¿Qué es?
Un trasplante combinado de corazón y pulmón es una cirugía para personas que presentan problemas cardiacos y pulmonares que ponen en peligro su vida. Los cirujanos extraen el corazón y los pulmones dañados y los reemplazan con un corazón y unos pulmones sanos provenientes de una persona que ha fallecido. La persona que recibe el corazón y los pulmones nuevos (receptor) es un paciente que corre un alto riesgo de muerte si no recibe un trasplante dentro de uno o dos años. La persona que entrega el corazón y los pulmones sanos (donante) es un ser humano que presenta muerte cerebral, pero aún permanece con vida por medios artificiales.
En la actualidad, los cirujanos realizan menos de 50 trasplantes combinados de corazón y pulmón por año en Estados Unidos. El hecho de que esta cifra sea reducida se debe principalmente a la falta de donantes apropiados. Los requisitos para realizar una donación de corazón y pulmón son mucho más exigentes que aquellos para donar un corazón solamente. Entre el 10 y el 20 por ciento de las personas que están en condiciones de donar el corazón pueden también cumplir con los criterios para donar tanto el corazón como los pulmones.
Los donantes de corazón y pulmones suelen tener menos de 50 años de edad, no presentan antecedentes cardiacos o pulmonares y tampoco sufren enfermedades infecciosas. Tanto el donante como el receptor deben tener un peso y una altura aproximados para que los pulmones tengan el mismo tamaño. Las radiografías de pecho del donante deben ser normales y sus pulmones deben presentar una elasticidad normal (capacidad de expandirse). El receptor y el donante también deben contar con el mismo grupo sanguíneo. Hay alrededor de 200 pacientes en la lista de espera a nivel nacional para recibir un trasplante combinado de corazón y pulmón. Y es probable que entre 20 y 40 pacientes mueran dentro de los 12 meses porque no se encontrarán órganos apropiados. En la mayoría de los casos, los órganos de posibles donantes se obtienen a través de una organización llamada Red Internacional de Distribución de Órganos (United Network for Organ Sharing, UNOS).
Para qué se le utiliza
Un trasplante de corazón y pulmón puede solucionar problemas pulmonares irreversibles que ponen en peligro la vida de una persona que también presenta problemas cardiacos importantes. Debido al fracaso de otros tratamientos, la persona corre un alto riesgo de muerte dentro de los siguientes 12 o 24 meses, aun cuando se le suministren oxígeno y medicamentos. Existen diversas causas por las cuales los cirujanos realizan trasplantes de corazón y pulmón en Estados Unidos:
- defectos congénitos que afectan el corazón y los pulmones, en particular el síndrome de Eisenmenger (representa el 37 por ciento de los trasplantes combinados de corazón y pulmón realizados en EE. UU. en 1997);
- hipertensión pulmonar primaria: afección que causa un incremento en la presión de las arterias de los pulmones, lo cual afecta la circulación de la sangre y el intercambio de oxígeno (alrededor del 19 por ciento de los trasplantes de corazón y pulmón);
- fibrosis quística (aproximadamente el 2 por ciento de los trasplantes combinados);
- otras causas (alrededor del 25 por ciento) como enfisema, sarcoidosis, granuloma eosinofílico (trastorno en los vasos sanguíneos que causa inflamación y daño en los pulmones y otras partes), asbestosis y fibrosis pulmonar idiopática (enfermedad que produce la cicatrización de los pulmones sin una causa conocida).
<!–nextpage–>
Preparación
Debe cumplir con ciertos requisitos para ingresar a un programa de trasplante de corazón y pulmón. Aunque los requisitos pueden variar, el candidato a ser trasplantado por lo general coincide con la siguiente descripción:
- tiene 55 años o menos y es probable que muera en uno o dos años si no recibe un trasplante;
- no presenta otro problema de salud que ponga en riesgo su vida. Existen problemas de salud que pueden incapacitar al paciente para recibir el trasplante como afecciones renales serias, VIH, neumonía u otra infección activa, cáncer, antecedente de derrames cerebrales o problemas circulatorios serios que afectan el cerebro, o diabetes crónica tipo 1 (insulino-dependiente);
- es estable emocionalmente;
- está dispuesto a seguir un programa riguroso de alimentación y ejercicios y a tomar medicamentos;
- no toma altas dosis de medicamentos con esteroides;
- no ha tenido cirugía de tórax anteriormente; esto aun presenta controversias.
