Salud de la Mujer

Neumonía (Pulmonía)

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¿Qué es?

La neumonía (pulmonía) es una infección de los pulmones. Las infecciones bacterianas causan la mayoría de los casos de neumonía y la causa más común en Estados Unidos es la bacteria Streptococcus pneumoniae. Otras bacterias como el Mycoplasma y la Legionella, además de ciertos virus, también puede causar neumonía, que frecuentemente se llama neumonía atípica porque estas infecciones no tan comunes no siempre causan todos los síntomas de la neumonía clásica. La neumonía atípica ocurre más comúnmente en personas menores de 40 años.

La neumonía que se desarrolla cuando alguien está hospitalizado por otra enfermedad tiende a ser más grave porque los organismos presentes en un hospital a menudo se vuelven resistentes a muchos antibióticos y los pacientes hospitalizados, están debilitados por otras enfermedades y tienen menos capacidad de combatir la infección.

Un tipo de neumonía llamado neumonía por aspiración se desarrolla se inhalan irritantes químicos y bacterias de la boca o el estómago hacia el interior de los pulmones. Es más común en personas que han tenido accidentes cerebrales y tienen dificultad para controlar sus reflejos para tragar, o en las que están inconscientes como resultado de la sobredosis del alcohol y de otras drogas.

Síntomas

La mayoría de las neumonías causan fiebre, tos con esputo (mucosidad expectorada-flema), falta de aire y fatiga. El cansancio o la confusión pueden ser el único síntoma, o el más evidente, en pacientes de más edad. En la neumonía atípica y viral (por virus) es más común una tos seca sin esputo.

Diagnóstico

Primero, el médico le preguntará acerca de sus síntomas. Durante el examen físico, el médico evaluará si usted está respirando rápidamente. También buscará signos de confusión y si hay una coloración purpúrea en los labios, en las uñas o en las manos porque estos síntomas pueden indicar que usted tiene niveles bajos de oxígeno en la sangre. Utilizando un estetoscopio, un profesional de la salud puede escuchar, a través de la espalda, para detectar sonidos anormales en los pulmones. La mayoría de las veces, el diagnóstico de neumonía se confirma con una radiografía de tórax. Es posible que el médico le pida análisis de sangre para ver si hay un aumento de los glóbulos blancos que, combaten la infección y para asegurarse de sus electrolitos y su funcionamiento renal estén normales. También pueden enviarse muestras de esputo o de sangre a un laboratorio para identificar la causa específica de la neumonía. El identificar el organismo infeccioso puede ayudar a su médico a elegir el mejor antibiótico para tratar la infección. Sin embargo, aún cuando no pueda identificarse ningún organismo, la neumonía puede tratarse exitosamente con antibióticos.

Duración

La duración de la neumonía puede variar de un par de días a una semana o más, dependiendo de qué tan rápidamente comience a tomar los antibióticos y qué otros problemas de salud pueda tener. Por lo general, el tratamiento con antibióticos para la neumonía dura de 5 a 14 días. Muchas personas encuentran que recuperar el nivel de energía que tenían antes de la neumonía les toma desde unas par a varias semanas.

Prevención

Hay dos vacunas que pueden prevenir la aparición de la neumonía. Se recomienda una vacuna contra algunos de los tipos más comunes de S. pneumoniae (la vacuna neumocócica polisacárida o PPV) a las personas mayores de 65 años y a quienes tienen un riesgo mayor de contraer una neumonía grave. Esto incluye a las personas con:

  • enfermedad pulmonar
  • enfermedad del corazón
  • enfermedad del hígado
  • enfermedad del riñón
  • daño en el bazo o carencia del mismo (no tienen bazo)
  • ciertos tipos de cáncer o están recibiendo tratamiento contra el cáncer
  • sistema inmunológico debilitado

A los niños menores de 2 años se les da otro tipo de vacuna contra la neumonía (la vacuna conjugada antineumocócica o PCV). Aunque se usa principalmente para reducir el riesgo de meningitis e infecciones del oído, también reduce el riesgo de neumonía.

