Comparte este artículo:

Varios futbolistas, beisbolistas y ciclistas han sido suspendidos por el uso de la HCG para incrementar su fuerza

La Hormona Gonadotrófica Coriónica (HGC o HCG por sus siglas en inglés) normalmente existe en pequeñas cantidades tanto en los hombres como en las mujeres.

En las mujeres, esta hormona se produce durante el embarazo, inicialmente por el embrión y después por la placenta. Su función es producir progesterona, que es indispensable durante todo el embarazo. Probablemente también juega un papel en relación al sistema inmunológico de la mujer y a su tolerancia durante los nueve meses de gestación.

La HCG se receta para estimular la fertilidad en las mujeres y la producción de testosterona en los hombres.  También puede ser útil en los niños para tratar los atrasos en la pubertad.

La hormona HCG no solo se eleva en las mujeres embarazadas sino también en ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de testículo en los hombres.

¿Qué tiene que ver esta hormona con los atletas y el uso ilegal de drogas?

Normalmente, la hormona HCG es utilizada por personas que han abusado los esteroides anabólicos androgénicos para incrementar su fuerza.  El uso de los esteroides es ilegal en todos los deportes a nivel mundial.  La HCG es popular entre los usuarios de esteroides ya que se piensa que mitiga los efectos colaterales cuando se completa el ciclo de las drogas.

En la endocrinología, que es el mundo de las hormonas en nuestros cuerpos, todo funciona por biofeedback o retro-alimentación. En el caso de los esteroides androgénicos, el eje de retroalimentación comienza con el hipotálamo, pasa a la hipófisis y de ahí al testículo.  Funciona así:

Un atleta se inyecta esteroides androgénicos, que están relacionados a la testosterona, para agrandar sus músculos e incrementar su fuerza.  Esto hace que su cuerpo tenga en su sangre niveles mucho más elevados de hormonas que se parecen a la testosterona. Al circular esa sangre por el cerebro el hipotálamo, que es como un sensor en el cerebro, cree que la testosterona está muy alta y decide que no tiene que producir la hormona liberadora de la gonadotropina. Esa es la primera parada del eje de retro-alimentación.

Al suprimir la producción de la hormona liberadora de la gonadotropina del hipotálamo este le indica a la hipófisis, que también está en el cerebro, que no tiene que producir la hormona luteinizante, o LH. Este es el segundo sensor del eje. Finalmente, la falta de la hormona luteinizante, que normalmente viaja por la sangre y estimula a los testículos, les dice que no produzcan la testosterona.

En breve, el uso de los esteroides androgénicos inhibe la producción de testosterona por los testículos del que los toma. El resultado es que si los sigue tomando por mucho tiempo puede empezar a sentirse decaído, y puede empezar a disminuir su fuerza y su rendimiento en el deporte.

La inyección de gonadotrofina coriónica puede funcionar estimulando la producción de testosterona por los testículos del hombre y ayudándole a que mejore su rendimiento y su fuerza temporalmente. Esta hormona se utiliza al final de un régimen de esteroides anabólicos antes de pasar a un entrenamiento sin drogas.

Pero es importantísimo recalcar que cualquier persona que use los esteroides anabólicos puede tener efectos secundarios. Y si los usa por periodos prolongados pueden incluso causar no sólo infertilidad, sino hasta cáncer y atrofia de los testículos.  Es un precio muy alto por un incremento temporal en el desempeño atlético.

Actualización de un artículo originalmente publicado en el 2009.

Imagen © Thinkstock / iulian valentin

 

 

    
Comentarios