Enfermedades y Condiciones

Drogadicción (depresores o hipnóticos-sedantes)

¿Qué es?

Los hipnóticos-sedantes, comúnmente llamados “depresores”, retardan o “disminuyen” la actividad cerebral. Los más conocidos son los barbitúricos (Amital, Nembutal, Seconal, el fenobarbital) y las benzodiacepinas (Ativan, Halcion, Librium, Valium, Xanax, Rohypnol). Otras sustancias en este grupo incluyen el hidrato de cloral (que mezclado con alcohol se conocía como “gotas de narcótico” o “Mickey Finn”), la glutetimida (Doriden), la metacualona (Quaalude, Sopor, llamadas también “ludes”) y el meprobamato (Equanil, Miltown entre otras marcas comerciales).

Aunque el alcohol es también un depresor, su uso es tan común que los expertos en salud clasifican por separado a los problemas relacionados con el alcohol.

Cuando alguien consume constantemente estas sustancias, el cuerpo se vuelve tolerante a ellas. Es decir, el cuerpo se adapta a estas sustancias y requiere de una dosis cada vez mayor para mantenerse “drogado”. También puede haber dependencia, lo que significa que la persona tendrá síntomas de abstinencia si repentinamente deja de tomarlas.

Muchos de estos hipnóticos-sedantes son de uso legal. Las benzodiacepinas se usan en el tratamiento de la ansiedad y también son útiles para los trastornos del sueño. Los barbitúricos se usan para los trastornos convulsivos y para la anestesia.

En dosis terapéuticas, son eficaces; sin embargo, usar los barbitúricos para “drogarse” puede ser muy peligroso. Hay una diferencia  pequeña entre la dosis deseada y una sobredosis. Un pequeño error de cálculo, fácil de cometer, puede causar coma, dificultad para respirar, paro respiratorio y muerte. La abstinencia de barbitúricos es similar y algunas veces más grave que la abstinencia de alcohol. Es posible que ocurran convulsiones e incluso hasta la muerte.

Las benzodiacepinas son mucho más seguras, comparadas con los barbitúricos. Tienen un  efecto sedante pero muy pocas veces alteran la respiración o causan la muerte. Pueden ser psicológicamente dañinas porque provocan  sedación intensa, deterioro de la memoria, coordinación motora deficiente y confusión. Las reacciones por abstinencia pueden ser muy incómodas.

La combinación de cualquiera de estas sustancias, o su uso con alcohol, puede tener efectos peligrosos. Con frecuencia, las personas toman estas combinaciones para tratar de drogarse o para contrarrestar los efectos desagradables de otras drogas ilegales.

Síntomas

Los síntomas de dependencia a los depresores son:

  • antojo por la sustancia, a menudo con intentos fallidos de disminuir su uso
  • dependencia física (presencia de síntomas físicos de abstinencia cuando una persona deje de tomar el depresor)
  • necesidad continua de tomar la sustancia a pesar de los problemas psicológicos, interpersonales o físicos relacionados con esta

No hay una dosis o  número de comprimidos diarios que indique que una persona es adicta a los depresores. Aquellos dependientes finalmente desarrollan una tolerancia física (la necesidad gradual de mayores cantidades de la sustancia para sentir los mismos efectos). La adicción implica que la persona también depende de la sustancia a nivel emocional.

Si la persona deja repentinamente de tomar la sustancia, el medio interno del cuerpo cambia drásticamente, lo que produce síntomas de abstinencia, como ansiedad, temblores, pesadillas, insomnio, falta de apetito, pulso acelerado, respiración rápida, alteraciones en la presión arterial, fiebre alta y convulsiones. Con medicamentos de acción breve, el pentobarbital (Nembutal), el secobarbital (Seconal), el alprazolam (Xanax), el meprobamato (Miltown, Equanil), la metacualona (Quaalude), los síntomas de abstinencia comienzan entre 12 y 14 horas después de la última dosis y llegan al máximo entre las 24 y 72 horas. Con los medicamentos de acción más prolongada, el fenobarbital, el diazepam (Valium), la clordiazepoxida (Librium), los síntomas de abstinencia comienzan entre las 24 y 48 horas después de la última dosis y llegan al máximo entre los 5 y los 8 días.

Igual que con el alcohol, los depresores pueden causar síntomas durante la intoxicación. Estos síntomas pueden incluir dificultades al hablar, problemas de coordinación o al caminar, falta de atención y dificultades para recordar. En casos extremos, la persona puede tener lapsos de estupor o caer en coma.

Diagnóstico

Si el médico sospecha que usted es adicto a los depresores, le formulará preguntas sobre el tipo de sustancias que consume, la cantidad y la frecuencia con que las consume, el tiempo que las ha estado consumiendo y en qué circunstancias. También le preguntará sobre síntomas físicos, problemas psicológicos o de conducta (bajo rendimiento laboral, problemas en sus relaciones personales, detenciones por delitos) relacionados al uso de sustancias.

