sin dolor de espalda
Comparte este artículo:

Levantar algo muy pesado, una caída, un movimiento equivocado, todo eso puede provocar un dolor intenso en la parte baja de la espalda. Casi todas las personas lo hemos sufrido alguna vez, así que sabes de sobra lo molesto que resulta. Aquí te explico cómo puedes aliviarlo para que puedas seguir adelante con tu vida sin miedo al dolor.

Es tan común como el catarro e igualmente molesto. Casi todas las personas experimentan dolor en la parte baja de la espalda en algún momento de la vida. Y es comprensible: como ésta es la zona en que se unen el torso y la parte inferior del cuerpo, es sobre la que más peso recae y por esa razón es tan susceptible cuando levantamos algo pesado, cuando tratamos de alcanzar algo lejano o nos volteamos de forma incorrecta.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) informan que el dolor de espalda (y concretamente el de la parte baja de la espalda) es la causa principal de dolor en los Estados Unidos (seguida por las migrañas y el dolor de las articulaciones), además de ser una de las causas principales de discapacidad, así como de horas laborales perdidas y de reducción en la productividad.  Aunque en el país el número de adultos que se queja de esta molestia ha permanecido estable, afecta mucho más a las mujeres que a los hombres, sin distinción de edad, nivel de ingreso o grupo étnico.

¿Por qué te duele la espalda?  

Podemos lastimarnos la espalda por cosas tan cotidianas como practicar un deporte, mover un mueble, levantar una caja pesada o trabajar en el jardín. O por razones tan serias como una caída o un accidente de automóvil.

Hay otros factores que influyen en las posibilidades de sufrir dolor de espalda, como la edad.  Los músculos y los huesos se van debilitando por el envejecimiento y esto aumenta el riesgo de sufrir lesiones. A su vez, los discos esponjosos entre las vértebras de la columna se van desgastando, provocando dolorosas fricciones entre los huesos y los nervios. Es normal comenzar a sufrir dolor de espalda entre los 30 y 40 años.

También se pueden experimentar dolores frecuentes de espalda por condiciones como la artritis, vértebras dañadas por la osteoporosis o por defectos congénitos de la columna.

Y si has aumentado de peso recientemente o no te encuentras en buena condición física, tus probabilidades de sufrirlo, aumentan. El dolor de espalda es muy común en las personas sedentarias que no realizan ningún tipo de actividad física frecuente.

Buscando la solución al dolor de espalda

Si tu dolor de espalda se debe a un accidente, caída o lesión, acude a tu médico o visita una sala de emergencias para que te hagan las pruebas necesarias y te indiquen el tratamiento adecuado.  Pero si te duele porque has levantado un objeto pesado, te has dado un tirón, has hecho demasiado ejercicio, has realizado un movimiento muy brusco, o por artritis, se trata de un evento aislado, no crónico, y aquí te explico lo que puedes hacer para aliviarlo en casa:

  • Trata de descansar lo más posible en una posición que te resulte cómoda durante un día o dos.  Prueba descansar acostándote de lado con una almohada entre las piernas. O acuéstate de espaldas con una almohada o dos bajo las rodillas.  Es importante que cambies de posición con frecuencia. Cada 2 o 3 horas, levántate y camina durante 10 o 15 minutos.  Vuelve a acostarte  en la posición que te brinde el mayor alivio.
  • No prolongues demasiado el reposo en cama; limítalo a 1 o 2 días.  Si lo prolongas podría incluso dolerte más.
  • Usa analgésicos para combatir el dolor, a base de acetaminofén (como el Tylenol) o antiinflamatorios (como Advil o Motrin).  Para lograr el máximo efecto, toma el medicamento cada 4 o 6 horas mientras persista el dolor. Sigue las instrucciones del envase y no mezcles analgésicos.
  • También puedes usar parches para aliviar el dolor (sus efectos pueden durar hasta por 8 horas consecutivas). Sigue las instrucciones del envase cuidadosamente.
  • Puedes aplicar hielo cada 2 o 3 horas durante 10 o 15 minutos. Si el frío no te alivia, prueba entonces con una almohada eléctrica aplicar calor en la zona adolorida (durante 10 o 15 minutos cada 2 o tres horas).
  • Tan pronto mejores, regresa a tus actividades normales. Recuerda, si te quedas en cama por más de dos días, se debilitarán los músculos y se empeorará la situación.

Cuando ya hayas superado el episodio y puedas regresar a tu vida normal, es importante que empieces una rutina de ejercicios para fortalecer tu espalda. Caminar es el más simple, y probablemente el mejor de los ejercicios para la parte baja de la espalda ya que activa la circulación y fortalece los músculos. Comienza por caminatas cortas de 5 a 10 minutos de duración y aumenta gradualmente la intensidad y el tiempo a medida que vayas progresando en resistencia. También da buen resultado caminar dentro de una piscina con el agua hasta la cintura o hasta la altura del pecho.

Si los dolores de espalda se repiten con frecuencia, tu médico o un terapista físico pueden recomendarte ejercicios más específicos para fortalecer el tronco y los músculos que dan soporte a la columna vertebral. Estos ejercicios te ayudarán a mejorar  la postura del cuerpo, a mantener un mejor equilibrio y a reducir el riesgo de lesiones. El yoga también tiene beneficios para fortalecer la espalda. Es conveniente que tengas en cuenta que los ejercicios se recomiendan cuando el dolor es crónico pero no agudo. Si el dolor es muy intenso, debes comunicarlo al terapeuta o a tu doctor y dejar que ellos te indiquen cuando retomar la rutina de ejercicios.

Y por supuesto, es importante que tengas cuidado al mover, tirar o levantar objetos para evitar que vuelvas a lesionarte. Otros cambios que te pueden ayudar también Incluyen: perder peso, dejar de fumar, y hasta adoptar una mejor posición a la hora de dormir.

Además de los analgésicos, el ejercicio y los cambios de hábitos de vida, hay otras medidas que se pueden probar para aliviar el dolor de espalda que se vuelve crónico (es decir, que se prolonga más de 3 meses).  Entre estas medidas se encuentran:

  • Compresas frías para reducir la inflamación y adormecer un dolor muy profundo, o calientes para reducir los espasmos musculares.
  •  Inyecciones de calmantes o esteroides en el área
  • Masajes (lo que se conoce como manipulación) por un terapeuta entrenado
  • Acupuntura
  • Cirugía (cuando la causa del dolor se deba a discos herniados,  estenosis (estrechez) del canal espinal, fractura de vértebras o enfermedad degenerativa de los discos).

Como ves, hay soluciones para ese dolor de espalda. Pero la solución depende de qué lo causa y en esta búsqueda, el primer paso debe ser una visita al médico. ¡No te resignes a vivir con dolor!  Llama a tu profesional de la salud para que puedas vivir sin dolor de espalda.

 

Publicación original: 2014

Ultima revisión: 2017

Copyright © 2017 Vida y Salud Media Group. Todos los derechos reservados.

Imagen © iStock / crossstudio

Comentarios