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Las vitaminas son indispensables para la salud, pero no son milagrosas

La falta de escrúpulos o la ignorancia de algunas personas afectan algunos pacientes que padecen enfermedades crónicas o que buscan mejorar su calidad de vida. La venta de vitaminas que prometen curar enfermedades como el cáncer o el VIH están proliferando.

Antes que nada es necesario recordar qué son las vitaminas: Son sustancias que el organismo humano necesita para el funcionamiento normal, el crecimiento y el desarrollo de las células. En su mayoría, el cuerpo no las fabrica. La mejor forma de obtener los requerimientos diarios de las vitaminas esenciales es procurando comer una dieta balanceada (como la recomendada por la Academia Americana de Nutrición y Dietética) que contiene una variedad de alimentos, como lo sugiere la tradicional pirámide alimenticia o el nuevo “Tu Plato”).

Existen 13 vitaminas esenciales. Los requerimientos varían de acuerdo al sexo y a la edad de la persona. Tu médico puede asesorarte si tienes dudas acerca de tus necesidades específicas. Más no es mejor, el exceso puede ser tóxico.

Desgraciadamente el mercado está invadido de productos que prometen curar, brindar energía, adelgazar sin dietas, aportar nutrientes y demás remedios que la mayoría de las veces son falsos. No decimos que todas las vitaminas que existen en el mercado lo sean pero hay que prestar atención a la publicidad que pretende engañar: ¡no creas todo lo que te dicen! Es necesario mantener un criterio propio para no dañar lo más importante, que es tu salud, ni ver afectado tu bolsillo; el siguiente ejemplo puede servir para explicarlo:

En 2007 en Sudáfrica el supuesto médico alemán Matías Rath perdió un juicio porque fue acusado de vender vitaminas con las cuales aseguraba que era capaz de curar el cáncer y el SIDA. Afortunadamente, y después de una gran batalla judicial, a este médico se le prohibió continuar ofreciendo sus multi-vitamínicos, además de suspender sus ensayos clínicos. Este doctor incluso contaba con publicidad en los diarios, lo anuncios aparecieron en el 2004 y en el año 2005.

Este es otro truco de los charlatanes. Creen que por aparecer en los medios, ganan más credibilidad. Pero no es cierto. La publicidad es pagada y gracias a esto, este doctor consiguió vender sus productos durante años. Lo peor del caso es que muchas personas que padecían de VIH dejaron de tomar sus medicamentos anti-retrovirales que sí estaban aprobados para prolongar la enfermedad y desgraciadamente acortando su vida y muriendo al poco tiempo. Como puedes ver, los abuso de estos charlatanes puede traer consecuencias nefastas.

Si quieres tomar un suplemento vitamínico, consulta primero a tu doctor para ver si realmente lo necesitas y pídele que te recomiende alguno. La historia que acabas de leer, no sólo sucede en países lejanos. Aquí en los Estados Unidos, como en toda América Latina, abundan los charlatanes que se aprovechan de la esperanza de la gente. Algunos tienen programas de radio en los cuales atacan a la medicina y venden sus productos. Mantente alerta y no tomes nada sin asegurarte primero de que el beneficio que te proporciona es real, basado en estudios científicos, no en testimonios. Y sobretodo, no creas las historias de los charlatanes.

 

Imagen © iStock / Alija

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