Cada célula de nuestro cuerpo sigue un compás silencioso dictado por la luz y el tiempo, un ritmo que marca cuándo debemos descansar y cuándo actuar. En la lucha contra el cáncer, este «reloj biológico» parece haber revelado una pieza clave: administrar el tratamiento de inmuno y quimioterapia por la mañana podría ser el factor decisivo para que nuestras defensas respondan con más fuerza ante la enfermedad.

La importancia de la cronoterapia en el cáncer de pulmón

Un reciente estudio internacional, publicado en la revista Nature Medicine, ha puesto cifras a una sospecha que los científicos han perseguido durante décadas: no somos los mismos a todas horas del día. La investigación, un ensayo clínico de fase 3 realizado con 210 pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, demuestra que el momento de la infusión no es un detalle menor para el organismo. Otros estudios ya nos habían demostrado que la hora influye en el efecto de las vacunas. Y también en cosas más cotidianas, como la alimentación o el ejercicio.

Los pacientes que recibieron su terapia antes de las 15:00 horas mostraron resultados significativamente mejores que aquellos tratados por la tarde. Según los datos del estudio, el grupo que pudo administrar el tratamiento de inmuno y quimioterapia por la mañana no vio un empeoramiento de su cáncer durante un promedio de 11,3 meses, frente a los 5,7 meses del grupo vespertino. Casi el doble de tiempo ganado con el mismo medicamento.

Como explica la doctora Antonia Tomás Loba, jefa del grupo Ritmo Circadiano y Cáncer en el IMIB en declaraciones al Science Media Center de España: “Los datos muestran que los pacientes tratados en la primera franja horaria, por la mañana, presentaron una supervivencia libre de tumores y una supervivencia global mayor que los tratados por la tarde, con una toxicidad similar”.

¿Por qué el cuerpo aprovecha mejor la medicina temprano?

La explicación reside en nuestra propia biología. El sistema inmunitario no es estático; sus defensas patrullan el organismo siguiendo ciclos de 24 horas. Los investigadores observaron que, al administrar el tratamiento de inmuno y quimioterapia por la mañana, las células T CD8+ (encargadas de atacar directamente al tumor) estaban más activas y en mayor cantidad.

Para comprender este fenómeno, es vital entender que el fármaco necesita «puertas» para entrar al tumor. La doctora Tomás Loba señala que existe una ventana de tiempo específica: “Hay un momento del día donde se facilita que el fármaco llegue más al tumor porque hay un agente que lo coge del torrente sanguíneo y lo introduce en el tejido, así de sencillo”.

Hallazgos clave del estudio LungTIME-C01:

  • Supervivencia prolongada: La mediana de supervivencia global fue de 28 meses para el grupo de mañana, frente a 16,8 meses para el de tarde.
  • Mejor respuesta del sistema inmune: Se observaron más células de defensa activas circulando en la sangre durante las primeras horas.
  • Sin riesgos adicionales: No se observaron diferencias significativas en los efectos secundarios entre ambos grupos.

Un cambio sencillo con impacto relevante

Lo más esperanzador de este hallazgo es que no requiere de fármacos nuevos ni costosos. Se trata de logística hospitalaria. Al administrar el tratamiento de inmuno y quimioterapia por la mañana, se optimiza un recurso que el paciente ya está recibiendo.

El doctor Ramón Salazar, jefe de Oncología Médica del Instituto Catalán de Oncología, destaca la relevancia de estos datos: “La administración antes de las 15:00 se asocia con mejoría estadísticamente significativa tanto en SLP como en SG, con HRs de 0,40 lo que se asocia a una magnitud de efecto muy clínicamente relevante”. Además, añade que la implicación práctica es enorme porque cambiar la hora de infusión sería una “intervención simple y sin coste, potencialmente capaz de mejorar resultados con el mismo tratamiento”.

Aunque los expertos piden cautela y más estudios para confirmar estos datos en diferentes poblaciones, la evidencia es tan sólida que especialistas como el doctor Ignacio Melero, de la Clínica Universidad de Navarra, afirman: “Son resultados sorprendentes y difíciles de entender, dado que la vida media de los agentes es de semanas y, sin embargo, la hora de la administración influye radicalmente en los resultados. Me alegra mucho que nuestras infusiones en mi unidad son casi siempre por la mañana. Estos resultados proporcionan suficiente evidencia para que sea la rutina a partir de ahora”.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es mejor antes de las 3:00 p.m.? Porque el reloj circadiano modula la función inmune. El estudio mostró un balance más favorable entre la activación y el agotamiento de las células de defensa en el grupo tratado temprano.

¿Significa esto que el tratamiento de la tarde no funciona? No, el tratamiento sigue siendo efectivo. Sin embargo, los datos sugieren que administrar el tratamiento de inmuno y quimioterapia por la mañana permite que el cuerpo reaccione de forma más eficiente, logrando que el cáncer tarde más tiempo en avanzar.

¿Se puede aplicar a todos los tipos de cáncer? Por ahora, la evidencia más fuerte es para el cáncer de pulmón avanzado. Como advierte la doctora Tomás Loba: “Los resultados no se pueden extender, por tanto, a otros entornos tumorales, ya que cada fármaco y cada tumor marcan un escenario cronobiológico diferente”.

Por Karla Islas Pieck
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