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El uso de marcapasos y otros dispositivos de ayuda para el corazón aumenta debido a que mayor cantidad de gente con enfermedades cardíacas vive más largo.  La edición de febrero deMayo Clinic Women’s HealthSource” expone cómo se emplean estos dispositivos para tratar enfermedades del corazón.  A continuación se describen dos de esos dispositivos.

Marcapasos: la razón más común para implantar un marcapasos es tener una frecuencia cardiaca menor de lo normal, afección que se conoce como bradicardia.  Los marcapasos también se utilizan para tratar la frecuencia cardiaca que alterna entre muy rápida y muy lenta, así como latidos cardiacos rápidos e irregulares.

El marcapasos se implanta quirúrgicamente, por lo general, cerca de la clavícula.  El dispositivo se conecta al corazón mediante dos alambres, llamados electrodos del marcapasos.  Cuando la frecuencia cardiaca disminuye, se acelera o se torna irregular, el marcapasos dispara impulsos eléctricos al corazón.  Esa estimulación le ayuda al corazón a latir a la velocidad o paso adecuado.

Desfibrilador cardioversor implantable (DCI): la desfibrilación o aplicación de una descarga al corazón es la única manera de detener problemas mortales del ritmo cardíaco y recuperar un ritmo normal.  La desfibrilación puede realizare externamente, sea mediante la colocación de palas en el pecho o con un dispositivo computarizado, o también internamente con un desfibrilador cardioversor implantable.

Igual que el marcapasos, el DCI se implanta quirúrgicamente debajo de la piel y, por lo general, está conectado al ventrículo derecho del corazón mediante alambres.  Cuando el dispositivo detecta algún ritmo peligroso, descarga ese choque salvador que se podría sentir como una patada en el pecho.

El desfibrilador cardioversor implantable se podría recomendar a las personas con paro cardíaco previo, antecedentes de haber sufrido daños graves al corazón a consecuencia de un ataque cardíaco o de insuficiencia cardiaca, o que padezcan una enfermedad heredada que aumenta el riesgo de presentar anomalías en el ritmo cardiaco.

La gente que tiene un dispositivo para el ritmo cardíaco puede vivir activamente, incluso hacer ejercicio y practicar la mayoría de deportes.  Si bien los dispositivos no curan la enfermedad cardíaca, permiten a la gente llevar una vida plena y más larga.

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Imágen © iStockphoto.com / Max Delson Martins Santos

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