Salud de la Mujer

Osteoartritis (Artrosis)

9 min de lectura

¿Qué es?

Dentro de una articulación, el tejido llamado cartílago protege la articulación y evita que los huesos raspen uno contra otro. La osteoartritis o artrosis aparece cuando el cartílago de una articulación está erosionado (lesionado). Los huesos comienzan a rozar entre sí; esto causa dolor y dificultad para mover la articulación. La artrosis también puede afectar a los huesos cercanos, lo que puede aumentar de tamaño en algunos lugares. Estos crecimientos se llaman espolones óseos u osteofitos.

Aunque el término artritis significa inflamación de las articulaciones, hay una diferencia relativamente pequeña en las articulaciones de la mayoría de las personas con artrosis. Por este motivo, y porque este tipo de artritis parece causada por la degeneración de las articulaciones relacionada con la edad, muchos especialistas y profesionales sanitarios prefieren llamarla artropatía degenerativa.

La artrosis varía de leve a grave. El dolor asociado con la artrosis puede ser importante y, generalmente, empeora con el movimiento. La artrosis puede limitarse a una articulación o comenzar en una articulación (por lo general una rodilla, la cadera, una mano, un pie o la columna vertebral) o afectar a varias articulaciones. Generalmente, si afecta a la mano, muchas articulaciones de los dedos tienen artritis.

Probablemente, la artrosis no tenga una única causa y, para la mayoría de las personas, no se puede encontrar ninguna causa. La edad es uno de los principales factores de riesgo porque la artrosis generalmente aparece cuando las personas envejecen. No obstante, las investigaciones sugieren que las articulaciones no siempre se deterioran con la edad. Hay otros factores que parecen contribuir a la aparición de la artrosis. Las lesiones relacionadas al deporte o las lesiones pequeñas y repetidas causadas por movimientos reiterados en el trabajo pueden aumentar el riesgo de tener artrosis. La genética también influye. La obesidad parece aumentar el riesgo de tener artrosis en las rodillas.

Otros factores que incrementan el riesgo de tener esta enfermedad incluyen:

  • episodios repetidos de sangrado dentro de la articulación, como puede ocurrir en la hemofilia y en otros trastornos hemorrágicos
  • episodios repetidos de gota o seudogota, en los que el ácido úrico o los cristales de calcio en la articulación provocan episodios de inflamación
  • necrosis avascular, una condición en la que se interrumpe la irrigación del hueso cerca de la articulación, causa la muerte del hueso y, finalmente, daña la articulación. Con mucha frecuencia, la parte afectada es la cadera.
  • inflamación crónica (a largo plazo) causada por enfermedades reumáticas anteriores, como la artritis reumatoide
  • osteoporosis, que puede aumentar el riesgo de fracturas óseas, que algunas veces, causa artrosis si la fractura está cerca de una articulación
  • trastornos del metabolismo, como la hemocromatosis, en la que una anormalidad genética hace que se acumule demasiado hierro en las articulaciones y en otras partes del cuerpo
  • infecciones en las articulaciones

Otra teoría es que algunas personas nacen con un cartílago defectuoso o con pequeños defectos en el modo en el que las articulaciones encajan y, cuando envejecen, son más propensas a tener cartílago en el desgaste de la articulación.

La artrosis afecta a las mujeres con algo más de frecuencia que a los hombres.

Es una de las condiciones más comunes y afecta a aproximadamente 15,8 millones de personas en Estados Unidos. En muchas personas, pasa desapercibida. Se estima que al menos la mitad de quienes tienen artrosis no saben que el dolor y la rigidez que sienten son síntomas de esta enfermedad.

Síntomas

Los síntomas de la artrosis incluyen:

  • dolor e inflamación en la articulación luego de una actividad o en respuesta a un cambio climático
  • flexibilidad limitada, especialmente luego de no moverse por un tiempo
  • bultos óseos en la punta de los dedos, llamados nódulos de Heberden, o en la articulación media de los dedos, llamados nódulos de Bouchard
  • una sensación de chirrido/crepitación/rechinamiento cuando se mueve la articulación
  • entumecimiento o cosquilleo en un brazo o una pierna, que puede suceder si la artritis ha causado cambios óseos que presionan un nervio, por ejemplo, en el cuello o la parte baja de la espalda

Las personas que tienen artrosis a menudo se quejan de un dolor profundo centrado en la articulación. Normalmente, el dolor se agrava al usar la articulación y se alivia con el descanso. No obstante, cuando la enfermedad empeora, el dolor se vuelve más constante. A menudo, cuando el dolor es importante durante la noche, perturba el sueño.

Diagnóstico

El médico puede preguntarle acerca de la artrosis en sus padres, porque la enfermedad parece tener un componente genético.

Lo examinará para buscar molestias, calor e inflamación alrededor de la o las articulaciones. No hay ninguna prueba que confirme el diagnóstico. Su médico podría ordenar radiografías, pero la artrosis sólo se detecta en las radiografías en las etapas más avanzadas de la enfermedad y muchas personas tienen artrosis en las articulaciones que no tienen síntomas. El profesional sanitario también podría pedir exámenes de sangre para buscar indicios de otras condiciones artríticas.

Duración

La artrosis es una condición a largo plazo que generalmente empeora lentamente con el paso del tiempo.