Si está usando cualquier otra sustancia, (alcohol, heroína, anfetaminas, cocaína, marihuana) además de depresores, es útil que el medico lo sepa. Muchas de las personas que usan estas sustancias no  quieren obtener ayuda para su problema. Es difícil hablar con franqueza sobre el uso de sustancias con el médico o un consejero. Es importante que le informe al médico sobre  su uso de sustancias para poder planear un mejor tratamiento. El objetivo no es solo pasar por la desintoxicación de manera segura, sino también establecer un plan de tratamiento que ayude a reducir los antojos por la sustancia y resolver el problema  que lo  llevó a la adicción, como ansiedad, depresión o circunstancias estresantes.

El médico puede diagnosticar dependencia a los depresores en base a sus antecedentes personales, que  incluye sus hábitos de uso de sustancias y los efectos en su vida y en su salud. En algunos casos, especialmente si tiene síntomas de intoxicación o abstinencia, es probable que el médico encuentre otros signos al hacerle un examen físico. Es posible que también se hagan pruebas de detección en orina o sangre.

Duración

La adicción a los depresores puede ser un problema crónico que dura semanas, meses o años.

Prevención

Siga exactamente las indicaciones de su médico y evite tomar medicamentos no recetados. No obstante, las causas biológicas, psicológicas y sociales que llevan a la adicción son difíciles de evitar. Si siente que necesita la sustancia por más tiempo del recetado, consulte a su médico inmediatamente. Nunca tome medicamentos que han sido recetados para otra persona.

Tratamiento

El objetivo principal del tratamiento es la desintoxicación (abstenerse de la sustancia). Generalmente, la desintoxicación incluye la reducción gradual de la dosis de la sustancia o la sustitución temporal de un medicamento que tiene síntomas de abstinencia menos graves. El medicamento sustituto, si se consume, también se reducirá gradualmente. De acuerdo con la gravedad de la dependencia y otros factores (antecedentes de  enfermedad del corazón o de los pulmones, insuficiencia hepática, presión arterial alta, edad mayor de 65 años), puede ser necesario que la desintoxicación se haga en el hospital.

Una vez que una persona ha dejado los depresores, puede comenzar a recibir orientación psicológica o psicoterapia para ayudarle a identificar los problemas emocionales que llevaron al consumo o al abuso de la sustancia. Para evitar una recaída, algunos pacientes se pueden beneficiar  del programa de los 12 pasos u otros programas de recuperación.

El tratamiento se adapta a las necesidades de la persona. Además de recibir orientación psicológica o psicoterapia, puede haber medicamentos disponibles para ayudar a reducir la ansiedad, la depresión, o cualquier otro desorden mental.

Cuándo llamar a un profesional

Es mejor buscar ayuda tan pronto como sea posible. Al igual que el alcoholismo, la adicción a los depresores en una enfermedad real, no un signo de debilidad o de falta de personalidad.

Pronóstico

Es difícil librarse de la dependencia a los depresores sin apoyo y sin un tratamiento para las causas de la adicción. Es probable que la abstinencia sea segura cuando la dosis de la sustancia se reduce gradualmente. Las personas con síntomas de abstinencia tan graves como para requerir hospitalización tienen un 2 a un 5% de riesgo de muerte, un índice similar a la abstinencia fuerte de alcohol. No obstante, la mayoría de las personas reciben ayuda antes de esa etapa. En general, es probable que el tratamiento formal reduzca el riesgo de una recaída.

Información adicional

National Institute on Drug Abuse (Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas) 6001 Executive Blvd. Room 5213 Bethesda, MD 20892-9561 Teléfono: 301-443-1124 Correo electrónico: information@lists.nida.nih.gov http://www.nida.nih.gov/

National Clearinghouse for Alcohol and Drug Information, NCADI (Centro Nacional de Información sobre Alcohol y Drogas) 11420 Rockville Pike Rockville, MD 20852 Teléfono: 301-770-5800 Gratuito: 1-800-729-6686 Fax: 301-468-7394 TTY: 1-800-487-4889 http://www.health.org/

American Society of Addiction Medicine (Sociedad Americana de Medicina de la Adicción) 4601 N. Park Ave. Upper Arcade #101 Chevy Chase, MD 20815 Teléfono: 301-656-3920 Fax: 301-656-3815 Correo electrónico: email@asam.org http://www.asam.org/

Última revisión: 01-02-2008T00:00:00-07:00

Última modificación: 14-08-2008T00:00:00-06:00

Fuente: Copyright ©2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

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3 Comments en “Drogadicción (depresores o hipnóticos-sedantes)”

  1. tengo problemas de insomnio, con alteración de la presión necesito saber que hacer ya que tengo consumiendo fenobarvital desde 1983 producto de una epilepsia que se me desapareció desde 1999, el medico me puso un tratamiento de varios mese pero al dejarla se me han presentado estos problema y no se que hacer, por los momento he procedido a volver con la pastilla

  2. hola queria agregedeserles muy buena la info estoy haciendo un curso de idonea y esto me sirve gracias :)

  3. [...] baja, conductas sexuales riesgosas, intentos de suicidio, consumo y abuso de tabaco, alcohol y/odrogas y comportamiento [...]

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