¿Qué es?
El cérvix (cuello del útero o matriz) es una pequeña estructura con forma de rosca (dona), que se encuentra en la parte superior de la vagina; es la entrada al útero. El cáncer del cérvix (del cuello de la matriz) comienza con cambios microscópicos anormales en las células de la capa exterior del cérvix, llamado el epitelio. Esta etapa se llama displasia. Si los cambios continúan, las células pueden volverse cancerosas y crecer sin control.
El cáncer del cérvix tiende a crecer lentamente. Puede permanecer en un estado temprano, limitado sólo al recubrimiento cervical, durante un período que va de 2 a 10 años. Una vez que el cáncer se traslada más allá de esta capa, invade el tejido cercano, incluyendo el cuerpo del útero (de la matriz), la vagina, el vejiga y el recto.
Prácticamente todos los cánceres del cérvix (cuello del útero) son causados por es la infección con ciertos tipos de virus del papiloma humano (VPH), que lentamente daña las células que cubren el cuello del cérvix. El VPH es una infección muy común entre las mujeres sexualmente activas; sin embargo, sólo pocas mujeres que se infectan desarrollan el cáncer del cérvix (cuello de la matriz). Las fumadoras y las mujeres que están infectadas con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) tienen más posibilidades de desarrollar anormalidades cervicales si están infectadas con el VPH.
Síntomas
En sus primeras etapas, el cáncer del cérvix no causa ningún síntoma. Una vez que empieza a diseminarse, puede causar una secreción (flujo) vaginal sin color o teñido de sangre, manchado (por sangrado) después de tener relaciones sexuales o sangrados anormales. Estos síntomas no son exclusivos del cáncer cervical (del cuello de la matriz) y pueden presentarse en muchos trastornos del tracto reproductivo femenino.
En las etapas más avanzadas, el cáncer cervical puede causar dolor pélvico, pérdida del apetito y anemia.
Diagnóstico
El diagnóstico del cáncer del cérvix (del cuello de la matriz) generalmente comienza con un examen pélvico. El médico utilizará un espéculo, un instrumento que sostiene abierta las paredes de la vagina para facilitar la inspección del cuello del útero y de la vagina, y se realiza también una prueba de Papanicolaou. La prueba de Papanicolau es un procedimiento indoloro y rápido en el que el médico realiza un raspado suave de la superficie y del canal del cuello del cuello de la matriz (del cérvix) para obtener una muestra de las células. Las células luego se envían al laboratorio para examinarse.
Si la prueba de Papanicolau indica células con formas irregulares (displasia) o posiblemente cancerosas, un ginecólogo examinará el cuello del útero (el cérvix) y la vagina con un instrumento especial llamado colposcopio y hará una biopsia para examinar en detalle las células anormales. El colposcopio tiene un lente magnificador que hace que el cuello del útero parezca más grande. En una biopsia, se extrae un pequeño pedazo de tejido del cuello del cérvix para que pueda ser examinado en un laboratorio. Se aplica una solución de vinagre al cuello del útero (el cérvix) y a la vagina para que las áreas anormales se vuelvan blancas temporalmente. Esto ayuda al ginecólogo a determinar de donde extraer (quitar) el tejido para la biopsia.
Se puede hacer otro examen llamado legrado endocervical o raspado endocervical. Se utiliza un instrumento delgado para tomar una muestra de las células dentro de la apertura interior del cuello del útero (cérvix). Estas son células que pueden estar ocultas durante la colposcopía. Se puede utilizar anestesia local para adormecer el cuello del útero (el cérvix) durante este y otros tipos de biopsias.
El examen del ADN también puede hacerse para verificar la presencia de infección por el VPH en las secreciones cervicales y para determinar el tipo de VPH. Algunos tipos de VPH tienen más probabilidades de causar cáncer. Muchos médicos utilizan este examen en mujeres con prueba de Papanicolau anormal; por eso las mujeres con mayor riesgo de desarrollar cáncer pueden hacerse colposcopías y biopsias más tempranas, mientras que las mujeres que tienen menor riesgo pueden simplemente realizarse la prueba de Papanicolau después de unos cuantos meses. Se están realizando investigaciones para determinar si el examen de VPH ofrece beneficios adicionales al examen de Papanicolau rutinario.