Se realizarán evaluaciones exhaustivas que incluyen un examen físico, radiografías de pecho, diagnóstico por imágenes del corazón y los pulmones, pruebas para controlar el funcionamiento de los pulmones, cateterismo cardiaco y biopsias del tejido cardiaco y pulmonar. Estos estudios confirman si presenta problemas cardiacos y pulmonares que ponen en riesgo su vida y que no pueden curarse médicamente. A su vez, se realizarán análisis de sangre para evaluar el funcionamiento de los riñones, verificar la presencia de anemia u otros problemas en la sangre y descartar enfermedades virales como VIH, hepatitis, virus del herpes simple y citomegalovirus. También se extrae sangre para conocer el tipo de tejido y grupo sanguíneo y encontrar un donante apropiado. Si tiene problemas de alcoholismo o adicción a las drogas, debe completar un programa de tratamiento antes de recibir un trasplante combinado de corazón y pulmón.
Cómo se lleva a cabo
Se inserta un tubo intravenoso (IV) en una vena del brazo para enviar fluidos y medicamentos y se coloca anestesia general. El médico controla el corazón y los pulmones del donante para confirmar que se encuentran sanos y son apropiados para el trasplante. Luego realiza una incisión en forma de concha en el pecho. Se utiliza una máquina para bombear sangre durante la cirugía. El equipo de cirujanos extrae el corazón y los pulmones dañados. El corazón y los pulmones del donante son ubicados en el tórax y se ligan con suturas en el lugar apropiado.
Se inflan los pulmones nuevos suavemente. El corazón y los pulmones nuevos han sido conservados en frío antes del trasplante. A medida que el corazón nuevo toma temperatura de ambiente, puede comenzar a latir por sí mismo. Si esto no ocurre, el cirujano estimula el corazón aplicando una descarga eléctrica para que comience a latir. Una vez confirmado que los pulmones nuevos funcionan bien y que todos los lugares donde puede haber sangrado están controlados, se le desconecta de la máquina del corazón y el pulmón. Los cirujanos cierran el tórax y usted es trasladado a la unidad de cuidados intensivos para pacientes coronarios.
Luego de permanecer varios días en la sala de cuidados intensivos, lo trasladarán a una habitación privada. La duración total de la internación es de aproximadamente dos semanas.
Seguimiento
Antes de que abandone el hospital, el médico le recetará distintos medicamentos para prevenir infecciones y reducir el riesgo de que su organismo rechace los órganos trasplantados. También programará consultas de control. Si tiene preguntas, inquietudes o presenta síntomas inesperados después de recibir el trasplante, comuníquese con el equipo de cirugía en cualquier momento del día.
Riesgos
Aproximadamente el 64 por ciento de los pacientes que reciben trasplante combinado de corazón y pulmón sobreviven por 3 años después de la cirugía. En las primeras dos semanas después de recibir el trasplante, algunos pacientes sufren un episodio de rechazo al órgano trasplantado. Esto no ocurre con frecuencia y puede ser tratado con medicamentos a base de corticoides. Como en cualquier otra cirugía, existen riesgos de infección y sangrado. También es posible que los órganos trasplantados no funcionen bien. Entre el 30 y 50 por ciento de los pacientes pueden manifestar una forma de rechazo crónica (conocida como bronquiolitis obliterante) que ataca los pulmones nuevos y provoca problemas respiratorios que por lo general no tienen tratamiento.
Cuándo llamar a un profesional
Una vez que abandone el hospital, comuníquese con el médico de inmediato si:
- Presenta dolor en el pecho, problemas para respirar, mareos o ritmo cardiaco irregular.
- Tiene fiebre.
- La incisión presenta enrojecimiento, hinchazón, dolor o supura sangre.
Información adicional
United Network for Organ Sharing (UNOS) (Red Internacional de Distribución de Órganos, UNOS) P.O. Box 2484 Richmond, VA 23218 Gratuito: 1-888-894-6361 http://www.unos.org/
National Heart, Lung, and Blood Institute, NHLBI (Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre, NHLBI) P.O. Box 30105 Bethesda, MD 20824-0105 Teléfono: 301-592-8573 TTY: 240-629-3255 Fax: 240-629-3256 http://www.nhlbi.nih.gov/
Última revisión: 2008-07-21T00:00:00-06:00
Última modificación: 2008-11-07T00:00:00-07:00
Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.
Para más información de Harvard, en Inglés, haga clic en el logotipo:
¿Qué es?
