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Si tu hijo padece de asma, seguramente lo ayudas a controlar las crisis dándole el medicamento broncodilatador adecuado. Pero si no conoces los secretos para administrarlo correctamente, el resultado puede ser una dosis equivocada y síntomas más severos.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de los Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés), casi el 10% de los niños padece de asma en los Estados Unidos, y la proporción va en aumento. Como el asma es una enfermedad de las vías respiratorias potencialmente peligrosa, si tu hijo la padece es importante que conozcas la dosis correcta del medicamento y la manera de administrarlo. De otro modo, no sólo no se alivian los síntomas, sino que sin saberlo, tal vez contribuyas a que el asma se empeore.

Un estudio realizado por la Dra. Marina Reznik, del Children’s Hospital, en Montefiore, Nueva York, y publicado en línea en octubre 21 en el Journal of Asthma, arrojó un resultado sorprendente: la mayoría de los adultos que les administran el medicamento para el asma (el broncodilatador) a los niños lo hacen de una manera incorrecta. Según la Dra. Reznik, la técnica correcta incluye 10 pasos y cinco de ellos se consideran esenciales. Pero en el estudio sólo uno de 169 adultos encargados de administrar el medicamento los conocía todos.

La mayoría de los broncodilatadores se administran mediante inhaladores, con dosis medidas y espaciadas para que resulte más fácil utilizarlos y controlar las dosis.

Los cinco pasos básicos para que resulten efectivos

El estudio hizo énfasis en cinco pasos básicos, considerados vitales para que el niño reciba la dosis correcta del broncodilatador.  Si tu hijo(a) tiene falta de aire por el asma, esto es lo que debes hacer:

  1. Agita el tubo o frasco del inhalador antes de usarlo.
  2. Introduce el extremo en la boca del niño (calcula no dejarlo muy afuera para que el medicamento no se esparza fuera, y se desperdicie).
  3. Presiona el inhalador una sola vez.
  4. Deja que el niño haga al menos seis inhalaciones lentas y profundas.
  5. Espera por lo menos 30 segundos después de las seis inhalaciones para volver a hacer funcionar el inhalador y administrar una segunda dosis del medicamento.

En el estudio tomaron parte 169 familias, con niños de entre 2 y 9 años de edad. Todos padecían de asma persistente y habían tenido alguna crisis que requirió hospitalización o una visita a la sala de emergencias o al médico durante el año anterior. Las madres de los niños respondieron el 95% de las preguntas.

Se les pidió a los padres, o a los adultos encargados del cuidado del niño, que hicieran una demostración acerca de la manera de cómo le administraban el medicamento, utilizando un muñeco de peluche. Sólo uno demostró que conocía los 10 pasos. Y sólo seis (menos del 4%) siguieron correctamente los cinco pasos esenciales.

Los investigadores hallaron que la mayoría de los adultos fallaron principalmente en dos de los pasos: dejar que el niño hiciera las seis inhalaciones lentas y profundas antes de administrar la segunda dosis del medicamento, y de esperar al menos los 30 segundos después de las inhalaciones para hacerlo.

Si eres el encargado de darle a tu hijo el medicamento para el asma, asegúrate de preguntarle al médico, al enfermero o al farmacéutico acerca de la forma correcta de utilizar el broncodilatador. Si lo haces correctamente, tendrá un gran efecto positivo para combatir el broncoespasmo que causa el asma. Pero si lo usas de modo incorrecto, es posible que le des al niño más medicamento del que necesita (o menos), y sólo contribuirás a hacer la crisis más seria. Lee cuidadosamente las instrucciones del envase y consulta con el pediatra para que estés bien preparado(a) cuando tu hijo(a) lo necesite.

Imagen © iStockphoto.com / dardespot

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