Duración
El cáncer cervical crece lentamente y puede tomar años en invadir los tejidos cercanos. Sin embargo, continúa creciendo hasta que se trata.
Prevención
La causa principal del cáncer del cérvix (del cuello de la matriz) es la infección con el VPH. En junio de 2006, la Food and Drug Administration (Administración de Drogas y Alimentos) aprobó una vacuna contra el VPH para su uso en mujeres. La vacuna que está disponible en este momento (varias compañías farmacéuticas están desarrollando una versión) trata los tipos 6 y 11 del VPH, que causan el 90% de las verrugas genitales, y además protege contra las principales cepas que causan el cáncer del cérvix, la 16 y la 18. Consiste en tres inyecciones que se aplican en un período de seis meses, la vacuna protegerá solo contra estas cuatro cepas.
Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) agregaron la vacuna del VPH a sus recomendaciones oficinales de vacunas en julio del 2006. Se propuso que todas las niñas americanas de 11 y 12 años de edad recibieran las inyecciones, sin embargo las niñas de sólo 9 años de edad la pueden recibir si están sexualmente activas. Con la idea de «ponerse al día», el CDC también recomienda que las niñas y mujeres de 13 a 26 años de edad reciban la vacuna contra el VPH, sin importar los resultados de sus pruebas de Papanicolaou. Para prevenir esta enfermedad, también debe hacerse exámenes pélvicos regulares y pruebas de Papanicolau, mínimo una vez al año si tiene18 años de edad o más, o si tienen 18 años de edad y están teniendo relaciones sexuales. Si sus tres pruebas de Papanicolaou son normales, consulte con su médico la posibilidad de tener pruebas de Papanicolau con menos frecuencia.
Otros pasos que le pueden ayudar a prevenir el cáncer del cérvix (del cuello de la matriz) incluyen los siguientes:
- Limitar el número de parejas sexuales para reducir la posible exposición al VPH. Esto también reducirá su riesgo de desarrollar VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.
- Utilizar preservativos (condones) cuando tenga relaciones sexuales para disminuir el riesgo de infección por VPH (a menos que usted tenga una sola pareja sexual que no está infectada).
- Dejar de fumar.
La detección temprana del cáncer del cérvix incrementa notablemente sus posibilidades de supervivencia. Si la enfermedad se detecta y se trata tempranamente, 99 de 100 mujeres sobreviven. Si no se diagnostica hasta llegar a la etapa más avanzado de la enfermedad, sólo 7 de 100 mujeres sobrevivirán.
Como resultado de la utilización de la prueba de Papanicolau, el cáncer del cérvix (del cuello del útero) tiene más posibilidades de ser diagnosticado en su etapa no invasiva que en su estado invasivo. Desde 1955 a 1992, la mayor cantidad de pruebas de Papanicolau realizadas resultó en un disminución de casi un 75% en la tasa de muerte por cáncer del cérvix.
Tratamiento
El grado de diseminasión (propagación) del cáncer del cérvix se clasifica por etapas. El tratamiento depende de la etapa.
- Etapa 0: el cáncer se encuentra en la capa superficial. Esto incluye displasia y carcinoma in situ, un cáncer limitado al epitelio cervical.
- Etapa I: el cáncer se encuentra sólo en el cuello del útero (en el cérvix).
- Etapa II: el cáncer se extiende fuera del cuello del útero, pero no llega a la pared de la pelvis o a la porción inferior de la vagina.
- Etapa III: el cáncer se extiende hacia la pared pélvica, la porción inferior de la vagina o en los uréteres (los tubos que conectan los riñones con la vejiga).
- Etapa IV: el cáncer se extiende fuera de la pelvis o incluye a la vejiga, el recto o a ambos.
