¿Qué son?
Las várices esofágicas son venas dilatadas en el revestimiento de la parte inferior del esófago cerca del estómago. Las várices gástricas son venas dilatadas en el revestimiento del estómago. La inflamación de estas venas está causada por la enfermedad hepática. Las venas inflamadas en el esófago o el estómago se parecen a las venas varicosas que algunas personas tienen en sus piernas. Dado que las venas en el esófago están tan cerca de la superficie del esófago, las venas inflamadas en este lugar pueden romperse y causar hemorragias peligrosas.
Las várices esofágicas casi siempre aparecen en personas que tienen cirrosis hepática (del hígado). La cirrosis causa cicatrices en el hígado que disminuye el flujo de sangre hacia el hígado. Las cicatrices hacen que la sangre se acumule en la vena porta, la vena principal que envía sangre desde el estómago y los intestinos hacia el hígado. Esta “acumulación” causa hipertensión en la vena porta y otras venas circundantes, y esto se denomina hipertensión portal. La acumulación de la sangre obliga a las venas a distenderse cerca del estómago y del esófago. Las várices esofágicas generalmente tienen regiones bulbosas de forma irregular y agrandada que están interrumpidas por regiones más angostas. Dado que la presión arterial dentro de las várices es más alta que dentro de los vasos sanguíneos normales y que las paredes de los vasos son delgados, las venas se rompen fácilmente y pueden sangran mucho.
Síntomas
La hipertensión portal a menudo causa síntomas y a veces se descubre solo cuando las várices sangran. Cuando hay mucha hemorragia, una persona puede vomitar sangre, a menudo en grandes cantidades. Las personas con mucha hemorragia se sienten mareadas y pueden perder el conocimiento. Algunas personas sangran poco durante mucho tiempo y tragan sangre en vez de vomitarla. La materia fecal puede contener sangre normal o de un tono alquitranado. Las várices esofágicas casi siempre aparecen en personas que tienen cirrosis hepática.
Diagnóstico
Para diagnosticar las várices esofágicas, un médico usará un instrumento llamado endoscopio, un tubo flexible y delgado con una cámara en un extremo que se inserta a través de la boca para que el médico pueda ver las paredes del esófago y detectar la causa de la hemorragia. Si la hemorragia ocurre en el esófago, este procedimiento se realizará como medida de urgencia. Se pueden conectar instrumentos pequeños al endoscopio para brindar tratamiento al mismo tiempo.
Duración
La hemorragia de varices esofágicas puede detenerse sola o con tratamiento. Sin embargo, el sangrado de varices esofágicas puede ser mortal, particularmente en personas con enfermedad de hígado severa. Más del 50 % de las personas que sobreviven a los episodios de hemorragia debido a las várices esofágicas sufrirán le recurrencia del problema durante el primero y segundo años. El riesgo de recurrencia puede reducirse con tratamiento.
Prevención
La mejor manera de prevenir las várices esofágicas es reducir el riesgo de cirrosis. La mayor causa de la cirrosis es el consumo de alcohol. Los pacientes con hepatitis B o hepatitis C están en riesgo de desarrollar cirrosis. El uso de drogas por vía intravenosa (en la vena) es el mayor factor de riesgo para contagiarse de hepatitis B y C. Los niños, los jóvenes y todos los trabajadores de la salud y adultos mayores en riesgo de infectarse con hepatitis B deberían vacunarse contra esta enfermedad. No existe vacuna para prevenir el contagio de la hepatitis C.
Si tiene várices esofágicas, el tratamiento puede prevenir la hemorragia. Este tratamiento incluye ligadura endoscópica o escleroterapia para reducir las várices. Las drogas para disminuir la hipertensión portal, como el propranolol (Inderal), el nadolol (Corgard) y mononitrato de isosorbide (Isordil, Sorbitrate), también puede tomarse solo o combinarlo con las técnicas endoscópicas.
Tratamiento
El tratamiento de urgencia para la hemorragia de las várices esofágicas comienza con la administración de sangre y líquido por vía intravenosa (dentro de la vena) para compensar la pérdida de sangre. Al mismo tiempo, pueden administrarse medicamentos por vía intravenosa para disminuir el flujo de sangre hacia el intestino. Los esfuerzos se enfocan después en detener la hemorragia. La endoscopia se realiza con el fin de localizar la hemorragia.