La vacuna contra la influenza (el gobierno le llama la vacuna contra la gripe), que se administra una vez al año, puede prevenir la influenza (el flu) y las infecciones bacterianas o la neumonía que pueden seguir al flu. Cualquier persona mayor de 6 meses puede recibir la vacuna. Es muy recomendable para las personas mayores de 65 años y para las que figuran a continuación, quienes tienen un riesgo mayor de contraer flu (gripe) severa:

  • personas que residen en asilos de ancianos y otros centros de salud para cuidados a largo plazo
  • cualquier persona con enfermedad crónica del pulmón o de corazón y pulmón
  • cualquier persona que ha estado hospitalizada en el transcurso del año anterior por problemas de salud crónicos.
  • cualquier persona con un sistema inmunológico debilitado debido a VIH/SIDA, a cáncer o a ciertos medicamentos (como la prednisona o la quimioterapia para el cáncer)
  • las mujeres embarazadas de más de tres meses de embarazo durante la temporada de la influenza o flu (desde noviembre hasta abril)
  • los niños y los adolescentes que reciben tratamiento a largo plazo con aspirina (por el riesgo de contraer el síndrome de Reye)

También se recomienda la vacuna contra la influenza (contra la gripa) para los adultos entre los 50 y los 65 años, los niños entre los 6 meses y los 18 años, y las personas que estén en contacto cercano con alguien en alto riesgo, lo que incluye a los padres, las personas en contacto con los niños pequeños en el hogar y las guarderías, profesionales de la salud y empleados de centros de cuidado a largo plazo y centros de asistencia para la vida diaria.

Una alternativa de la vacuna de la influenza (antigripal) inyectada es la vacuna intranasal llamada FluMist. Es una forma del virus vivo, debilitado, que se inhala y no requiere una inyección. Está aprobada para el uso en personas sanas entre los 2 y los 50 años.

Tratamiento

El tratamiento principal para la neumonía es un antibiótico. Una persona más joven o más sana puede tratarse sin riesgo con antibióticos en su hogar, y puede sentirse mejor en unos cuántos días. Algunas personas tienen un riesgo mayor de complicaciones y es posible que necesiten ser hospitalizadas por dos días a una semana. Este grupo incluye a las personas mayores de 60 años o que tiene otras enfermedades como insuficiencia cardíaca congestiva, cáncer activo, enfermedades renales (del riñón) crónicas o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC-enfisema).

Además de los antibióticos, otros tratamientos para la neumonía incluyen el  descanso, líquidos en cantidades adecuadas y oxígeno adicional para elevar el nivel de oxígeno en la sangre.

Cuándo llamar a un profesional

Un simple resfrío o una bronquitis causados por un virus pueden compartir muchos de los síntomas de una pulmonía. Es posible que tenga neumonía cuando al toser produce esputo con un color verde o café (marrón), tiene escalofríos o si tiene problemas para respirar. La falta de aire puede significar que la neumonía está en desarrollo o que las vías respiratorias van a sufrir un espasmo y se le hará más difícil respirar. En estos casos, debe llamar al médico para una evaluación urgente.

Además, si se le ha diagnosticado un resfrío (catarro) o una bronquitis y los síntomas están empeorando o persisten después de una semana, debe llamar al consultorio de su médico para otra evaluación.

Pronóstico

La mayoría de los casos de pulmonía se tratan con éxito, especialmente se inician los antibióticos tempranamente. La neumonía puede ser mortal. Las personas muy ancianas y débiles, especialmente los que tienen otras condiciones médicas, son los más vulnerables.

La neumonía generalmente, no causa un daño permanente en los pulmones. Rara vez, la pulmonía causa que el líquido infectado se acumule alrededor de la parte exterior del pulmón, lo que se llama empiema. Podría ser necesario drenar el empiema con un tubo especial o con una cirugía. Con la neumonía por aspiración, el pulmón afectado puede desarrollar un absceso pulmonar que necesite varias semanas de tratamiento con antibióticos.

Información adicional

American Lung Association (Asociación Americana del Pulmón) 61 Broadway, 6th Floor New York, NY 10006 Gratuito: 1-800-548-8252 http://www.lungusa.org/

National Heart, Lung, and Blood Institute, NHLBI (Instituto Nacional del Corazón, del Pulmón y la Sangre) Apdo. Postal 30105 Bethesda, MD 20824-0105 Teléfono: 301-592-8573 TTY: 240-629-3255 http://www.nhlbi.nih.gov/

Última revisión: 2012

Última modificación: 2012

Fuente: Copyright © 2012 por Harvard University. Todos los derechos reservados.

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