Salud de la Mujer

Asma

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¿Qué es?

El asma es una enfermedad pulmonar crónica (prolongada). En el asma, los pasajes de aire se reducen e inflaman, lo que causa dificultades para respirar y sibilancias (silbidos en el pecho al respirar).

El asma varía de leve a grave. Algunas personas tienen síntomas leves sólo ocasionalmente. Otras tienen síntomas casi constantes con crisis graves que ponen en riesgo la vida.

Durante un ataque de asma, las vías respiratorias se inflaman; es decir, se estrechan a medida que los músculos alrededor de estas vías respiratorias las oprimen. La mucosidad producida por la inflamación obstruye las vías más angostas. Como resultado, el paso de aire se bloquea parcial o completamente.

El asma afecta las vías respiratorias más grandes y más pequeñas del pulmón.

Los síntomas del asma incluyen:

  • sibilancia (un sonido parecido a un silbido cuando el aire se expulsa con fuerza)
  • dificultad para respirar
  • opresión en el pecho
  • tos persistente

En algunas personas con asma, el principal problema es la tos crónica.

Los síntomas de un ataque grave de asma pueden incluir:

  • falta de aire excesiva
  • opresión en el pecho
  • pulso rápido
  • sudoración
  • orificios nasales ensanchados y labios fruncidos
  • necesidad de sentarse erguido
  • manchas azuladas en los labios y las uñas

Entre los ataques de asma o crisis asmáticas, puede que las personas con asma leve o moderada no tengan ningún síntoma.

En algunas personas, los síntomas sólo se intensifican durante o luego de hacer ejercicio físico.

Quienes padecen esta enfermedad tienden a presentar síntomas más graves cuando sufren una infección de las vías respiratorias superiores como un resfrío o gripe.

Se desconoce a ciencia cierta qué causa la inflamación relacionada con el asma; no obstante, se han identificado varios “disparadores” en el ambiente.

Muchos disparadores del asma son alérgenos. Los alérgenos hacen que el sistema inmunitario reaccione de forma exagerada en algunas personas. Los alérgenos comunes incluyen:

  • caspa y saliva animal
  • polen
  • moho
  • ácaros del polvo
  • cucarachas
  • algunos medicamentos
  • determinados alimentos

En los primeros lugares en la lista de disparadores del asma también aparecen:

  • infecciones virales, tales como resfriados y gripe
  • ejercicio
  • respirar aire frío y seco
  • contaminantes medioambientales, como:
    • humo del cigarrillo
    • humo de la madera
    • vapores de la pintura
    • químicos
  • los olores fuertes
  • el estrés emocional

En algunas personas con asma grave, es imposible identificar disparadores específicos.

El asma se puede desarrollar tempranamente, a menudo antes de los 5 años; no obstante sus síntomas pueden comenzar a cualquier edad. La condición tiene un componente genético (hereditario). Frecuentemente afecta a personas con antecedentes familiares de alergias.

Síntomas

Los síntomas del asma incluyen:

  • silbido en el pecho (cuando el aire se expulsa con fuerza)
  • dificultad para respirar
  • opresión en el pecho
  • tos persistente

Para algunas personas con asma, el principal problema es la tos crónica. Para algunas perosnas los síntomas sólo aparecen sólo durante o después del ejercicio. Entre los ataques de asma o brotes de asma, las personas con asma leve o moderado pueden no tener síntomas. Quienes padecen de asma tienden a tener síntomas más severos cuando desarrollan una infección de las vías respiratorias altas, como un resfriado, (gripe) o el flu (influenza).

Además de mucha falta de aire y excesiva opresión en el pecho, los síntomas de un ataque severo de asma pueden incluir:

  • pulso rápido
  • sudoración
  • orificios nasales ensanchados y labios fruncidos
  • necesidad de sentarse
  • coloración azulada en los labios y las uñas (cianosis)

Diagnóstico

Su médico le preguntará acerca de:

  • cualquier síntoma que tenga
  • la severidad de sus síntomas
  • cuándo y dónde ocurren
  • con qué frecuencia ocurren
  • qué los dispara y alivia

Esta información ayudará al médico a encontrar maneras de prevenir los ataques de asma.

Su médico también querrá saber acerca de:

  • sus antecedentes personales de alergias y enfermedades respiratorias
  • sus antecedentes familiares de asma, alergias y enfermedades respiratorias

Le auscultará la espalda con un estetoscopio para detectar sibilancias.

Durante una crisis, su médico puede evaluar la gravedad de la misma. Escuchará la cantidad de flujo de aire en sus pulmones. También observará cómo está usando los músculos torácicos para respirar. Los labios o la piel azulados son signos de que no está obteniendo suficiente oxígeno.

Otros exámenes pueden realizarse en el consultorio, lo cuales incluyen medir la velocidad del aire que puede exhalar haciendo fuerza. Esto se realiza con un dispositivo llamado medidor de flujo respiratorio máximo.

Otra prueba, llamada oximetría de pulso, mide los niveles de oxígeno en la sangre. Se hace colocando un clip plástico pequeño en la punta del dedo.