Un trasplante combinado de corazón y pulmón es una cirugía para personas que presentan problemas cardiacos y pulmonares que ponen en peligro su vida. Los cirujanos extraen el corazón y los pulmones dañados y los reemplazan con un corazón y unos pulmones sanos provenientes de una persona que ha fallecido. La persona que recibe el corazón y los pulmones nuevos (receptor) es un paciente que corre un alto riesgo de muerte si no recibe un trasplante dentro de uno o dos años. La persona que entrega el corazón y los pulmones sanos (donante) es un ser humano que presenta muerte cerebral, pero aún permanece con vida por medios artificiales.
En la actualidad, los cirujanos realizan menos de 50 trasplantes combinados de corazón y pulmón por año en Estados Unidos. El hecho de que esta cifra sea reducida se debe principalmente a la falta de donantes apropiados. Los requisitos para realizar una donación de corazón y pulmón son mucho más exigentes que aquellos para donar un corazón solamente. Entre el 10 y el 20 por ciento de las personas que están en condiciones de donar el corazón pueden también cumplir con los criterios para donar tanto el corazón como los pulmones.
Los donantes de corazón y pulmones suelen tener menos de 50 años de edad, no presentan antecedentes cardiacos o pulmonares y tampoco sufren enfermedades infecciosas. Tanto el donante como el receptor deben tener un peso y una altura aproximados para que los pulmones tengan el mismo tamaño. Las radiografías de pecho del donante deben ser normales y sus pulmones deben presentar una elasticidad normal (capacidad de expandirse). El receptor y el donante también deben contar con el mismo grupo sanguíneo. Hay alrededor de 200 pacientes en la lista de espera a nivel nacional para recibir un trasplante combinado de corazón y pulmón. Y es probable que entre 20 y 40 pacientes mueran dentro de los 12 meses porque no se encontrarán órganos apropiados. En la mayoría de los casos, los órganos de posibles donantes se obtienen a través de una organización llamada Red Internacional de Distribución de Órganos (United Network for Organ Sharing, UNOS).
Para qué se le utiliza
Un trasplante de corazón y pulmón puede solucionar problemas pulmonares irreversibles que ponen en peligro la vida de una persona que también presenta problemas cardiacos importantes. Debido al fracaso de otros tratamientos, la persona corre un alto riesgo de muerte dentro de los siguientes 12 o 24 meses, aun cuando se le suministren oxígeno y medicamentos. Existen diversas causas por las cuales los cirujanos realizan trasplantes de corazón y pulmón en Estados Unidos:
- defectos congénitos que afectan el corazón y los pulmones, en particular el síndrome de Eisenmenger (representa el 37 por ciento de los trasplantes combinados de corazón y pulmón realizados en EE. UU. en 1997);
- hipertensión pulmonar primaria: afección que causa un incremento en la presión de las arterias de los pulmones, lo cual afecta la circulación de la sangre y el intercambio de oxígeno (alrededor del 19 por ciento de los trasplantes de corazón y pulmón);
- fibrosis quística (aproximadamente el 2 por ciento de los trasplantes combinados);
- otras causas (alrededor del 25 por ciento) como enfisema, sarcoidosis, granuloma eosinofílico (trastorno en los vasos sanguíneos que causa inflamación y daño en los pulmones y otras partes), asbestosis y fibrosis pulmonar idiopática (enfermedad que produce la cicatrización de los pulmones sin una causa conocida).
Preparación
Debe cumplir con ciertos requisitos para ingresar a un programa de trasplante de corazón y pulmón. Aunque los requisitos pueden variar, el candidato a ser trasplantado por lo general coincide con la siguiente descripción:
- tiene 55 años o menos y es probable que muera en uno o dos años si no recibe un trasplante;
- no presenta otro problema de salud que ponga en riesgo su vida. Existen problemas de salud que pueden incapacitar al paciente para recibir el trasplante como afecciones renales serias, VIH, neumonía u otra infección activa, cáncer, antecedente de derrames cerebrales o problemas circulatorios serios que afectan el cerebro, o diabetes crónica tipo 1 (insulino-dependiente);
- es estable emocionalmente;
- está dispuesto a seguir un programa riguroso de alimentación y ejercicios y a tomar medicamentos;
- no toma altas dosis de medicamentos con esteroides;
- no ha tenido cirugía de tórax anteriormente; esto aun presenta controversias.
