Quizás este año no cuentas con las mismas energías, ánimo o recursos para decorar la casa o preparar una fiesta que en diciembres anteriores, sobre todo si estás recibiendo tratamiento, pero usa tu nueva perspectiva ante la vida, producto precisamente de la condición que padeces, para darles a las celebraciones de fin de año un significado más profundo y maduro: agradecer cada día de vida y usar cada minuto para compartir amor con tus familiares y amigos.

Los preparativos para tener lista la decoración de la casa, cumplir con todos los regalos y participar en las reuniones familiares durante las celebraciones de diciembre y Año Nuevo pueden agotar a cualquiera, cuánto más a pacientes con condiciones crónicas tan intensas como el cáncer.  Según cifras ofrecidas por la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) en colaboración con el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute), sólo en Estados Unidos hay alrededor de 14.5 millones de sobrevivientes de cáncer y por suerte, esta cifra va en aumento ya que mejores tratamientos y más detección temprana han ayudado a incrementar la tasa de supervivencia (se considera que se es sobreviviente de cáncer desde el momento del diagnóstico hasta el resto de la vida).

Para que tú y/o cualquier paciente o sobreviviente del cáncer pueda participar y celebrar, sin dejar de prestar atención a su salud, aquí tenemos algunos consejos.

1. Aprende a delegar y a simplificar: si siempre has sido tú quien se encarga de decorar la casa, comprar los regalos y ser el anfitrión(a) de la fiesta, busca otras alternativas este año:

  • Pide a otro miembro de la familia que se encargue de organizar las reuniones familiares. O sustituye las grandes celebraciones por reuniones más íntimas. Un café con galletitas es suficiente para los buenos amigos.
  • Si no tienes energía para enviar las tarjetas tradicionales por correo, envía un breve mensaje de texto a las personas más allegadas.
  • Si puedes, haz compras en línea, en la comodidad de tu casa y a la hora que te convenga.  Pero si te anima disfrutar del espíritu festivo de los centros comerciales, evita los días más ajetreados, y llévate tu mascarilla para protegerte de una infección. Ten presente que no te conviene estar rodeado de muchas personas que podrían estar enfermas, especialmente si tu cuenta de glóbulos blancos está baja.

2.  Recuerda que tu salud es lo más importante: no importa que el árbol de este año sea más pequeño que el del año pasado, o no haya tantas lucecitas decorativas por toda la casa.  Tus familiares y amigos apreciarán mucho más tu presencia y tu luz.  Para celebrar con calidad:

  • No descuides tus citas médicas o tus tratamientos.  Ellos garantizan tu estabilidad y la posibilidad de mantener el cáncer supervisado y bajo control.
  • Si vas a viajar a reunirte con familiares, consulta primero con tu médico y sigue los consejos que te proporcione.
  • A pesar del ajetreo, cuida tu alimentación, descansa todo lo que puedas y no le exijas a tu cuerpo más de lo que razonablemente puedes esperar.

3.  No ocultes tus emociones y necesidad de espacio: de igual manera que no te conviene ni aislarte ni quedarte solo(a) dándole vueltas a los problemas, tampoco debes aparentar lo que no sientes, solamente por quedar bien con los demás o no desentonar del resto del grupo.  Una solución es ser selectivo(a) a la hora de escoger las reuniones a las que vas a asistir, o el grupo de personas con las que vas a compartir. Si necesitas desahogarte o reflexionar con ellos sobre tu experiencia con el cáncer, seguro que comprenderán.  Si te cansas o sientes dolor, retírate a tiempo y presta atención a los mensajes de tu cuerpo.

4.  Disfruta los buenos momentos, aunque sean breves. No te concentres en las diferencias que pueda haber en esta temporada de fiestas en relación con las anteriores, ya sabes por experiencia que una condición crónica cambia drásticamente las circunstancias. Más bien, enfócate en la calidad de las actividades que vas a realizar: quizás una visita a un familiar querido, una pequeña reunión con tu familia más íntima, un viaje a una nueva ciudad a esperar el año, o asistir a un espectáculo artístico que te entusiasme.

5.  No olvides el verdadero sentido de las fiestas. Las decoraciones y los adornos embellecen nuestros hogares y los lugares públicos, pero el verdadero valor de las celebraciones de estos días consiste en agradecer lo que tenemos y compartir con los demás.  No desaproveches la oportunidad de dar un abrazo o de expresarles a los demás qué tan importantes son para ti y cuántos los valoras.  Anímicamente te hará mucho bien.

Por experiencia propia sabes cuán valiosa son la salud y la vida. Aprovecha estos días para transmitir este mensaje a los que te rodean, y disfruta la temporada festiva con todas tus fuerzas a pesar del cáncer.

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