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Donar semen es un acto desinteresado que puede ayudar a las mujeres y a las parejas con problemas de fertilidad a lograr el tan ansiado embarazo. Si estás considerando la donación de semen, aquí te contamos más detalles sobre este procedimiento y los requisitos que debes cumplir para ser voluntario.

Julián nunca había pensado en la donación de semen hasta que vio a su hermana angustiada  y frustrada, luego de que los tratamientos de fertilidad que intentaba con su marido no lograban llegar al tan esperado embarazo. Fue luego de que su hermana recibiera el semen de un donante que por fin pudo ser tío. Es así que se decidió a convertirse en donante de semen, para que otras parejas en situaciones similares también pudieran tener hijos.

Los donantes de semen son jóvenes voluntarios sanos que acuden desinteresadamente a un banco de semen y aportan muestras periódicamente. Y aunque pueda parecer sencillo, donar semen no es tan fácil.

Primero, es necesario corroborar que el donante cumpla con ciertas condiciones físicas y de salud, para asegurarse de que el semen es de buena calidad y que no transmitirá enfermedades genéticas ni infecciosas tanto al bebé como a la madre (como VIH, hepatitis B y hepatitis C o sífilis). Por eso, los voluntarios deben someterse a una serie de controles médicos.

La edad es otro factor a tener en cuenta. Si bien la mayoría de los jóvenes donantes son menores de 30 años, dependiendo de las leyes de cada país, en general los hombres pueden donar su semen hasta los 50 años. En cuanto a la inteligencia, basta con tener un cociente intelectual normal para que puedas donar tu semen.  

Otro factor que debes considerar, si quieres convertirte en donante, es el anonimato. En la mayoría de los países no está permitido dar a conocer la identidad del donante, ni tampoco el donante podrá conocer la identidad del niño, aunque en algunos lugares de Estados Unidos se aceptan cláusulas para que los niños puedan conocer la identidad del padre al alcanzar la mayoría de edad, así como también que las mujeres reciban donaciones de conocidos o amigos que se ofrezcan como voluntarios.

Averigua los detalles de la ley de reproducción asistida en tu país, para elegir libremente dentro de tus posibilidades, cual es la opción que te resulte más apropiada. Ten en cuenta que, tanto donar como decidirse a aceptar una donación de semen, puede resultar un tema polémico, que genere dudas y sentimientos encontradas, en especial para las parejas que recibirán el semen. Por eso, el asesoramiento legal y psicológico siempre puede ser de utilidad.

Asimismo, averigua qué pasa si te arrepientes de ser donante. El proceso de donación suele durar varios meses y deberás acudir con frecuencia al centro o laboratorio en donde decidas practicarla. En general, puedes dejar de donar en cualquier momento y tus muestras son destruidas, pero no está de más que te asegures antes de empezar.

Y si estás seguro de que quieres donar tu semen, con tu acto podrás ayudar a:

  • Parejas heterosexuales en las que el varón no puede producir espermatozoides o sufre alguna enfermedad genética que se pueda transmitir al feto.
  • Mujeres sin pareja.
  • Parejas de mujeres homosexuales.
  • Parejas que han fallado en varios tratamientos de reproducción asistida con semen propio.

¿Estás decidido? ¡Bravo! Donar es un acto de amor desinteresado (aunque en general, los laboratorios les dan una pequeña compensación económica a los donantes para cubrir gastos de traslado). Con tu ayuda, hay mujeres y parejas que por fin podrán cumplir su sueño de tener un embarazo y una hermosa familia.

Imágen © iStockphoto.com / Nuno André

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