¿Qué son?
Un mioma o fibroide uterino es un bulto o crecimiento no canceroso que se encuentra en el útero. Los miomas pueden ser pequeños como un guisante (arveja, chícharo) o grandes como una pelota de básquetbol. Generalmente son redondos y de coloración rosada y pueden crecer en cualquier lugar en el interior o en el útero.
Alrededor del 30% de las mujeres mayores de 30 años tienen miomas y, por lo general, aparecen entre los 35 y 45 años de edad. Algunas mujeres son más propensas a tenerlos, incluyendo a las mujeres afroamericanas, las que nunca han estado embarazadas y aquellas cuya madre o hermana tienen miomas.
No se conoce la causa de los miomas. Sin embargo, la hormona femenina llamada estrógeno parece tener un papel importante en la estimulación del crecimiento de algunos miomas.
Síntomas
Algunas mujeres no saben que tienen miomas porque no tienen síntomas. En otras mujeres, se descubren durante un examen ginecológico de rutina o durante el cuidado prenatal.
Cuando los síntomas de los miomas ocurren, pueden incluir:
- dolor o presión en la pelvis
- sangrado menstrual excesivo
- sangrado o goteo entre los períodos menstruales
- ir al baño a orinar con mayor frecuencia
- inflamación (hinchazón) abdominal
- dolor en la parte inferior de la espalda durante las relaciones sexuales o durante los períodos menstruales
- cansancio o poca energía debido a períodos menstruales abundantes y sangrado excesivo.
- infertilidad, si los miomas están bloqueando las trompas de Falopio
- estreñimiento
- abortos espontáneos repetidos
Diagnóstico
Generalmente, las mujeres no saben que tienen un mioma hasta que su ginecólogo lo palpa durante el examen pélvico. Si su ginecólogo cree que tiene un mioma, existen varias pruebas que pueden confirmar el diagnóstico:
- Ultrasonido pélvico: En este estudio de radiología, un instrumento similar a una vara se moverá sobre la parte inferior del abdomen o quizás se introduzca en la vagina para observar el útero y los otros órganos de la pelvis más de cerca. El instrumento produce ondas de sonido que crean una imagen de los órganos pélvicos.
- Histero-salpingograma: En este procedimiento de radiografía, se inyecta un tinte en el útero y en las trompas de Falopio para perfilar cualquier irregularidad.
- Histeroscopia: Durante este procedimiento, se introduce un instrumento estrecho parecido a un telescopio a través de la vagina hasta llegar al útero. Esto le permite al médico verificar la existencia de crecimientos anormales en su interior.
- Laparoscopia: En este procedimiento, se introduce un instrumento delgado similar a un tubo, llamado laparoscopio, a través de un pequeño corte realizado en la barriga. De este modo, el médico puede observar el interior del abdomen.
Duración
La cantidad de miomas (fibromas), su tamaño y la rapidez de su crecimiento varían de una mujer a otra. Las hormonas femeninas estimulan el crecimiento de los miomas. Por lo tanto, continúan creciendo hasta la menopausia. Los más pequeños a menudo se reducen después de la menopausia. Sin embargo, los más grandes pueden cambiar un poco o volverse apenas más pequeños. Si a una mujer le han quitado miomas mediante cirugía, es posible que le aparezcan nuevos miomas en cualquier momento antes de que inicie la menopausia.
Prevención
No existen medidas comprobadas que usted pueda tomar para prevenir el desarrollo de los miomas. Existen estudios que demuestran que es menos probable que las mujeres atléticas desarrollen miomas cuando se les compara con las mujeres obesas o aquellas que no practican ejercicio físico.
Tratamiento
Si los miomas son pequeños y no causan síntomas, no requieren tratamiento. Quizás su ginecólogo le haga un examen pélvico cada seis meses o cada año para asegurarse de que los miomas no estén creciendo rápidamente. En algunos casos, pueden recetarse medicamentos para controlar cualquier sangrado anormal y reducir los miomas de manera temporal.
