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La acupuntura se encuentra entre las terapias integrales, complementarias o alternativas más conocidas, se practica en China desde hace 5000 años. Existen varias teorías acerca de cómo funciona: liberando endorfinas, neurotransmisores, estimulando la circulación y/o las corrientes eléctricas del cuerpo. Sigue leyendo para que te enteres qué es y cómo podría ayudarte.

La medicina tradicional china (MTC) tiene raíces de miles de años y se basa en la creencia de que el cuerpo tiene una energía, llamada qi (chi), que lo recorre por diferentes vías y que cuando esta energía se desbalancea se genera la enfermedad.

Las vías que atraviesan el cuerpo llevando energía qi se llaman meridianos y una de las muchas técnicas de curación de  la medicina China pretende precisamente influir en estos meridianos al presionarlos (hay 400 puntos que se pueden localizar en todo el cuerpo) con agujas y haciendo diferentes combinaciones para que el cuerpo active sus mecanismos naturales de curación.

Hablamos de la acupuntura, una técnica que se ha popularizado cada vez más en los países occidentales y que normalmente se usa como una terapia complementaria a distintas condiciones, entre ellas para el alivio del dolor crónico.

De hecho, su eficacia en los dolores crónicos ha sido tan estudiada y demostrada en varios ensayos clínicos o en experimentos de laboratorio, que millones de estadounidenses visitan al acupunturista cada año y en países como el Reino Unido o Alemania entre el 70% y el 90% de los tratamientos contra el dolor incluyen esta técnica.

¿Qué es la acupuntura?

Las agujas se colocan en distintas partes del cuerpo pero también pueden ponerse en puntos específicos de la oreja que corresponden a ciertos órganos del cuerpo e incluso a distintas emociones.

Una técnica similar pero que no usa agujas es la acupresión, donde sólo se presionan los meridianos para cambiar la energía que los recorre y que logra, por ejemplo, que los mensajes de dolor que los nervios mandan al cerebro se modifiquen.

Generalmente la acupuntura es segura, pero si estás pensando en usarla por el motivo que sea, es necesario visitar a un verdadero profesional.

Aunque son raros, sí han existido casos de efectos secundarios adversos, como infecciones por agujas no esterilizadas e incluso perforaciones de órganos. De hecho, para la Organización Mundial de la Salud las reacciones negativas a este tipo de terapia se deben justamente a técnicas inadecuadas.

Recuerda que los tratamientos complementarios o terapias integrales siempre deben ser aprobados por el médico que visitas y que conoce tus antecedentes médicos, tu historia clínica y las medicinas que tomas regularmente.

¿Para qué sirve la acupuntura?

Uno de los usos más comunes de la acupuntura son para el alivio de la fibromialgia, la osteoartritis, los dolores de cuello y de espalda, los malestares dentales causados por operaciones y otros tipos de dolores. Además estos beneficios están respaldados por varias investigaciones, algunas de la Mayo Clinic.

Disminuye las náuseas y el vómito en pacientes que reciben quimioterapia y en mujeres que tienen estos mismos síntomas durante el embarazo, de hecho, con una técnica adecuada, la acupuntura es un procedimiento seguro durante esta etapa en la vida de las mujeres y podría ayudarlas también a reducir el estrés.

Para reducir las náuseas, se recomienda presionar con firmeza el espacio que se hace entre los dos tendones mayores que cruzan al interior de la muñeca y comienzan en la base de la palma de la mano.

En terapias para aliviar los dolores de cabeza y las migrañas algunos estudios han revelado que la acupuntura complementaria al uso de analgésicos da mejores resultados que los medicamentos por sí solos y que las migrañas son menos frecuentes y menos intensas.

Hay también controversia a su alrededor, pues incluso se ha sugerido que no es una terapia valiosa sino únicamente un placebo. Pero los investigadores señalan que hay suficiente evidencia para establecer que es mucho más que esto y que funciona en diversas situaciones. Además, los estudios continúan para conocer qué otros beneficios y efectos negativos hay en este método de curación.

Es importante saber que…

1) La acupuntura no es segura si estás tomando anticoagulantes o tienes problemas de coagulación porque podría provocarte moretones y en casos más graves, hasta hemorragias.

2) Quien la practique debe estar bien calificado, de preferencia certificado, para así comprobar que sus conocimientos sean reales y serios. Siempre hay que elegir a un acupunturista de la misma manera en que elegimos a un doctor: toma referencias, recomendaciones y conocer su experiencia previa. No temas en hacerle las preguntas que quieras a él o ella directamente.

3) Las terapias como esta funcionan mejor cuando se une, bajo la supervisión de un experto de la salud, a la medicina alópata (que es la convencional) con tratamientos complementarios, por ejemplo en este caso a la acupuntura y los analgésicos. No se trata de mezclar sin fundamentos, sino de apoyar terapias diferentes que se complementan hacia un mismo fin.

4) Normalmente se necesitan varias sesiones para corregir el dolor que tiene el paciente. Sus resultados no suelen ser inmediatos como con el uso de medicamentos convencionales y una terapia común con un acupunturista será de más o menos 12 citas de una hora, considerando una o dos sesiones por semana. Así que si lo quieres intentar ten calma y se paciente.

 

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