Para recomendar los tratamientos para la Etapa 0 ó la Etapa 1 del cáncer del cérvix, su médico también considerará si usted desea tener hijos. Cuando se diagnostica la Etapa 0 ó la Etapa 1 del cáncer cervical (o del cérvix) durante un embarazo, es posible posponer el tratamiento hasta después del parto. Una mujer con Etapa 0 de cáncer que aún desea tener hijos generalmente recibe tratamiento con uno de los siguientes:
- cirugía con láser, en la cual la capa del tejido superior se calienta y se vaporiza
- criocirugía, en la cual el tejido epitelial se congela
- conización, extracción quirúrgica de un cono del tejido cervical
- procedimiento de extirpación electro quirúrgico con asa (LEEP) (conización por asa diatérmica) en el que las ondas de radio de alta frecuencia de bajo voltaje se desplazan a través de un delgada asa (bucle) de alambre, que se utiliza como un dispositivo cortante para extraer las células anormales del cuello cervical.
Después de hacer estos procedimientos, se debe realizar una prueba de Papanicolau aproximadamente cada cuatro meses durante un año y cada seis meses en el segundo año para evaluar la posible aparición de células anormales.
La conización puede realizarse durante la Etapa I de cáncer en las mujeres que planean quedar embarazadas. Para aquellas mujeres que no planean quedar embarazadas, el tratamiento para un cáncer mínimamente invasivo en la Etapa I es, generalmente, la histerectomía total (sacar el útero y el cuello del útero o cérvix). Este procedimiento extrae (remueve) el cáncer y previene su regreso. Los ovarios permanecen en su lugar, por ello la función hormonal continúa. Una Etapa I más avanzada y la Etapa II del cáncer requieren una histerectomía radical (sacar el útero, el cuello del útero, además de los ovarios, las trompas de Falopio y los ganglios linfáticos en la pelvis) o terapia de radiación junto con la quimioterapia. La elección entre la cirugía y la terapia de radiación depende en parte de la edad y salud de la mujer y también de las inquietudes que tenga la mujer sobre los efectos secundarios potenciales o las complicaciones.
La Etapa III y la Etapa IV del cáncer deben tratarse con radiación. Los estudios han demostrado que la combinación de quimioterapia con terapia de radiación ayudan a mejorar la supervivencia en estas etapas más avanzadas.
Cuándo llamar a un profesional
Informe cualquiera de los siguientes síntomas a su médico:
- dolor abdominal
- pérdida de peso
- flujo vaginal que no es habitual
- manchas de sangre o sangrado ligero cuando no es el momento de su período menstrual normal
- dolor importante o sangrado cuando tiene relaciones sexuales
Recuerde que estos síntomas no necesariamente indican que usted tiene cáncer. Para mujeres que padecen de una etapa avanzada del cáncer del cérvix, un sangrado vaginal abundante podría indicar que el cáncer ha ingresado a vasos sanguíneos cercanos, como a una arteria. Esto requiere de atención médica inmediata en el hospital.
Pronóstico
La supervivencia depende del estado en el que se descubre el cáncer y del tratamiento. El porcentaje de pacientes que sobreviven 5 o más años en cada etapa es de:
- Etapa 0: 99% a 100%
- Etapa I: 85% a 95%
- Etapa II: 65% a 70%
- Etapa III y inicios de la Etapa IV: 40% a 50%
- Etapa IV Avanzado: menos del 10% a 15%
Información adicional
National Cancer Institute, NCI (Instituto Nacional del Cáncer) Public Inquiries Office Suite 3036A 6116 Executive Blvd., MSC 8322 Bethesda, MD 20892-8322 Teléfono gratuito: 1-800-422-6237 TTY: 1-800-332-8615 http://www.nci.nih.gov/
American Cancer Society, ACS (Sociedad Americana del Cáncer) 1599 Clifton Road, NE Atlanta, GA 30329-4251 Teléfono Gratuito: 1-800-228-2345 TTY: 1-866-228-4327 http://www.cancer.org/
Cancer Research Institute (Instituto de Investigaciones del Cáncer) One Exchange Plaza 55 Broadway Suite 1802 New York, NY 10022-4209 Teléfono gratuito: 1-800-992-2623 Fax: 212-832-9376 http://www.cancerresearch.org/
Última revisión: 2012
Última modificación: 2012
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