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Si sientes picazón, ardor o tienes un flujo vaginal molesto, no vayas corriendo a la farmacia a comprar cualquier producto de venta libre. Las infecciones vaginales tienen diferentes causas y requieren diferentes tratamientos. Entérate de qué se tratan antes de que la cura te salga peor que la enfermedad.

No te confundas con los nombres de las infecciones vaginales

Cuando quieres aprender acerca de las infecciones vaginales por primera vez, es común que te confundas con tantos nombres como vaginitis, vaginosis, candidiasis. Aclaremos…

Para comenzar necesitas comprender porqué generalmente cuando se habla de infecciones vaginales, se habla de vaginitis. ¿Son lo mismo? La palabra vaginitis quiere decir que tu vagina está inflamada por alguna causa. En algunos casos, se puede deber a una infección. Y en otros casos se puede deber a una irritación provocada por los químicos que se encuentran en ciertas cremas, lociones, jabones, espermicidas, duchas vaginales, o incluso a causa de la ropa que cubre tus partes íntimas.

El resto de los nombres que puedes encontrar se refieren a los diferentes tipos de infecciones vaginales que existen.

¿Hay diferentes tipos de infecciones vaginales?

¡Sí! Y es muy importante que lo tengas en cuenta, pues son la clave para curarte. Las infecciones vaginales pueden deberse a diferentes causas y los tipos de infecciones más comunes son:

  • Candidiasis: Infección causada por un hongo o levadura llamada candida albicans. Es la más conocida, pero no la más frecuente.
  • Vaginosis bacteriana: Infección causada por una bacteria. Es la más común entre las mujeres
  • Vaginitis viral: Algunas infecciones virales son adquiridas través de las relaciones sexuales, como el herpes o el Virus del Papiloma Humano (VPH)
  • Tricomoniasis: Infección causada por un pequeño organismo microscópico transmitido sexualmente que se cura con antibióticos.
  • Clamidia: Otra infección de transmisión sexual causada por una bacteria.

¿Cómo puedes saber qué tipo de infección tienes?

Es muy difícil identificar por ti misma qué tipo de infección tienes en la vagina. Esto se debe básicamente a que no siempre se tienen síntomas o, si los hay, son muy parecidos entre sí. Por ejemplo, casi en todas las infecciones vaginales puede haber uno o más de los siguientes síntomas:

  • Inflamación y/o enrojecimiento
  • Picazón
  • Ardor y dolor al orinar
  • Molestias o dolor al tener relaciones sexuales
  • Flujo vaginal de olor y/o color diferente al normal, generalmente fuerte y a veces desagradable

Por eso lo mejor que puedes hacer es visitar a tu médico para que pueda examinarte y tomar muestras de tu flujo, y así pueda determinar con exactitud lo que está causando la infección.

Trátala bien

El éxito del tratamiento de una infección vaginal se basa en identificar exactamente qué tipo de infección es. Efectivamente, eso quiere decir que los productos de venta libre que encuentras en las farmacias no sirven para todos los tipos de infecciones. Por ejemplo, la candidiasis frecuentemente puede solucionarse con cremas y supositorios que encuentras en las farmacias, pero la vaginosis bacteriana debe tratarse con medicamentos que te receta tu médico. Muchas vaginitis requieren tratamiento de la pareja y si no se tratan a tiempo pueden causar complicaciones incluyendo esterilidad.

Muchas mujeres desconocen lo que pasa en su vagina hasta que se encuentran con síntomas preocupantes como los de las infecciones. Esta puede ser una oportunidad para que aprendas acerca de tu vagina y cómo cuidarla para evitar que vuelvas a tener estos problemas.

 

Ultima revisión: 2017

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Imagen © iStock / Yuri Arcurs

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