Los medicamentos utilizados para reducir los miomas, como la leuprorelina (Lupron), crean una menopausia temporal y hacen que los ovarios dejen de producir la hormona femenina llamada estrógeno. Mientras los niveles de estrógeno disminuyen y los períodos menstruales cesan, aparecen los sofocos (calores) de la menopausia y los miomas dejan de crecer y se reducen lentamente. Esto ayuda a detener la pérdida de sangre causada por los períodos excesivos y prolongados. Sin embargo, cuando se dejan de tomar los medicamentos los períodos regresan, los sofocos desaparecen y los miomas que no se han quitado, comenzarán a crecer nuevamente. Generalmente, estos medicamentos se dan por inyección en un músculo grande.
Quizá sea necesario quitar los miomas si causan síntomas importantes o son tan grandes que interfieren con la fertilidad. También podría ser necesario que le quiten crecimientos en el útero que a su médico le resulte difícil determinar si se trata de miomas o de cáncer. Existen varias opciones para quitar los miomas:
- Miomectomía: Implica el corte de los miomas de la pared del útero (la matriz). Esto le permite a la mujer conservar la totalidad de su útero en caso de que desee tener hijos. Sin embargo, debido a que esta cirugía puede debilitar la pared del útero, si nacen bebés en el futuro, deberán hacerlo mediante cesárea. La cirugía para quitar miomas a veces puede hacerse por laparoscopia. Se trata de una cirugía en la que se hacen varios cortes pequeños en la parte inferior del abdomen. Cuando los miomas son demasiado grandes o abundantes y no se puede hacer un procedimiento laparoscópico, entonces se opta por un enfoque tradicional en el que se realiza un corte más grande en la parte inferior del abdomen.
- Extirpación (resección) histeroscópica: En este procedimiento, se introduce un instrumento de observación, llamado histeroscopio, en el útero a través de la vagina. Los instrumentos de cirugía conectados al histeroscopio se utilizan para quitar a los miomas que crecen dentro del útero. A veces este procedimiento se realiza junto con la laparoscopia, dependiendo de la cantidad y la localización de los miomas.
- Embolización de la arteria uterina: En este procedimiento guiado por radiografía, se inyecta un material en los vasos sanguíneos específicos para bloquearlos y detener la sangre que irriga el o los mioma(s). Esta es una opción para las mujeres que no cuentan con autorización médica para someterse a una cirugía o para quienes no planifican tener más hijos pero prefieren que no se les quite el útero.
- Histerectomía: Hasta hace muy poco tiempo, para la mayoría de las mujeres que tenían miomas el tratamiento era la extracción del útero, (histerectomía).Esto ya no sucede más. A pesar de que la histerectomía continúa siendo la segunda cirugía realizada con mayor frecuencia en Estados Unidos, la cantidad de procedimientos ha disminuido desde 1987. Tanto los cirujanos como las pacientes ya saben que existen otras opciones disponibles para tratar o quitar los miomas. Antes de quitarle el útero a una mujer, es muy importante tener en cuenta sus necesidades físicas y psicológicas. Sin embargo, en algunos casos se prefiere la histerectomía cuando son muy numerosos miomas, cuando son demasiado grandes o cuando causan sangrado excesivo y prolongado y anemia severa.
Cuándo llamar a un profesional
Consulte a su médico si tiene alguno de los siguientes síntomas:
- sangrado excesivo (mucho más de lo ordinario) o prolongado durante su período (menstruación)
- sangrado vaginal después de tener relaciones sexuales
- sangrado vaginal o manchas de sangre en su ropa interior entre períodos menstruales
- ir al baño a orinar con mayor frecuencia
- dolor pélvico o en la parte inferior de la espalda durante las relaciones sexuales o los períodos menstruales
Llame a su médico de inmediato si tiene dolores pélvicos fuertes o si desarrolla un sangrado vaginal severo.
Pronóstico
A menudo, los miomas se reducen después de la menopausia ya que necesitan hormonas femeninas para crecer. Muchas mujeres tienen miomas pequeños a moderados durante su vida fértil, que les causan pocos problemas o ninguno. Hay varias opciones con medicamentos y quirúrgicas (con cirugía) para tratar o quitar los problemáticos miomas sin necesidad de quitar el útero.
Información adicional
American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos) P.O. Box 96920 Washington, DC 20090-6920 Teléfono: 202-638-5577 http://www.acog.org/
Última revisión: 2012
Última modificación: 2012
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