Si la hemorragia está causada por la ruptura de las várices esofágicas, puede realizarse uno de los dos tratamientos endoscópicos:
- Ligadura con bandas: se usa una banda de goma para sujetar la porción sangrante de la vena.
- Escleroterapia: se inyecta un medicamento dentro de la vena que causa una contracción (estrechamiento). Esto disminuye la hemorragia y permite que se forme un coágulo sobre el vaso sanguíneo roto.
La hemorragia de las várices esofágicas puede causar la pérdida de mucha sangre y quizá se necesite la transfusión de varias unidades de sangre.
Una vez que se controló la hemorragia, se realiza el tratamiento para prevenir una futura hemorragia. En algunos casos, se realizan la ligadura de bandas para tratar de terminar con las várices. En el caso de las personas con cirrosis severa, a veces es necesario realizar una intervención para disminuir le presión en las venas. Se reduce la presión mediante la creación de una “derivación” que consiste en un canal o “conducto” que desvían la sangre de las venas hipertensas (con presión elevada). Las opciones para la creación de una derivación incluyen:
- Derivación portosistémica intrahepática transyugular (DPIT): generalmente la sangre fluye a través del tejido hepático para trasladarse desde las venas debajo del hígado (las venas portales) hacia las tres venas que drenan el hígado desde arriba (venas hepáticas). Este “flujo de sangre” es demasiado lento cuando el hígado tiene cicatrices. Mediante la DPIT se implanta un tubo ancho (un stent) dentro del hígado para que mucha de la sangre que pasa por el hígado fluya rápidamente. Durante este procedimiento, se pasa un catéter a través de la vena del cuello hacia el hígado. La punta del catéter sostiene un stent, un tubo de malla metálica que está diseñado para mantener abierta una vena o una arteria. En este caso, una vez que el catéter y el stent ubicado en el extremo del catéter han pasado por las venas arriba del hígado hasta la superficie del mismo, el extremo del catéter se utiliza para perforar la pared de la vena, y se empuja una pequeña porción del catéter a través del mismo tejido hepático. Cuando el extremo del catéter se aproxima a la porción inferior del hígado, puede guiarse hacia adentro de la vena porta. El stent entonces se expande para que se cree un túnel entre las venas por encima y por debajo del hígado, lo que genera un conducto para el flujo sanguíneo. Guiándose por las radiografías, el stent se coloca dentro del hígado para permitir que la sangre fluya más fácilmente a través de la vena porta. Este tratamiento reduce el exceso de presión en las venas esofágicas y disminuye el riesgo de hemorragias futuras. Un radiólogo especializado (radiólogo intervencionista) es el que realiza la DPIT.
- Cirugía: rara vez, los pacientes necesitan una operación para crear una derivación que desvíe la sangre del hígado hacia otras venas. Al igual que la DPIT, este tratamiento reduce la presión en las várices.
Cuándo llamar a un profesional
El sangrado de las várices esofágicas puede poner en riesgo la vida. Los pacientes pueden perder mucha sangre en poco tiempo, lo que causa una severa baja en la presión arterial y un estado de shock. Si usted vomita sangre u observa sangre en su materia fecal, debería siempre buscar atención médica de inmediato, especialmente si tiene cirrosis o antecedentes de abuso de alcohol o hepatitis crónica.
Pronóstico
Al menos el 50 % de las personas que sobreviven una hemorragia de las venas esofágicas tiene riesgo de sufrir hemorragias futuras durante los dos primeros años. Es posible disminuir el riesgo mediante tratamiento endoscópico y con medicinas.
Si es necesario realizar una DPIT u otro procedimiento de desviación, algo de sangre pasará a través del hígado sin ser completamente purificada dentro del hígado. Pueden acumularse productos comunes de desecho en la sangre si el hígado no purifica la sangre, y por esta razón algunos pacientes a quienes se les realizó una DTIP desarrollan síntomas de confusión, llamada encefalopatía. Los medicamentos reducen los síntomas de encefalopatía.
Información adicional
American College of Gastroenterology (ACG) (Colegio Americano de Gastroenterología) P.O. Box 342260 Bethesda, MD 20827-2260 Teléfono: 301-263-9000 http://www.acg.gi.org/
American Gastroenterological Association (Asociación Americana de Gastroenterología) 4930 Del Ray Ave. Bethesda, MD 20814 Teléfono: 301-654-2055 Fax: 301-652-3890 http://www.gastro.org/
Última revisión: 2012
Última modificación: 2012
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