Durante una crisis asmática, pueden realizarse análisis de sangre para comprobar si hay infección. Un examen de gasometría arterial puede realizarse con una muestra de sangre. Proporciona medidas más precisas de los niveles de oxígeno en sangre. Tal vez su médico también quiera que se haga una radiografía.

Comúnmente se usan dos pruebas para mostrar el funcionamiento de sus pulmones:

  • Espirometría: esta es una prueba más rigurosa. Se usa para confirmar el diagnóstico de asma y también brinda más detalles acerca de la función de sus pulmones.Durante la espirometría, usted exhala dentro de un dispositivo que analiza la cantidad y el volumen de aire expirado. Se puede repetir una parte del examen después que reciba un broncodilatador, que es una medicina que relaja los músculos que rodean las vías aéreas. Si el flujo de aire expirado mejora con un broncodilatador, esto indica que usted tiene asma.Algunas veces, se hace una prueba de provocación cuando la espirometría parece normal. Para este examen, usted inhala un medicamento para ver si se produce una contracción en los músculos de las vías aéreas. Las personas con asma son más sensibles a este medicamento. Los músculos de sus vías aéreas están más propensos a contraerse.
  • Medición del flujo respiratorio máximo: es un pequeño tubo portátil que proporciona una medición rápida y sencilla del flujo del aire desde los pulmones. Además mide la velocidad del aire exhalado cuando sopla con fuerza a través de este tubo.Estos dispositivos se recetan con frecuencia a los pacientes con asma porque estos pueden usarlos en sus casas para controlar su asma. Estos dispositivos ayudan a detectar los signos tempranos de una crisis asmática.

Su médico podría pedirle un análisis de sangre o pruebas cutáneas de alergia. Estos exámenes se usan para determinar sustancias específicas (alérgenos) que puedan disparar una alergia.

Duración

A menudo, el asma en los adultos es una enfermedad de por vida. Con tratamiento, los síntomas se pueden controlar y los síntomas pueden volverse poco frecuentes o muy leves.

En aproximadamente la mitad de los niños asmáticos, el asma puede desaparecer por sí solo, o tornarse menos grave con el tiempo. No obstante, suele reaparecer más adelante.

Los episodios de asma puede desaparecer solos o con la ayuda de medicamentos. La frecuencia y gravedad de las crisis varían. A menudo dependen del disparador del ataque.

Prevención

En algunos casos, los episodios de asma se pueden prevenir al evitar o minimizar la exposición a los desencadenantes.

Estos incluyen disparadores ambientales como:

  • humo del cigarrillo
  • contaminantes ambientales (especialmente cuando la contaminación y los niveles de ozono son elevados).
  • químicos fuertes

Si el ejercicio físico provoca su asma:

  • respire aire cálido y húmedo antes y durante el ejercicio físico
  • use inhaladores antes del ejercicio

A menudo, la eliminación de alérgenos del hogar puede contribuir en gran medida a controlar los síntomas del asma.

Si las partículas de polvo son un disparador:

  • cubra los colchones con cobertores herméticas
  • limpie frecuentemente su casa
  • lave a menudo la ropa de cama con agua muy caliente
  • quite las alfombras y los cortinados gruesos de las áreas de descanso

Puede que algunas personas necesiten evitar el contacto con los animales por completo. A otros podría resultarles beneficioso tomar algún medicamento preventivo antes de una exposición a animales. Los dueños de mascotas deberían mantenerlas fuera de los dormitorios y bañarlas regularmente.

Aquellas personas afectadas por el polen deberían:

  • permanecer dentro del hogar cuando sea posible
  • usar aire acondicionado
  • mantener las ventanas cerradas durante la temporada de polen abundante

La prevención también significa aprender a anticipar crisis futuras. Controle sus síntomas y lecturas del flujo respiratorio máximo que lo ayudarán a identificar una crisis que se avecina antes de que se desarrollen los síntomas. Esto le permite ajustar sus medicamentos y evitar una crisis.

Los signos o síntomas anticipados de una crisis asmática incluyen:

  • toser con más frecuencia
  • mucosidad o flema aumentada
  • perder el aliento rápidamente con un esfuerzo o ejercicio
  • Sufrir un dolor de cabeza sinusal o fiebre
  • tener síntomas que se asemejen a un resfriado:
    • nariz que gotea o congestionada
    • estornudos
    • ojos llorosos

Tratamiento

El tratamiento se basa en:

  • prevenir o detener la inflamación
  • relajar los músculos que cubren las vías respiratorias

Si tiene asma crónica, trabaje con su médico para desarrollar un plan de manejo de la enfermedad que especifique:

  • cómo evitar los disparadores del asma
  • cuándo y cómo se deben tomar medicamentos comunes
  • cómo manejar las crisis agudas
  • cómo se debe usar un medidor de flujo respiratorio máximo

Hay numerosos tipos de medicamentos disponibles para tratar el asma. Algunos tratan las crisis agudas (los “aliviadores rápidos”), mientras que otros previenen las crisis (los “controladores”).

