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Se creía que una cantidad moderada de alcohol, y en particular de vino tinto, ofrecía beneficios a la salud del corazón, pero esta premisa se ha puesto en duda y de hecho, un estudio reciente lo niega. ¿Quién tiene la razón? Entérate si te conviene decirle adiós a esa “aparentemente inofensiva” copita de vino.

Previamente te hemos comentado en Vida y Salud que, según varias investigaciones, el consumo ligero o moderado de alcohol (en particular el vino tinto) tiene varios beneficios para el corazón, como reducir el riesgo de enfermedades cardíacas o cardiovasculares, de morir de un infarto, de sufrir accidentes cerebrovasculares y/o de padecer de diabetes.

Los supuestos beneficios del alcohol se han cuestionado, sin embargo, después de un estudio nuevo que parece mostrar que el alcohol no reporta beneficios ni para el corazón ni para la salud en general. Todo lo contrario. Según el estudio, reducir la cantidad de bebidas alcohólicas, puede mejorar la salud cardiovascular, incluyendo un menor riesgo de enfermedades del corazón, una reducción del índice de masa corporal (IMC) y un mayor control de la presión arterial. Y eso se aplica no sólo a los que beben mucho, sino también a los que consumen poco alcohol o lo toman con moderación.

El nuevo estudio, en el que participaron 155 investigadores de Gran Bretaña, Europa, Estados Unidos y Australia, fue codirigido por Perelman School of Medicine, en la University of Pennsylvania, y publicado en The BMJ. Sus resultados arrojan dudas sobre los estudios anteriores que recomendaban el consumo moderado de alcohol para lograr un efecto protector al corazón.

En este estudio, se revisó la evidencia recopilada en más de 50 estudios anteriores que asociaban el alcohol con la salud cardiovascular, realizados en más de 260,000 personas.

Los resultados demuestran que las personas que consumen 17% menos alcohol por semana tienen como promedio un riesgo 10% menor de enfermedades coronarias, una presión arterial más baja y menor índice de masa corporal.

Según los investigadores, algunos individuos llevan en su organismo el gene 1B, que descompone al alcohol con más rapidez. Esa descomposición rápida provoca síntomas molestos, como náuseas y enrojecimiento de la cara. A causa de esto, las personas que tienen este gene tienden a reducir o suprimir su consumo de alcohol. Tomando como base este marcador genético como indicador de un consumo menor de alcohol, el estudio pudo identificar vínculos entre esas personas y una mejor salud cardiovascular.

Según el Dr. Michael Holmes, profesor en la Perelman School of Medicine de la University of Pennsylvania y coautor del estudio, los resultados son muy importantes para comprender cómo el alcohol afecta las enfermedades cardíacas. Al diferencia de lo que han mostrado las investigaciones anteriores, al parecer cualquier exposición al alcohol tiene un efecto negativo en la salud del corazón. “Durante algún tiempo, los estudios han sugerido que solamente beber mucho era perjudicial a la salud cardiovascular, y que el consumo ligero de alcohol podía ser beneficioso. Esto ha llevado a algunas personas a beber moderadamente creyendo que disminuían su riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas. Pero lo que nos demuestra este estudio nuevo es que un consumir menos alcohol puede conducir a mejorar la salud cardiovascular, incluso en los que beben ligera o moderadamente”.

Y ¿qué significa un consumo moderado de alcohol? La Asociación Americana del Corazón (AHA por sus siglas en inglés) recomienda limitarlo a una bebida al día para las mujeres y dos para los hombres.

Si bebes más de esas cantidades, eres más propenso a ciertos riesgos de salud. Entre esos posibles riesgos, la Asociación Americana del Corazón menciona los siguientes:

  • Eleva los niveles de grasas en la sangre (los triglicéridos).
  • Conduce a la hipertensión.
  • Aumenta el número de calorías que consumes, lo que puede provocar obesidad.
  • Si el consumo es excesivo, puede provocar arritmia cardíaca, accidentes cerebrovasculares y muerte cardíaca súbita.
  • Puede dañar seriamente al bebé si estás embarazada, e incluso causarle defectos de nacimiento. Si eres mujer y estás embarazada, evita el alcohol.

¿La conclusión? Debes decidir por ti mismo(a), siguiendo siempre las recomendaciones de tu médico. En todo caso, si tomas bebidas alcohólicas, no te pases de las cantidades recomendadas por la Asociación Americana del Corazón.

Y, sobre todo, si no te gusta el alcohol o no lo consumes, la Asociación Americana del Corazón te recomienda que no empieces a hacerlo pensando que es bueno para tu corazón. Ni mucho menos justifiques su consumo por los supuestos beneficios que piensas que te proporcionaría.

 

Imagen © Thinkstock / andriikoval

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