Un nuevo estudio sugiere que el alto consumo de arroz blanco podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

La diabetes, también conocida como diabetes mellitus, es una enfermedad crónica con la cual el cuerpo es incapaz de producir suficiente insulina y descomponer correctamente el azúcar (la glucosa) en la sangre. La glucosa proviene de los alimentos y es utilizada por las células para obtener energía. La glucosa también se produce en el hígado. La insulina es una hormona producida por el páncreas, una glándula grande que se encuentra detrás del estómago. La insulina es necesaria para pasar el azúcar al interior de las células donde se puede utilizar para generar la energía necesaria para los procesos corporales. Después de la digestión de los alimentos, la glucosa pasa al torrente sanguíneo. Para que la glucosa ingrese en las células, la insulina debe estar presente.

A lo largo del páncreas hay grupos de células llamados islotes de Langerhans. Los islotes se componen de varios tipos de células, incluyendo las células beta productoras de insulina. Cuando los individuos sanos comen, las células beta en el páncreas automáticamente producen la cantidad correcta de insulina para transportar la glucosa desde la sangre a las células del cuerpo. Pero en las personas con diabetes el páncreas produce poca insulina o ninguna, o las células no responden adecuadamente a la insulina que se produce. La glucosa se acumula en la sangre, fluye hacia la orina, y sale del cuerpo en la orina. Por lo tanto, el cuerpo pierde su principal fuente de combustible a pesar de que la sangre contiene grandes cantidades de glucosa. La glucosa también puede interactuar con las células, especialmente las de los vasos sanguíneos muy estrechos. Este proceso puede dar lugar a neuropatías y disminución de la función inmune.

En un estudio publicado en el British Medical Journal, los científicos revisaron estudios previos que evaluaban una posible asociación entre el consumo de arroz blanco y la diabetes. Los datos revisados fueron recolectados a lo largo de 22 años, evaluando un total de 352.384 participantes.

Los investigadores encontraron que un total de 13.284 casos de diabetes se habían desarrollado entre los sujetos durante el período de estudio. Los participantes en los países asiáticos, especialmente los de China y Japón, consumían de tres a cuatro raciones de arroz al día, en comparación con los de los países occidentales, que consumían de una a dos porciones diarias. Los investigadores encontraron que quienes consumían mayores cantidades de arroz blanco tenían un riesgo mayor de desarrollar diabetes tipo 2.

Los científicos concluyeron que las poblaciones asiáticas pueden ser particularmente susceptibles a la diabetes tipo 2 debido a que tienden a consumir más arroz blanco en comparación con otras regiones del mundo. Sin embargo, se necesitan más pruebas para evaluar mejor estos resultados.

 

Imagen © iStock / Mayya Morenko

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