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Dejar de fumar, a cualquier edad, ofrece ventajas casi inmediatas para la salud, dice la edición de junio de “Mayo Clinic Health Letter”. Los últimos informes sobre los efectos secundarios de los fármacos empleados para ayudar a las personas a dejar de fumar no deben disuadir a los fumadores de dejar el hábito. Los efectos secundarios de estos medicamentos normalmente ocurren de manera esporádica, son menores y controlables, sea reduciendo la dosis o cambiando a otro medicamento.

Dejar de fumar conlleva muchas ventajas para la salud. Tan sólo 20 minutos después del último cigarrillo, la frecuencia cardíaca disminuye. Doce horas después, el monóxido de carbono en la sangre recupera la normalidad. Un año después de dejar de fumar, el riesgo de sufrir un ataque cardíaco por el tabaquismo desciende a la mitad.

Dejar de fumar es difícil y la mayoría de fumadores realiza varios intentos antes de lograrlo. Los fumadores que pueden dejar el hábito de fumar con éxito, generalmente, aprovechan del asesoramiento conductual y de los medicamentos.

Una variedad de fármacos puede ayudar a aliviar los síntomas de abstinencia y reducir las ansias de fumar. Mayo Clinic Health Letter ofrece una visión general sobre las alternativas medicamentosas y sus posibles efectos secundarios y riesgos.

Parche de nicotina: estos parches administran al fumador una dosis estable de nicotina que duplica la probabilidad de tener éxito en el intento de dejar de fumar. Cuando se combinan con reemplazos de nicotina de acción rápida, las probabilidades casi se triplican. Los posibles efectos secundarios son de irritación en la piel, mareo, taquicardia o latidos cardíacos irregulares, problemas del sueño, dolores de cabeza y náusea. Los problemas del sueño pueden reducirse al mínimo retirando el parche durante la noche.

Goma de mascar con nicotina, rociador nasal, inhaladores y pastillas para la garganta: estos reemplazos de la nicotina de acción rápida ayudan a minimizar las ansias de fumar. Cuando se consumen estos productos, se duplica la probabilidad de dejar de fumar con éxito.

Sin embargo, los reemplazos de nicotina podrían irritar la boca, nariz y garganta, además de producir tos, náusea, dolor de cabeza y pequeños problemas digestivos.

La vareniclina (Chantix): este fármaco disminuye los síntomas de abstinencia y reduce la sensación de placer derivada de fumar, aumentando la probabilidad de dejar de fumar con éxito en al menos 2,5 veces. Los posibles efectos secundarios son de náusea, dolor de cabeza, insomnio y sueños vívidos. En raras ocasiones se ha vinculado a este fármaco con síntomas psiquiátricos graves, como ánimo deprimido, agitación y pensamientos suicidas.

El bupropión (Zyban): el empleo del bupropión duplica la probabilidad de dejar de fumar con éxito y podría ayudar a minimizar la ganancia de peso. Este fármaco aumenta los niveles de las sustancias químicas del cerebro que la nicotina también favorece, disminuyendo así los síntomas de abstinencia y reduciendo la sensación de placer derivada de fumar. Los posibles efectos secundarios son de perturbación del sueño, boca seca y dolor de cabeza. En raras ocasiones se ha vinculado a este fármaco con síntomas psiquiátricos graves.

Los pacientes que toman estos medicamentos deben consultar con su médico de inmediato en caso de presentar cualquier efecto secundario.

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