Comparte este artículo:

Que los ojos pueden ofrecer información sobre la salud del cuerpo y específicamente sobre la del corazón, ya ha sido previamente demostrado en varios estudios clínicos. Y la evidencia sigue acumulándose. ¿Quieres ponerte al día? Descubre más detalles sobre este tema y cómo cuidar la vista y el corazón.

Una mirada no sólo dice más de mil palabras, sino que es capaz de enseñar lo que le pasa al corazón.  Y no me refiero nada más a las emociones que a veces se escapan en lágrimas o en ese brillo especial que tienen los enamorados al mirarse, sino a la salud de ese músculo vital que todos tenemos en el pecho. Por eso, en la reunión anual de la Sociedad Europea de Cardiología (2012) en Munich, Alemania, los ojos tuvieron mucha importancia.

Hubo varios estudios presentados sobre este tema. Por ejemplo, un grupo de científicos griegos presentó tres investigaciones que demostraban cómo la circulación de la retina puede distinguir entre posibles pacientes cuyo riesgo de desarrollar eventos cardiovasculares es bajo a corto plazo pero alto de por vida, de aquéllos que tienen bajo riesgo no sólo a corto sino también a largo plazo.

En el primer estudio participaron 229 pacientes de 62 años de edad como promedio, que tenían presión arterial alta pero nunca habían recibido tratamiento, y detectó una relación significativa entre el deterioro de los vasos sanguíneos de la retina y el daño en lo que se denomina fracción de eyección (FE), que es una medida de la porción de sangre que el corazón bombea hacia el cuerpo durante cada latido (que normalmente es de alrededor de 55 – 65%) y que, cuando es anormalmente baja, constituye el factor más importante para predecir el riesgo de muerte cardíaca súbita.

En la segunda investigación participaron 268 personas de 60 años de edad como promedio, con presión arterial alta recién diagnosticada, sin tratamiento ni historia de diabetes ni de enfermedad del corazón. En estos pacientes se encontró un aumento paralelo entre las alteraciones en los vasos sanguíneos de la retina y la rigidez de las arterias, medida por la presión del pulso.

Por último, un tercer estudio examinó a 202 pacientes de 60 años de edad como promedio, con un diagnóstico reciente de presión arterial alta y sin enfermedad del corazón, y encontró una correlación significativa entre el grado del daño de los vasos sanguíneos de la retina y el síndrome metabólico, un grupo de trastornos que incluye presión arterial alta, resistencia a la insulina, exceso de grasa alrededor de la cintura y colesterol elevado.

Estos nuevos hallazgos se suman a otros estudios anteriores que ya habían notado una posible relación entre los ojos y la salud del corazón, como este otro que ya te habíamos mencionado en Vida y Salud, según el cual un grupo de especialistas de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, logró demostrar que ciertas placas de grasa en los párpados (conocidas como xantelasmas palpebrales) se relacionan con un mayor riesgo de enfermedad del corazón y muerte a largo plazo.

Además de alertarnos sobre lo que le pasa al corazón, los ojos también pueden mostrarnos otros problemas de salud, como la diabetes, enfermedades del hígado o en la glándula tiroides y enfermedades sistémicas como el VIH y el cáncer.

Por todo esto, es doblemente importante cuidar la salud de tus ojos, no sólo para ver bien sino también para detectar otros posibles problemas en tu cuerpo y, en especial, en tu corazón.

Recuerda que mantener un estilo de vida saludable, que incluya cuidados en la dieta y una rutina de  ejercicios al menos cinco días por semana, ayuda a mantener un corazón fuerte por más tiempo. Por ejemplo:

  • Deja de fumar y evita el humo de segunda mano.
  • Haz al menos treinta minutos de ejercicio al día, entre cinco y siete días a la semana.
  • Pierde el exceso de peso y mantente en el peso recomendado por el médico.
  • Mantén la presión arterial y el colesterol bajo control.
  • Si eres diabético, mantén a raya los niveles de azúcar o glucosa en sangre.

Si a esto le agregas el uso de los medicamentos adecuados (si los necesitas), las personas con enfermedad cardiaca podrán vivir mejor y evitar complicaciones.

Ahora que ya conoces las recomendaciones, es importante ponerlas en práctica. Recuerda que con un pequeño esfuerzo puedes lograr grandes beneficios.

 

Imagen © iStock / Zffoto

Comentarios