vitamina D en el embarazo y memoria infantil: qué encontró el estudio
Los investigadores estudiaron a 498 niños cuyas madres participaron en una investigación durante el embarazo. Algunas mujeres tomaron una dosis alta de vitamina D al día (2.800 UI), mientras que otras recibieron la cantidad habitual recomendada (400 UI).
Cuando los niños cumplieron 10 años, los científicos evaluaron capacidades como la memoria, la atención y otras habilidades relacionadas con el aprendizaje y el pensamiento.
Los resultados mostraron que los menores expuestos prenatalmente a dosis más altas de vitamina D obtuvieron mejores puntuaciones en:
- Memoria verbal
- Memoria visual
- Algunas pruebas relacionadas con la flexibilidad cognitiva
Sin embargo, no se observaron diferencias en la inteligencia global.
Un efecto específico y no una mejora general de la inteligencia
Uno de los aspectos más interesantes del estudio es que las diferencias aparecieron en capacidades concretas y no en todas las funciones cognitivas.
La Dra. Lucía Iglesias Vázquez, investigadora y profesora en nutrición y salud pública de la Universitat Rovira i Virgili (URV), el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRBCatSud) y CIBERobn, explica en declaraciones al Science Media Center de España que: «Los resultados sugieren que una suplementación prenatal con dosis altas de vitamina D podría asociarse con ciertas mejoras en funciones cognitivas específicas, especialmente memoria verbal y visual, aunque no se observaron diferencias en inteligencia global».
Según la experta, este patrón coincide con investigaciones recientes que apuntan a efectos más sutiles y específicos de la nutrición durante la gestación.
Vitamina D en el embarazo: una posible pieza del desarrollo cerebral
La vitamina D participa en numerosos procesos biológicos, incluido el desarrollo del sistema nervioso.
Por ello, desde hace años los investigadores estudian si niveles adecuados durante el embarazo pueden influir en el aprendizaje, la memoria o el comportamiento de los niños.
Este nuevo trabajo refuerza esa hipótesis al seguir a los participantes durante una década, algo poco frecuente en este tipo de investigaciones.
La Dra. Iglesias Vázquez destaca: «El estudio aporta evidencia interesante porque utiliza un diseño experimental robusto (ensayo clínico aleatorizado) y evalúa el desarrollo cognitivo de los niños a una edad relativamente tardía, los 10 años, algo poco habitual en este campo».
Los resultados deben interpretarse con prudencia
A pesar del interés de los hallazgos, los autores y expertos piden cautela.
El análisis fue realizado posteriormente al objetivo principal del ensayo, por lo que no estaba diseñado específicamente para estudiar el rendimiento cognitivo.
Además, las diferencias observadas fueron relativamente modestas.
La investigadora señala: «Sin embargo, los hallazgos deben interpretarse con cautela. Se trata de un análisis post hoc, es decir, no era el objetivo principal original del ensayo, y los tamaños del efecto observados son modestos».
También recuerda que la mayoría de las participantes ya tenían niveles adecuados de vitamina D al inicio del estudio, por lo que los resultados podrían no aplicarse a todas las poblaciones.
¿Deberían las embarazadas tomar más vitamina D?
El estudio no permite recomendar dosis altas de vitamina D durante el embarazo de forma generalizada.
Los autores consideran que son necesarias más investigaciones para determinar qué niveles son realmente beneficiosos, en qué momento de la gestación y para qué grupos de mujeres.
Lo que sí refuerza este trabajo es la importancia de la nutrición durante el embarazo como un factor que puede influir en la salud y el desarrollo infantil a largo plazo.
Como concluye la Dra. Iglesias Vázquez: «En conjunto, el trabajo refuerza la hipótesis de que la nutrición prenatal puede influir en el neurodesarrollo infantil, pero todavía se necesitan más estudios para definir qué niveles y qué momento de suplementación podrían tener un mayor impacto clínico».
Preguntas y respuestas
¿Qué investigó este estudio?
Analizó si tomar dosis altas de vitamina D durante el embarazo se asociaba con un mejor rendimiento cognitivo en los hijos a los 10 años.
¿Qué mejoras encontraron?
Principalmente en memoria verbal y memoria visual.
¿La vitamina D mejoró la inteligencia general?
No. El estudio no encontró diferencias significativas en inteligencia global.
¿Significa que todas las embarazadas deben tomar dosis altas?
No. Los resultados son prometedores, pero todavía no justifican cambios en las recomendaciones clínicas.
¿Por qué es importante este estudio?
Porque sigue a los niños durante una década y aporta evidencia sobre la posible influencia de la nutrición prenatal en el desarrollo cerebral.
Por Karla Islas Pieck
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