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Cuando suena el último timbre que anuncia el comienzo de un verano lleno de diversiones, los padres también deben asegurarse de que sus hijos tengan un verano seguro y saludable.

Durante el verano tus hijos aumentan sus actividades yendo de un lugar a otro, bien sea jugando en el patio o jardín, chapoteando en la piscina o simplemente deleitándose al comer una riquísima salchicha a la parrilla – pero de la misma manera les acechan peligros conocidos o desconocidos. A continuación, te damos algunos simples consejos para ayudarte a proteger a tus hijos durante el verano:

Mantenimiento del patio

Comienza por asegurarte de que el área donde tus hijos juegan es segura. Saca cualquier acumulación de basura, como vidrios rotos, pedazos de metal o clavos oxidados. Examina bien y prueba todos los equipos de juego. Si el columpio se está soltando o los escalones de la casita montada en lo alto de un árbol están flojos, reemplázalos inmediatamente. Si tienes un garaje, probablemente quieras deshacerte de todo lo que ya no usas y sería aconsejable que le des una mano de pintura a todas las superficies astilladas. Además, inspecciona bien el área para ver si hubiera rastros de roedores, olores extraños de animales o de insectos. En ese caso, repara todos los agujeros que veas en la estructura del garaje, desinfecta el área, y no dejes que haya agua en cualquier lugar del garaje o que haya agua estancada en el patio. Si la situación es muy desesperante, la mejor solución es llamar a una empresa que se especializa en control de plagas. Además, debes asegurarte de que tus hijos se laven las manos y la cara con jabón después de jugar afuera – y especialmente antes de comer.

Cuidados de los alimentos y la parrilla

Durante los meses de verano, prepara con mucho cuidado las comidas que hagas a la parrilla. El aumento de la humedad tiende a causar un incremento de cualquier tipo de bacterias en nuestros alimentos ya que las bacterias se multiplican rápidamente y eso puede resultar en un terrible caso de intoxicación de alimentos, especialmente en los niños. Dado que a la mayoría de la gente le gusta hacer asados a la parrilla durante los picnics o cuando salen de campamento, el tener acceso a un lavabo o a una heladera no suele ser una opción.  Sin embargo, es crucial que te anticipes a esas circunstancias.  Debes asegurarte de llevar contigo agua para limpiar y preparar los alimentos. Cuando prepares los alimentos debes tener las manos limpias y llevar toallitas para limpiar todas las superficies donde colocas la comida. Debes asar la carne a una temperatura entre 160° F y 170° F (72 C y 77 C). Además, conserva los alimentos en una hielera térmica que contenga mucho hielo.

Disfruta del sol, pero con inteligencia

Mientras que los niños deben disfrutar del sol, debes ser consciente que tendrás también que proteger su piel de las quemaduras que causan los rayos solares. Asegúrate de aplicar una gruesa capa de protector solar con un alto SPF en todas las áreas del cuerpo de tu hijo que están expuestas al sol. Además, compra otro protector solar para llevar en tu bolsa o cartera para aplicarle nuevamente la crema protectora durante el día, especialmente si tu hijo ama nadar. Trata de que tus hijos permanezcan el mayor tiempo posible a la sombra y trata de evitar que estén bajo el sol  durante las horas pico de mayor calor entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. ¡Reconoce ésta y todas las precauciones mencionadas anteriormente para que tus hijos tengan un verano seguro, saludable y feliz!

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