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Exponerse a culturas nuevas y explorar lugares desconocidos es una manera muy buena de ejercitar el cerebro y posiblemente hasta contribuya al envejecimiento sano, dice en un informe especial la Mayo Clinic Health Letter. Pero hay que tomar ciertas precauciones. 

Los puntos a considerar en un viaje son, entre otros:

El desfase horario, que en las personas mayores suele ser más grave y puede demorar más la recuperación. El viajero puede minimizar el efecto del desfase horario si cambia al horario local lo antes posible, y puede evitarlo si ajusta el horario de sueño unos días antes del viaje.

La diarrea del viajero por agua o comida contaminada, o hasta por la emoción, la ansiedad o el desfase horario. La diarrea suele presentarse abruptamente con cuatro o cinco deposiciones diarias de heces sueltas o aguadas. En la mayoría de los casos, la diarrea del viajero pasa sin tratamiento médico en cuestión de uno o dos días, y en general los médicos no recomiendan tomar medicamentos preventivos, como los antibióticos ni el salicilato de bismuto (Pepto-Bismol), excepto en circunstancias especiales. La mejor medida preventiva es lavarse bien las manos, además de comer y beber sólo aquello que se sabe que es seguro. Cuando se viaja fuera del país, se deben consumir solamente bebidas embotelladas o líquidos hervidos. La regla general para cualquier alimento es la siguiente: “ingiéralo si puede hervirlo, pelarlo o cocerlo; de lo contrario, olvídelo”.

El mareo por movimiento, que obliga a los viajeros susceptibles al vómito a consultar previamente con el médico respecto a tomar medicamentos, sea de venta libre o bajo receta médica. Se ha comprobado que algunos remedios naturales también disminuyen los síntomas y entre ellos están las pulseras de acupresión, el té o los suplementos alimenticios de jengibre y la aromaterapia.  

Recibir atención médica antes del viaje, que podría ser beneficioso para los viajeros de toda edad que se desplazan al extranjero y lo ideal es acudir al médico entre cuatro y seis semanas antes de la fecha de partida. El médico realizará un examen físico y evaluará los riesgos médicos relacionados con el plan de viaje.

En la mayoría de casos, el médico de cabecera del paciente es quien puede brindarle ese tipo de atención médica. Toda persona que padezca alguna enfermedad concreta y se dirija hacia el Asia, África o América Latina podría beneficiarse de una visita a la clínica de medicina para el viajero, donde los proveedores de atención médica generalmente conocen muy bien o hasta están certificados en medicina del viajero o medicina tropical. Si bien los servicios de dichas clínicas varían, muchos proveedores de atención médica realizan una revisión exhaustiva de los riesgos médicos relacionados con el plan de viajes específico y ofrecen consejos detallados para mantenerse sano.

Las clínicas de medicina preventiva para el viajero generalmente están vinculadas a centros médicos grandes o a universidades. Puede obtener un listado de las clínicas de medicina preventiva para el viajero en el sitio web de la International Society of Travel Medicine (www.istm.org, Sociedad Internacional de Medicina del Viajero)y en la American Society of Tropical Medicine and Hygiene (www.astmh.org, Sociedad Americana de Medicina Tropical e Higiene).

Mantenerse a salvo, puesto que las lesiones son la causa más común de muerte prevenible en los viajeros. Aplicar aquellas medidas de seguridad que son de sentido común, como abrocharse el cinturón de seguridad, evitar viajar solo o por la noche y consumir alcohol de manera moderada, siempre será de mucha utilidad para todo viajero, sea cual sea su destino.

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