Es importante que se tomen los medicamentos preventivos para asma según lo recetado. Estos deberían tomarse incluso cuando no se tienen síntomas.

  • Broncodilatadores: relajan los músculos que rodean las vías respiratorias para mejorar el flujo del aire; por lo general se inhalan.Una clase de broncodilatadores llamados antagonistas beta incluyen el albuterol, el metaproterenol y el pirbuterol. Los antagonistas beta pueden recetarse sólo como aliviadores rápidos para síntomas ocasionales y leves. También se usan como medicación de «rescate» para detener una crisis. Pueden ser inhalados en un inhalador o tomados con un nebulizador. Un nebulizador es un dispositivo donde se mezclan los medicamentos con un vaporizador para inhalaciones.Otros broncodilatadores son usados como “controladores” para reducir el número de las crisis asmáticas. Estos incluyen el salmetorol (Serevent) y la teofilina (varias marcas comerciales). No son útiles para una crisis asmática porque demoran demasiado tiempo hasta empezar a actuar.
  • Medicamentos antiinflamatorios: estos son controladores, que generalmente se toman de manera regular, independientemente de si la persona tiene síntomas de asma. Actúan reduciendo la inflamación y disminuyendo la producción de mucosidad y reduciendo la opresión de los músculos de las vías respiratorias.Cualquier persona con síntomas de asma que ocurran más de dos veces por semana debe considerar la toma de medicamentos antiinflamatorios. La primera elección generalmente es un coricoesteroide inhalado.Los corticosteroides también pueden tomarse en comprimidos. Cuando se les inhala no resultan completamente beneficiosos. Las personas que requieren atención de emergencia o internación a menudo reciben corticosteroides intravenosos.También están disponibles otros antiinflamatorios de inhalación. Los modificadores de leucotrina se toman por boca. Estos fármacos bloquean los químicos que causan la inflamación y el estrechamiento de las vías respiratorias en muchas personas con asma.Otro medicamento antiinflamatorio es el omalizumab (Xolair) que impide la inflamación mediante el ataque de los anticuerpos IgE. Los anticuerpos IgE tienen un papel importante en las reacciones alérgicas. Este fármaco ayuda a controlar los síntomas en personas con asma alérgica aguda que no responden a otras terapias y requieren corticoesteroides orales con frecuencia.
  • Inmunoterapia: algunas personas con asma también se benefician con la inmunoterapia. En la inmunoterapia, se inyecta al paciente cantidades en aumento de alérgenos. Esto apunta a estabilizar el sistema inmunitario de la persona. La inmunoterapia parece ser más eficaz para los síntomas leves a moderados causados por la sensibilidad a los alérgenos de interiores.

Los ataques de asma graves se deben tratar en un hospital. Allí, se puede administrar oxígeno y los medicamentos pueden administrarse por vía intravenosa o con un nebulizador. En los casos en que está en peligro la vida, el paciente puede necesitar un tubo para respirar dentro de la vía respiratoria superior y ventilación artificial.

Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico si usted o su hijo presentan los siguientes síntomas persistentes:

  • sibilancia
  • opresión en el pecho
  • dificultad para respirar
  • tos

Algunos niños con asma podrían no quejarse específicamente de falta de aire. No obstante, es posible que sus fosas nasales se ensanchen o usen los músculos del pecho y del cuello al respirar. Estos son signos de que están teniendo dificultad para respirar.

Si ya le diagnosticaron asma, llame a su médico si sus síntomas:

  • empeoran
  • no están siendo controlados por su medicación regular

Por ejemplo, llame a su médico si tiene que usar su broncodilatador de rescate más de cuatro veces al día. También llámelo cuando las lecturas del medidor del flujo respiratorio máximo han alcanzado la zona amarilla o roja.

Si tiene una crisis asmática y sus síntomas persisten a pesar del uso de los medicamentos comunes, busque ayuda de emergencia inmediatamente.

Pronóstico

Aunque el asma no se puede curar, casi siempre se puede controlar satisfactoriamente. La mayoría de las personas que sufren de asma pueden llevar vidas relativamente normales.

Información adicional

American Academy of Allergy, Asthma & Immunology, AAAAI (Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología) 555 East Wells St. Suite 1100 Milwaukee, WI 53202-3823 Teléfono: (414) 272-6071 Gratuito: (800) 822-2762 http://www.aaaai.org/

American Lung Association (Asociación Americana del Pulmón) 61 Broadway, 6th Floor New York, NY 10006 Teléfono: (212) 315-8700 Gratuito: (800) 548-8252 http://www.lungusa.org/

National Institute of Allergy and Infectious Diseases, NIAID (Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas) Oficina de Comunicaciones y Relaciones Públicas 6610 Rockledge Drive, MSC6612 Bethesda, MD 20892-6612 Teléfono: (301) 496-5717 http://www.niaid.nih.gov/

Última revisión: 2012

Última modificación: 2012

Fuente: Copyright © 2012 por Harvard University. Todos los derechos reservados.

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