Se realizarán evaluaciones exhaustivas que incluyen un examen físico, radiografías de pecho, diagnóstico por imágenes del corazón y los pulmones, pruebas para controlar el funcionamiento de los pulmones, cateterismo cardiaco y biopsias del tejido cardiaco y pulmonar. Estos estudios confirman si presenta problemas cardiacos y pulmonares que ponen en riesgo su vida y que no pueden curarse médicamente. A su vez, se realizarán análisis de sangre para evaluar el funcionamiento de los riñones, verificar la presencia de anemia u otros problemas en la sangre y descartar enfermedades virales como VIH, hepatitis, virus del herpes simple y citomegalovirus. También se extrae sangre para conocer el tipo de tejido y grupo sanguíneo y encontrar un donante apropiado. Si tiene problemas de alcoholismo o adicción a las drogas, debe completar un programa de tratamiento antes de recibir un trasplante combinado de corazón y pulmón.
Cómo se lleva a cabo
Se inserta un tubo intravenoso (IV) en una vena del brazo para enviar fluidos y medicamentos y se coloca anestesia general. El médico controla el corazón y los pulmones del donante para confirmar que se encuentran sanos y son apropiados para el trasplante. Luego realiza una incisión en forma de concha en el pecho. Se utiliza una máquina para bombear sangre durante la cirugía. El equipo de cirujanos extrae el corazón y los pulmones dañados. El corazón y los pulmones del donante son ubicados en el tórax y se ligan con suturas en el lugar apropiado.
Se inflan los pulmones nuevos suavemente. El corazón y los pulmones nuevos han sido conservados en frío antes del trasplante. A medida que el corazón nuevo toma temperatura de ambiente, puede comenzar a latir por sí mismo. Si esto no ocurre, el cirujano estimula el corazón aplicando una descarga eléctrica para que comience a latir. Una vez confirmado que los pulmones nuevos funcionan bien y que todos los lugares donde puede haber sangrado están controlados, se le desconecta de la máquina del corazón y el pulmón. Los cirujanos cierran el tórax y usted es trasladado a la unidad de cuidados intensivos para pacientes coronarios.
Luego de permanecer varios días en la sala de cuidados intensivos, lo trasladarán a una habitación privada. La duración total de la internación es de aproximadamente dos semanas.
Seguimiento
Antes de que abandone el hospital, el médico le recetará distintos medicamentos para prevenir infecciones y reducir el riesgo de que su organismo rechace los órganos trasplantados. También programará consultas de control. Si tiene preguntas, inquietudes o presenta síntomas inesperados después de recibir el trasplante, comuníquese con el equipo de cirugía en cualquier momento del día.
Riesgos
Aproximadamente el 64 por ciento de los pacientes que reciben trasplante combinado de corazón y pulmón sobreviven por 3 años después de la cirugía. En las primeras dos semanas después de recibir el trasplante, algunos pacientes sufren un episodio de rechazo al órgano trasplantado. Esto no ocurre con frecuencia y puede ser tratado con medicamentos a base de corticoides. Como en cualquier otra cirugía, existen riesgos de infección y sangrado. También es posible que los órganos trasplantados no funcionen bien. Entre el 30 y 50 por ciento de los pacientes pueden manifestar una forma de rechazo crónica (conocida como bronquiolitis obliterante) que ataca los pulmones nuevos y provoca problemas respiratorios que por lo general no tienen tratamiento.
Cuándo llamar a un profesional
Una vez que abandone el hospital, comuníquese con el médico de inmediato si:
- Presenta dolor en el pecho, problemas para respirar, mareos o ritmo cardiaco irregular.
- Tiene fiebre.
- La incisión presenta enrojecimiento, hinchazón, dolor o supura sangre.
Información adicional
United Network for Organ Sharing (UNOS) (Red Internacional de Distribución de Órganos, UNOS) P.O. Box 2484 Richmond, VA 23218 Gratuito: 1-888-894-6361 http://www.unos.org/
National Heart, Lung, and Blood Institute, NHLBI (Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre, NHLBI) P.O. Box 30105 Bethesda, MD 20824-0105 Teléfono: 301-592-8573 TTY: 240-629-3255 Fax: 240-629-3256 http://www.nhlbi.nih.gov/
Última revisión: 2008-07-21T00:00:00-06:00
Última modificación: 2008-11-07T00:00:00-07:00
Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.
Para más información de Harvard, en Inglés, haga clic en el logotipo: