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Los 6 a 9 meses podrían ser clave para proteger el cerebro infantil

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Bebé jugando mientras investigadores analizan un diente de leche para estudiar sobre metales y desarrollo cerebral

Los primeros meses de un bebé son una etapa decisiva para el desarrollo de su cerebro. Un nuevo estudio liderado por investigadores de Mount Sinai, en Estados Unidos, y publicado en la revista Science Advances sugiere que la exposición a ciertos metales tóxicos durante ese periodo podría dejar huellas que se notan años más tarde, afectando al comportamiento y al funcionamiento cerebral durante la infancia.

Para llegar a esta conclusión, los científicos analizaron los dientes de leche de 489 niños mexicanos de entre 8 y 14 años. Estos dientes funcionan como una especie de «archivo biológico», ya que conservan información sobre las sustancias a las que estuvieron expuestos antes y después de nacer.

El Dr. Miguel Motas Guzmán, profesor de Toxicología de la Universidad de Murcia, destaca en declaraciones al Science Media Center de España que “es un estudio bien hecho y fiable. Analiza a casi 500 niños y utiliza una técnica muy innovadora: los dientes de leche, que permite reconstruir a qué metales estuvieron expuestos los niños semana a semana, antes y después de nacer”.

El cerebro parece más vulnerable entre los 6 y los 9 meses

Uno de los descubrimientos más llamativos es que el momento de la exposición parece ser tan importante como la cantidad.

Los investigadores observaron que los niños con una mayor exposición a determinados metales durante los primeros meses de vida presentaban más dificultades de comportamiento años después. También mostraban algunas diferencias en el tamaño y la organización del cerebro.

El Dr. Motas Guzmán explica: “La gran novedad es que demuestra que no solo importa cuánto metal se absorbe, sino en qué momento de la vida ocurre la exposición. El estudio muestra que hay etapas muy concretas —sobre todo entre los seis y los nueve meses de vida— en las que el cerebro infantil es especialmente vulnerable”.

Un metal llamó especialmente la atención

Cuando se habla de toxicidad, el plomo suele ser el principal protagonista. Sin embargo, en este estudio fue otro metal el que tuvo más peso: el manganeso.

La sorpresa es que el manganeso también es un nutriente necesario para el organismo. El problema aparece cuando la exposición no se produce en las cantidades adecuadas.

Según el experto, “Un dato importante es que el metal que más responsabilidad tiene en estos efectos es el manganeso, incluso por encima del plomo. Y el manganeso es especialmente relevante porque también es un nutriente esencial, lo que apoya la idea sobre la que sustenta la toxicología de que ‘todo depende de la dosis’”.

Qué significa esto para las familias

Los autores insisten en que el estudio no demuestra una relación directa de causa y efecto. Además, los niños analizados pertenecían a una zona concreta de México, por lo que los resultados no pueden extrapolarse automáticamente a todos los países.

Aun así, el mensaje es claro: los primeros meses de vida son especialmente importantes para proteger el desarrollo cerebral. “La exposición temprana a metales, incluso a dosis que pueden parecer ‘normales’, puede tener efectos duraderos en el cerebro, si ocurre en el momento equivocado del desarrollo”, concluye el Dr. Motas Guzmán.

Ese es precisamente el principal mensaje del estudio: cuidar el entorno de los bebés durante sus primeros meses podría ser más importante para la salud cerebral futura de lo que se pensaba.

Preguntas y respuestas

¿Qué descubrió este estudio?
Que la exposición a ciertos metales durante los primeros meses de vida podría estar relacionada con cambios en el cerebro y más problemas de conducta años después.

¿Cuál es la etapa más vulnerable?
Los investigadores identificaron una ventana especialmente sensible entre los seis y los nueve meses de edad.

¿Cómo supieron a qué metales estuvieron expuestos los niños?
Analizando sus dientes de leche, que conservan información sobre las exposiciones ocurridas antes y después del nacimiento.

¿Qué metal tuvo más influencia en los resultados?
El manganeso fue el metal que mostró una relación más fuerte con los cambios observados, incluso por encima del plomo.

¿Significa que todos los bebés expuestos a metales tendrán problemas de desarrollo?
No. El estudio encontró una asociación, pero no demuestra que la exposición cause directamente esos problemas en todos los niños.

¿Qué recomiendan los expertos?
Prestar especial atención a la calidad del agua, los alimentos infantiles y las exposiciones ambientales durante los primeros meses de vida, una etapa clave para el desarrollo cerebral.

Por Karla Islas Pieck
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