Prevención

No hay un modo confiable de prevenir la mayoría de los casos de artrosis. No obstante, puede controlar algunos factores que aumentan el riesgo de tener la enfermedad. Puede:

  • mantener un peso corporal ideal.
  • Prevenir la artrosis realizando ejercicio suficiente, vitamina D, calcio y posiblemente tomando medicamentos adicionales recetados (tales como el alendronato/Fosamax o el risedronato/Actonel).
  • evitar accidentes y lesiones importantes.

También podría ayudar el hecho de prevenir o tratar cualquier condición, como la hemocromatosis, la gota o una infección, que podría contribuir a dañar las articulaciones.

Tratamiento

El tratamiento se centra en el manejo del dolor y en mantener la capacidad para usar la articulación.

Un analgésico de venta sin receta, como el acetaminofén (Tylenol), puede ayudar a aliviar la rigidez y el dolor. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno (Advil, Motrin y otros) o el naproxeno (Aleve, Naprosyn y otros) también pueden ayudar. Sin embargo, los AINE pueden no ser seguros para las personas con un riesgo alto de tener úlceras, lo que incluye a quienes han tenido úlceras en el pasado y a los ancianos. Para estas personas, los medicamentos más nuevos llamados inhibidores de la ciclooxigenasa 2 (COX-2), tales como el celecoxib (Celebrex), pueden ser menos irritantes para el estómago y los intestinos, pero tienen una eficacia similar a los otros medicamentos. Los problemas estomacales, incluidas las úlceras, son los efectos secundarios más comunes de estos medicamentos. Otros medicamentos para el dolor, como el tramadol (Ultram) o los del tipo de la codeína, pueden recetarse si los otros no surten efecto.

En algunas ocasiones, cuando la inflamación es grave, el médico podría sacar líquido de la articulación e inyectar un corticoesteroide. No obstante, estos medicamentos pueden dañar la articulación si se usan demasiado, entonces el médico los utilizará solamente cuando sea absolutamente necesario.

Un tratamiento más nuevo que puede ayudar es una serie de inyecciones de una sustancia llamada ácido hialurónico (las marcas comerciales son Synvisc y Hyalgan y otros). El ácido hialurónico es una sustancia química que lubrica la articulación. Synvisc y Hyalgan son formas sintetizadas que se pueden inyectar semanalmente o dos veces por semana durante tres a cinco semanas. Algunos estudios sugieren que estas inyecciones ayudan, aunque en otras no se encontró ningún beneficio.

También sugieren que un suplemento de venta sin receta llamado sulfato de glucosamina es seguro y puede ayudar a las personas con artrosis en las rodillas. Un estudio publicado en 2001 describió la mejoría a lo largo de tres años para pacientes que tomaban 1.500 miligramos de glucosamina por día en comparación con un placebo (un comprimido inactivo). Un estudio más nuevo en 2006 encontró que la glucosamina parece tener mejores efectos cuando se la combina con el sulfato de condroitina para la artrosis leve a grave. Sin embargo, no hay evidencia convincente de que el deterioro de la articulación pueda retrasarse o detenerse con el tratamiento con glucosamina. El tema continúa en estudio. Las cremas de venta sin receta que contienen capsaicina, aplicadas sobre la piel en las articulaciones doloridas, también pueden contribuir.

La aplicación de calor o frío pueden aliviar el dolor temporalmente. El médico también puede aconsejarle el uso de almohadillas térmicas, baños calientes y compresas de hielo para aliviar las molestias.

Es muy probable que le sugiera realizar ciertos ejercicios físicos para reducir la rigidez y mejorar su capacidad para mover las articulaciones. Dado que el sobrepeso ejerce presión sobre las articulaciones sensibles, es importante que controle su peso. Además, si tiene artrosis en la columna vertebral, es importante que mantenga una postura correcta para distribuir el peso y la presión equitativamente en todo el cuerpo. Los fisioterapeutas pueden ayudar al recomendarle y supervisar un programa de ejercicios y medidas para reducir la tensión articular.

En los casos graves en los que el deterioro es importante, es posible que el médico recomiende una cirugía para corregir la deformidad de una articulación o para reconstruir o reemplazar una articulación de la cadera o la rodilla.

Cuándo llamar a un profesional

Llame al médico si tiene dolor en una articulación, una sensación de chirrido o movimiento limitado en las articulaciones.

Pronóstico

Cuando se le trata adecuadamente, los síntomas de la artrosis, generalmente, pueden ser bien controlados. No obstante, es una enfermedad a largo plazo que puede requerir atención continua y posibles cambios en el tratamiento con el paso del tiempo.

Información adicional

Arthritis Foundation (Fundación para la Artritis) P.O. Box 7669 Atlanta, GA 30357-0669 Teléfono: 404-872-7100 Gratuito: 1-800-283-7800 http://www.arthritis.org/

American College of Rheumatology (Colegio Americano de Reumatología) 1800 Century Place Suite 250 Atlanta, GA 30345-4300 Teléfono: 404-633-3777 Fax: 404-633-1870 http://www.rheumatology.org/

Última revisión: 2012

Última modificación: 2012

Fuente: Copyright © 2012 por Harvard University. Todos los derechos reservados.

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